<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157</id><updated>2012-02-15T21:17:20.198+01:00</updated><title type='text'>UN MINUTO DE MI ETERNIDAD.</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>65</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-4100579138478135137</id><published>2012-02-13T16:26:00.000+01:00</published><updated>2012-02-13T16:26:30.422+01:00</updated><title type='text'>" MISS EMILY " Capítulo 9</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Las señoritas Alcott se encontraban aquella mañana sentadas en torno a una mesa generosamente dispuesta para un espléndido desayuno. Era la primera vez que Pippa se había aventurado a abandonar su alcoba y ocupar un asiento en la mesa del comedor junto a sus hermanas desde el inicio de su convalecencia y por ello, con semejante incentivo en el restablecimiento de la pequeña, Emily no podía dejar de sentirse claramente animada. Con todo, los azorantes recuerdos de lo acontecido con el señor Drake cierta noche en mitad del bosque no hacían más que pulular de continuo en su cabeza, torturándola y haciéndole enrojecer de puro sofoco a cualquier hora y en cualquier lugar, de un modo tan improvisado como inesperados e insolentes surgían en su mente semejantes recuerdos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Apenas habían empezado a dar buena cuenta de sus huevos escalfados cuando las tres jóvenes hubieron de quedarse pasmadas hasta el punto de interrumpir su desayuno, permaneciendo una con el tenedor en suspenso en el aire y otras con la boca abierta y el alimento a medio camino de ésta. El señor Drake acababa de irrumpir en la estancia dotado de su característico sigilo y del halo misterioso y embriagador que habitualmente lo envolvía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-cTem886c6Eg/Tzkp_CGupSI/AAAAAAAABt0/MaBunFW175A/s1600/9-1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="246" src="http://4.bp.blogspot.com/-cTem886c6Eg/Tzkp_CGupSI/AAAAAAAABt0/MaBunFW175A/s320/9-1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;E&lt;/span&gt;mily, al verlo, instintivamente enrojeció hasta el nacimiento mismo de sus cabellos y bajó la vista avergonzada din duda de los rubores que la delataban.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Señoritas.- las saludó con una correcta reverencia mientras ocupaba su consabido puesto como cabeza de mesa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Vestía al uso impecablemente, ataviado con una ligera chaqueta en tonos marinos y una sencilla camisa con el cuello desabrochado y en ausencia de cravat. De no ser por el largo impropio de su cabello o por el brillo pertinaz de aquel aro plateado que asomaba insolente entre los brunos mechones nadie osaría poner en duda su hasta ahora incierta condición de caballero, con la salvedad del negligente tono de su piel y el ademán felino implícito en cada movimiento. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Con todo, Emily se sorprendió de encontrarlo tan sumamente... ¿apuesto? Sí, desde luego que aquella mañana lucía abrumadoramente gallardo. ¿Cómo hasta el momento no había sido capaz de detectar en él semejante apostura? ¿Así que aquel terco diablo podía pasar por un señor distinguido si se lo proponía?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Como si pretendiera responder con su irreverencia habitual a la duda de Emily, Drake se sentó de medio ganchete en su silla, reposando un brazo en el asidero y dejándolo colgar informalmente por el costado de ésta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;"Por supuesto, en modo alguno podría concebirse una metamorfosis tan completa..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Y se sorprendió a sí misma sonriendo condescendiente ante el impropio comportamiento del caballero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Por favor, continúen. No interrumpan su desayuno por mí, esos huevos poseen un aspecto tentador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Desconocíamos su intención de unirse a nosotras, señor Drake, de lo contrario le habríamos esperado. Durante las últimas semanas hemos comido siempre las tres solas, exceptuando aquellas ocasiones en que el señor Elmstrong nos obsequiaba con su presencia- Emily no pudo evitar que un ligero rubor acompañara sus palabras, puesto que aunque no pretendía reconvenir a su anfitrión resultaba evidente que su tono reflejaba un ligero reproche. Bajó la vista y se llevó un trocito de yema a los labios, deseando aparentar normalidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-jBzG8-N43bE/TzkqcoBMwCI/AAAAAAAABt8/_LLK8urzvu4/s1600/9-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="178" src="http://4.bp.blogspot.com/-jBzG8-N43bE/TzkqcoBMwCI/AAAAAAAABt8/_LLK8urzvu4/s320/9-2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Les ruego sepan disculpar mi falta de tacto. No acostumbro a recibir visitas en Ravendom y puede que mis modales como anfitrión dejen bastante que desear. Procuraré enmendarme en un futuro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;"¿Quién es usted y qué ha hecho con el rudo señor Drake?"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Oh, disculpe mi torpeza, permítame presentarle a mis hermanas!- Emily cayó entonces en la cuenta de su despiste, dejó los cubiertos sobre la mesa y sonrió azorada a modo de disculpa.- Esta joven es la hermana que me sigue en edad, la señorita Charity Alcott. Y el duendecillo de los bucles es mi hermana pequeña, Philippa Alcott, aunque creo suponer que ya la conocerá usted...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Puede llamarme Pippa!- exclamó la pequeña. Respondiendo a la mirada represora de Emily:- ¿Quéee? ¡Todo el mundo lo hace!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Pippa es un nombre adorable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Y la sonrisa de agradecimiento de Pippa le dio a entender a Drake que se había ganado su favor para el resto de la eternidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;La presencia de un lacayo acercándose al señor de la casa portando un platel con correspondencia silenció a los comensales. Servil y señor intercambiaron unas palabras &lt;em&gt;sotto vocce. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Acaba de llegar una esquela para usted, señorita Alcott.- anunció Drake mirándola fijamente, de igual modo que un astuto zorro acecharía en silencio a la gallina indefensa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily se sorprendió al punto, tomando la misiva que ahora le ofrecía a ella el lacayo y rasgando el sobre con prontitud.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Tres rostros expectantes la observaban con escaso disimulo. Alzó al fin la mirada para dirigirla hacia sus hermanas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Tía Phillips acaba de escribirme. Dentro de un par de días enviará su propio coche a recogernos. Siente mucho las dificultades acontecidas durante el viaje y desea que nos reunamos muy pronto con ella en Durham.- dirigiéndose ahora a su anfitrión.- Por supuesto se ofrece a solventar todos los gastos que nuestra presencia le haya ocasionado, señor Drake.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Pippa hizo un mohín, cruzando firmemente los brazos sobre el pecho. Charity abandonó su tenedor sobre el mantel esforzándose sin disimulo por tragar un bocado postrero. Su mirada permanecía petrificada quizás en algún átomo invisible y flotante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Drake mostró una escéptica sonrisa ladeada que entonaba perfectamente con su ceño fruncido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Ridículo! ¿No resultará usted tan insensata como para involucrar a su hermana, todavía convaleciente, en un viaje tan agotador?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Pippa dirigió a Drake una mirada brillante cargada de optimismo. Emily abrió la boca un par de veces sin llegar a articular palabra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Comprenderá que no debe usted iniciar ese viaje ante semejante aliciente y que yo mismo, como su anfitrión, resultaría un irresponsable si consintiera en que lo hicieran.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Acaso pretende impedírnoslo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Las miradas de las Alcott más jóvenes oscilaban intermitentemente ora de la persona del señor Drake ora de la persona de Emily.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Me vería obligado a hacerlo si persistiera usted en su disparatada porfía de abandonar Ravendom en pleno Diciembre, aventurándose a un viaje extremo que implica tantas millas y tantas horas de expedición.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;"Este es el verdadero señor Drake... sabía que no podía permanecer demasiado tiempo oculto bajo la hipócrita máscara de la amabilidad..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Resultaría una completa estupidez y una irresponsabilidad por su parte y créame que hasta el momento jamás le hubiera achacado a usted ninguno de esos defectos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily enrojeció, completamente airada y perpleja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Acaso ha tenido tiempo de achacarme algún otro? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;E&lt;/span&gt;mily se sentía terriblemente furiosa ante la impertinencia de aquel hombre mientras que Drake se sentía cada vez más fascinado ante la bravura de aquella mujer tan frágil y a la vez tan intrépida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡&lt;span style="color: black;"&gt;Terca como una mula y obstinada como un buey! ¿Desea que prosiga con mi lista?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily resopló ruidosamente, indignada, aferrándose con ambas manos al borde de la mesa en un vano intento de contención.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Resulta usted insufrible!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-¡&lt;/span&gt;No deben viajar en pleno invierno y durante un trayecto tan largo, no resulta sensato en modo alguno y por Dios que no lo consentiré!- Drake golpeó la mesa con el puño, haciendo temblar toda la vajilla.- ¡Cualquiera con dos dedos de frente lo entendería! Su hermana...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Mi hermana se encuentra perfectamente, no sea usted ridículo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Pippa notó todas las miradas fijas en su persona e intercambiando un guiño con Drake, se dio cuenta enseguida de que debía tomar cartas en el asunto. Emitió varios breves tosidos que resultaron más falsos que el llanto de un titiritero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Lo ve?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Oh, por Dios, no puedo creérmelo!- se llevó la mano a la frente intentando serenarse, mientras dirigía a su hermana pequeña una mirada que llevaba implícita la advertencia de &lt;em&gt;"me las pagarás, pequeña tunanta".&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Creo que resultará muy conveniente que escriba usted a su tía para advertirle de la necesidad de posponer su viaje por el momento.- y tras semejante sentencia Drake se dispuso a hincar el diente a su pastel de higadillos dando por concluída la conversación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily, por toda respuesta, se levantó de la mesa arrastrando ruidosamente la silla como particular modo de protesta. En esos momentos le encantaría ser la mula que Drake había dicho que era para cocearle el trasero con completa libertad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Me gusta el señor Drake.- Pippa permanecía inclinada sobre la ventana de su alcoba, con los codos apoyados en el alféizar y el rostro reposando destartalado sobre las peanas de sus manos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity abandonó su pasatiempo ocasional para correr al lado de su hermana, apoyándose con ambas manos sobre el vano de mármol e inclinándose de igual modo para contemplar el exterior.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Desde allí ambas hermanas contemplaron a Drake, que permanecía en un pequeño solario carente de adornos florales ubicado dentro de la amplia profusión que conformaban los jardines de Ravendom House. Vestía una ligera camisa de amplias mangas, un chaleco de cuero desabrochado y, sobre un ceñido pantalón caqui, calzaba sus sempiternas botas de montar. Se entretenía de un modo insólio lanzando puñales contra un enorme cepo de madera dispuesto a pocas millas seguramente para tal fin.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Es un hombre muy extraño, sin duda. Jamás hasta ahora había conocido a ningún caballero que se pareciese ligeramente a él.- Charity hablaba pausadamente, sin perder de vista los taimados y rápidos movimientos de su anfitrión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Pero es que el señor Drake no es un caballero...- Pippa lo miraba embelesada, con sus mofletes pecosos atrapados entre los dedos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Ah no?- Charity la miró con extrañeza, asomando a su rostro una mueca burlona.- ¿Y qué crees que es entonces?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Está claro. Es un pirata.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity ahogó una carcajada tras su mano, agitando los hombros ante el esfuerzo que le suponía tal contención.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Seguro que lo es, queridita.- y revolvió el cabello de la pequeña con condescendencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Sé que no me crees pero... ¿por qué si no iba a vestirse como si lo fuese? ¿Y por qué crees que lleva el cabello largo o un aro en su oreja? ¿Por qué iba a tener la piel dorada si no por pasar horas y horas sobre la cubierta de su velero? ¿De donde crees que ha salido esta casa?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity se tornó seria de pronto, observando a su hermana como si acabase de hacer un descubrimiento por completo desproporcionado a su intelecto infantil. Aunque probablemente quizás no del todo desacertado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Debes dejar de decir tonterías como esa, Pippa, si el señor Drake se entera de lo que andas diciendo de él se pondrá furioso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Igual que con Emily?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity recordó la reciente disputa de ambos en el comedor y sonrió ampliamente. Emily era una joven realmente intrépida, aunque jamás hasta el momento le había visto perder los estribos en público. Siempre había sido el más digno ejemplo de comedimiento y compostura, de saber estar y prudencia. Le agradaba saber que su moderada hermana había encontrado al fin la horma de su zapato, o al menos el troquel capaz de hacerle perder las formas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No te gustaría que se enojase contigo del mismo modo ¿verdad que no?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No lo hará- sentenció la niña, que proseguía contemplando embelesada a su héroe particular- creo que le caigo bien. Además, no desea que nos marchemos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Era cierto. Había discutido acaloradamente con Emily a causa de ello. ¿Podía ser que...? ¿Realmente se preocupaba por ellas? ¿Y por qué iba a hacer algo así?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Tampoco yo quiero irme- por primera vez desvió la mirada de la ventana.- ¿Tú quieres irte, Charity?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Y adonde iríamos? ¿Con tía Phillips?- hizo una mueca- Dicen que el norte es horrible. Tan gris y lleno de humo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Pues ya está solucionado! ¡Quedémonos entonces!- y tras un profundo suspiro relajó de nuevo la mirada en aquel extraño caballero del jardín.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity frunció el ceño, observando cómo el caballero desclavaba tres puñales del cepo de madera para retomar su posición inicial como lanzador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No podemos quedarnos, Pippa, ¿no te das cuenta de que esta no es nuestra casa?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Pippa sonrió ampliamente y saludó a Drake agitando la mano, que ahora alzaba la vista hacia la ventana y las miraba con gesto relajado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Lo será si el señor Drake y Emily se casan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-4100579138478135137?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/4100579138478135137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=4100579138478135137&amp;isPopup=true' title='26 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/4100579138478135137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/4100579138478135137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2012/02/miss-emily-capitulo-9.html' title='&quot; MISS EMILY &quot; Capítulo 9'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-cTem886c6Eg/Tzkp_CGupSI/AAAAAAAABt0/MaBunFW175A/s72-c/9-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-6362759293520782785</id><published>2012-02-06T16:04:00.001+01:00</published><updated>2012-02-06T17:19:55.984+01:00</updated><title type='text'>" MISS EMILY ". Capítulo 8</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Drake sujetó a Emily por los codos y, girándola con un sorpresivo y raudo movimiento, se las ingenió para variar su poco ventajosa posición y situar a la joven estratégicamente debajo de él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;E&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;mily permaneció rígida, completamente tiesa como un madero verde bajo el peso de aquel poderoso cuerpo que limitaba completamente su movilidad. Drake, dando muestras de una confianza y un descaro vergonzosos y lejos de arredrarse ante la embarazosa situación surgida entre ambos, permaneció inmutable en su posición dominante, afianzándose con insolencia sobre la joven al acomodar las rodillas a ambos lados de su envarada figura y sujetarla ciñéndole los pulsos por encima de la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Estaba usted siguiéndome, duquesita?- su voz sonó extremadamente peligrosa a causa del siniestro dulzor que la envolvía. El cabello lacio, azabache de Drake, rozaba el jadeante cuello de Emily abrasándola durante ese fugaz contacto del mismo modo que lo hacía su cálido aliento acariciante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Me está aplastando...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Drake le lanzó una mirada furibunda, perversa, mirándola bajo la dureza extrema de su ceño fruncido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Qué diablos está haciendo aquí?- farfulló entre dientes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily sopesó con rapidez una posible respuesta, pero su cabeza en esos momentos se encontraba demasiado aturullada como para elaborar un pretexto mínimamente razonable y verosímil. ¿Acaso él la creería si escuchaba de su boca que simplemente se encontraba dando un paseo por el bosque? ¿Valdría la pena intentarlo siquiera? Una rápida mirada a aquel hombre le bastó para convencerse a sí misma de que no resultaría fácil engañarlo con patrañas. Muy al contrario, en esos momentos le parecía más peligroso y amenazador que nunca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Señor Drake, le aseguro que no puedo respirar...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No necesita respirar para responder a mi pregunta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Pero la joven respiraba, ¡vaya si lo hacía!, y Drake podía percibir con dolorosa claridad el vaivén agitado y medroso de aquel pequeño cuerpecito temblando bajo el poderoso peso del suyo. ¡Santo Dios, aquella mujer se había internado en mitad del bosque y en plena noche ataviada tan sólo con un ligero camisón de muselina incapaz de disimular en modo alguno la sinuosidad de sus formas femeninas! ¿En qué cabeza podía caber semejante disparate? ¿Qué clase de bruja perversa era aquélla para aparecer de ese modo y de forma repentina con el claro propósito de tentarlo- ¡y de qué forma!- ocultando su perfidia bajo la tentadora máscara de la ingenuidad? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Dios de los Cielos, p&lt;/span&gt;odía presentir con nitidez la femenina redondez de sus carnes temblando como gelatina bajo su marmóreo torso, podía percibir los sinuosos huesos de aquellas caderas hiriendo ahora su tensa cintura, podía percibir la bravura de una auténtica yegua sin domesticar debatiéndose con furia bajo aquella cascada de lazos y encajes puritanos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Sin poder evitarlo se inclinó aún más hacia ella, entornando los ojos para aspirar con deleite el aroma dulzón que emanaba de las caracolas de nácar ocultas entre su cabello color miel. Rozó con sus labios la parcela íntima que emergía entre el lóbulo y la clavícula y se demoró percibiendo la textura aterciopelada de aquel delicado rostro de nieve.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Bajo la presión de&lt;/span&gt; ese gesto Drake percibió cómo Emily se tensaba aún más debajo de él, retorciéndose levemente a modo de protesta sin darse cuenta de que su propia seguridad peligraba ante los instintos depredadores de aquel hombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Yo... yo tan solo pretendía... ¡oh, apártese de encima!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Drake la miró intensamente durante un eterno minuto sopesando quizás las consecuencias derivadas de desobedecer aquella orden. ¡Santo Dios, con gusto haría oídos sordos a aquel ruego desmotivado! Con gusto saborearía a su presa lentamente tal como lo haría cualquier otro depredador... sin embargo su sentido común ganó al fin la batalla instándolo a rodar sobre la joven hasta dejarla completamente libre. Poniéndose en pie de un salto y sujetándola por los pulsos la izó con vehemencia hasta posicionarla a su lado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Por supuesto, no quisiera corromper su intachable virtud ni pretender con mi conducta convertirla en pasto para murmuraciones, mi discreta duquesita! Aunque debo advertirle que de antemano yo me atrevería a poner en duda la decencia de cualquier joven que se pasease sola en mitad de la noche, medio desnuda y sin ningún pretexto aparente a su conducta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily, sintiendo una creciente oleada de calor ascendiendo por su cuello, alisó con ahínco sus faldas y ciñó con firmeza el chal alrededor del cuerpo, intentando ocultar lo que sin duda aquel hombre ya habría adivinado. Las rosas de sus mejillas se encendieron con viveza, ornando su rostro con el tono escarlata más brillante que Drake hubiera contemplado jamás. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;De pronto, un insólito maremágnum de compasión se adueñó del alma oscura del hombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Vamos, la acompañaré a casa, no creo que le agrade procurarse una pulmonía ahora que su hermana se encuentra ya casi restablecida!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Y en silencio, ambos caminaron en dirección a la enorme y sombría mansión. Emily avanzando con evidente orgullo y un mayor embarazo varios pasos por delante del caballero; Drake escoltando en silencio a la joven mientras íntimamente trataba de refrenar y comprender los instintos animales que acababan de despertar y que ahora batallaban en su interior.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Una vez a salvo en la intimidad de su alcoba, Emily se dejó caer de espaldas contra la pared intentando recordar y restaurar en su piel con nitidez cada sensación, cada estremecimiento, cada músculo contraído ante el contacto abrasador e imperecedero de aquel hombre. Inconscientemente se acarició el escote desnudo y cerró los ojos. Piel de gallina vistió su cuerpo en la delicada parcela surgida entre el lóbulo y la clavícula.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ZC1wKweAavw/Ty_rIecQfBI/AAAAAAAABts/3deiF6Wl0MM/s1600/8.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="179" src="http://4.bp.blogspot.com/-ZC1wKweAavw/Ty_rIecQfBI/AAAAAAAABts/3deiF6Wl0MM/s320/8.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;- Phral &lt;/em&gt;¿de qué diablos se trataba? ¿Acaso los aldeanos han seguido a mi gente armados con guadañas y horcas de madera?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No te preocupes, Kavi, tan solo era una mujer.- murmuró Drake recuperando su sitio al lado de la hoguera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Una mujer en plena noche y en mitad del bosque? ¡Benditos tus bosques ingleses! Dime también que portaba una botella de ginebra y que caminaba desnuda y haré guardia cada noche por ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Inconscientemente Drake se estremeció ante el recuerdo de aquel cuerpecito semi desnudo atrapado bajo el peso de su propio cuerpo. Y sobretodo ante la imagen de aquel salvaje gitano acechando a la joven entre la espesura...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No te hagas ilusiones, &lt;em&gt;ruv, &lt;/em&gt;se trataba de una de las tres viajeras solitarias de aquella noche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Las &lt;em&gt;gadjis? &lt;/em&gt;¿Y qué hacen todavía en el bosque? ¿Acaso se han aficionado a la aventura?- la pérfida carcajada del gitano crispó los nervios de Drake.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Se hospedan en mi casa.- tajante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;L&lt;/span&gt;a risa socarrona se secó de golpe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿En tu casa? ¿Las has acogido en &lt;em&gt;esa&lt;/em&gt; casa?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Tenía que hacerlo, debía hacerlo. Te recuerdo que tú has dado muerte al chófer que las acompañaba y a su ayudante, aparte de destrozar su único medio de transporte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;El gitano se levantó como impulsado por un resorte invisible, agitando las manos en el aire.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Y qué? ¡Vamos! ¿A quién le importa? ¡Esos malditos g&lt;em&gt;adjos &lt;/em&gt;poseen más dinero del que pueden gastar!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No creo que ése sea el caso de esas tres muchachas. Apostaría a que se encuentran completamente indefensas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Son solo &lt;em&gt;gadjis, &lt;/em&gt;Drake! ¿Vas a erigirte de ahora en adelante como su perro guardián? ¿Acaso has olvidado que fue un maldito &lt;em&gt;gadjo&lt;/em&gt; el causante de tu infortunio?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Los maxilares de Drake se tensaron bajo la presión infringida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Ese &lt;em&gt;gadjo&lt;/em&gt; ya ha pagado sus pecados con su propia vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Y me alegra que así fuera, de lo contrario te juro que yo mismo le arrancaría el alma con mis propias manos a ese desgraciado infeliz!- exclamó besando dos de sus dedos, que formaban una cruz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Drake varió el rumbo de su mirada para extraviarlo en algún punto entre la negrura del bosque. La arruga de su entrecejo se tornó más profunda, otorgándole un rasgo siniestro a su mirada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Deberías echarlas de tu casa. Los &lt;em&gt;gadjos&lt;/em&gt; no traen más que problemas, y tú lo sabes. La gente hablará, empezarán a hacerse suposiciones: tres mujeres jóvenes y sin compañía viviendo en la casa de un...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;La mirada fulminante de Drake silenció a su interlocutor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Deberías echarlas de inmediato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Pero Drake no tenía la menor intención de expulsar a las tres hermanas de Ravendom House. Aquella mujer, la mayor de las tres, había conseguido atrapar su atención y despertar sensaciones adormecidas en su interior de un modo insospechado. De pronto quería saber más de ella, conocerla, indagar el por qué de la repentina curiosidad que le inspiraba su estampa. Necesitaba descubrir por qué su sola presencia conseguía retarlo y alterarlo de ese modo, por qué aquella osada muchacha se atrevía a replicarle y encararse a él cuando ni la mayoría de los hombres osaría hacerlo. Necesitaba volver a sentirla como la había sentido hacía tan solo unos minutos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Aquella joven p&lt;/span&gt;oseía la piel blanca y lechosa de las &lt;em&gt;gadjis, &lt;/em&gt;incluso su apariencia frágil y rompible, pero su alma... su alma vertía arrojo y valentía como el alma de una auténtica mujer &lt;em&gt;rom.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-6362759293520782785?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/6362759293520782785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=6362759293520782785&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/6362759293520782785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/6362759293520782785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2012/02/miss-emily-capitulo-8.html' title='&quot; MISS EMILY &quot;. Capítulo 8'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-ZC1wKweAavw/Ty_rIecQfBI/AAAAAAAABts/3deiF6Wl0MM/s72-c/8.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-4324168678301924197</id><published>2012-01-30T18:21:00.001+01:00</published><updated>2012-01-31T14:58:17.796+01:00</updated><title type='text'>" MISS EMILY ". Capítulo 7</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;" ¡Bruto, zafio, cretino, arrogante...!"&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Completamente furiosa ante la indiferencia del señor Drake y su actitud grosera e irreverente y presintiendo una cólera montaraz latiendo con fuerza en sus entrañas, Emily retrocedió sobre sus pasos farfullando maldiciones en baja voz y apretando los puños a sus costados hasta clavarse las uñas en las enrojecidas palmas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Quién se habrá creído que es para hablar y actuar de un modo tan insolente en presencia de una dama, ¡de su invitada, para más señas!, comportándose como un déspota semi Dios ante sus propios trabajadores? ¡Oh, se me olvidaba: "yo no poseo trabajadores, señorita"! ¡Patán impertinente!- Emily caminaba hablando consigo misma en alta voz, imitando el tono del señor Drake durante su satírico monólogo, golpeando con displicencia los guijarros del camino y haciendo aspavientos en el aire con sus manos de nieve.- ¡Y qué aspecto tan impropio e irreverente! ¡En mangas de camisa ante la servidumbre, habrase visto semejante impropiedad, luciendo un cabello tan descuidado, tan largo y... por el amor de Dios, un aro a modo de... de...!- resopló fastidiada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Cualquier nadería en el aspecto o la actitud del señor Drake le resultaba en esos momentos digna de ser cruelmente censurada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Qué manera de hablar tan desagradable y vulgar!- emitió un gruñido desesperado desde el abismo de su garganta.- ¿Y tú pretendías ataviarlo con la armadura de sir Lancelot? ¡Estúpida, estúpida Emily!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Detuvo su cáustico monólogo cuando divisó a pocos pasos y bajo el alero de las caballerizas a uno de los empleados del señor Drake, identificándolo en el acto como el hombre que había sujetado el inquieto caballo durante la refriega.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Se acercó a él con paso firme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Disculpe, disculpe señor!- el hombre fijó en ella su atención, dejando a un lado su retomada rutina. Sobre el hombro derecho cargaba la cabezada y la fronterola de alguno de los caballos de la cuadra.- ¿Se encuentra bien el muchacho?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Es usted muy amable preocupándose por él, señorita.- rascándose el cogote y sonriendo con humildad.- John se encuentra perfectamente. Será todo un honor para él saber que una dama de su posición ha dedicado su tiempo a indagar sobre su estado de salud.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Y con una sutil inclinación de cabeza se dispuso a retomar su camino. Emily, no obstante, lo interceptó de nuevo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Pero... pero el pobre recibió una paliza brutal, ¿nadie ha avisado a un médico?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;El hombre meneó su cabeza coronada de nieve y cargada de años. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Creo que la preocupación primordial del chico consistirá en recuperarse de la terrible resaca que le sobrevendrá mañana más que en las cicatrices provocadas por unos simples fustigazos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;"¿Simples fustigazos? ¿Están todos locos?"&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No comprendo, ¿insinúa usted que el joven se encontraba ebrio?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;El hombre la miró con la condescendencia propia de un padre ante cualquier muestra de ingenua ignorancia por parte de uno de sus vástagos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-John sufre una incorregible afición a la bebida, señorita, demasiado acusada para lo que su pueril constitución está acostumbrada a tolerar. Además hay algo en su cabeza que no rige bien- (haciendo rodar un dedo en la sien izquierda)-, a menudo pierde los papeles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Pero ese no es pretexto para que el señor Drake se haya comportado de un modo tan salvaje con él!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Créame que Drake ha sido sumamente blando en comparación con lo que cualquiera de los otros muchachos le habrían hecho.- al ver la cara de extravío de la dama, se dispuso a proseguir con su explicación.- No es la primera vez que el chico pone en peligro el honor de Drake y la seguridad de todos nosotros con su comportamiento irresponsable. En una ocasión y hará cosa de un mes, el alguacil lo trajo de regreso a altas horas de la madrugada completamente ebrio y fuera de sí. Había robado y degollado más de una docena de gansos en varios corrales del pueblo y destrozado las cristaleras de todos los negocios a lo largo del pasaje principal. Apareció completamente ensangrentado y lleno de plumas, riéndose a carcajadas... parecía un completo tarado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Qué horror!- Emily se llevó la mano a la boca completamente asombrada ante la información recibida. Aquel joven no podía en modo alguno ser mayor que la ingenua Pippa, por el amor de Dios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-En otra ocasión en que también la ginebra se habría apoderado de su frágil alma y su cabeza habría marchado por extraños derroteros, el muy necio mató a pedradas todas las ovejas que se encontró de camino a Ravendom e hirió a varias vacas. En el día de hoy su locura no perjudicó a las gentes del pueblo sino que se cernió sobre la mano que le da de comer. El chico es el encargado de alimentar a los animales y hoy bajo su insensata ebriedad ha envenenado gran parte de los caballos del establo con hojas de tejo, terriblemente venenosas. Normalmente los animales no suelen probarlas excepto cuando tienen hambre o son excesivamente golosos, como es el caso. Ahora, gran parte de la yeguada de Ravendom House se encuentra en peligro a causa de su irresponsabilidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Resulta terrible, pero si tantos problemas acarrea ¿por qué el señor Drake no se limita a despedirlo y prescindir de sus servicios?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Despedirlo?- el hombre la miró con incredulidad bajo sus espesas cejas albinas.- Drake es como un padre para el chico. Lo rescató de las callejas de Londres cuando no era más que un vulgar ratero de tres al cuarto con la cara llena de mocos y un insaciable agujero en el estómago. Drake le ofreció un hogar, una familia y la fortuna de no morir aplastado bajo las ruedas de cualquier carruaje o en el interior de una sórdida celda capitalina. El pobre chico está enfermo, nadie le contrataría jamás. No tendría a donde ir si Drake decidiera echarlo de aquí.- bajando la voz y ajustándose los aperos al hombro.- Ninguno de nosotros tendría a donde ir. Que tenga usted un buen día, señorita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Y con un ligero ademán de cabeza, el hombre desapareció hacia el interior de los establos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Una semana después de aquel desafortunado incidente con el señor Drake y sin que la providencia hubiera tenido a bien disponer un nuevo encuentro bajo los dominios del caballero, Emily se despertó sobresaltada en mitad de la noche, alarmada ante un ruido misterioso que, en su inestable estado de duermevela, habría creído percibir en los solitarios corredores de la mansión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Ataviada simplemente con un sencillo camisón de lazos y cubriendo su figura con un raído chal de lana, la joven se aventuró en silencio al exterior de su alcoba, avanzando en la punta de los pies y a lo largo del pasillo procurando no hacer ningún ruido capaz de alertar al resto de los durmientes. Las ligeras pantuflas tejidas facilitaban semejante proeza y la ausencia de una vela o de alguna feliz palmatoria favorecía el empeño de tratar de pasar desapercibida entre los claroscuros de una noche de oronda luna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Acercándose a uno de los ventanales pudo percibir claramente y bajo el plateado llanto de la esfera argentada la silueta del señor Drake avanzando sigilosa por el jardín, moviéndose con la agilidad de una gacela y la confianza propia de un hijo de la noche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Habían transcurrido siete días desde la última vez que había tenido oportunidad de ver al señor Drake, y observarlo a hurtadillas en ese instante, comportándose como un furtivo en sus propios dominios, azuzó con violencia el corazón de la señorita Alcott. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily no se detuvo a pensar lo que hacía, de haberlo hecho seguramente habría regresado sobre sus pasos al feliz refugio de su alcoba, pero en lugar de eso descendió a la carrera la escalinata interior para a continuación lanzarse en presurosa acometida en persecución del misterioso caballero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Las gotas de rocío que coronaban la hierba, la humedad creciente que besaba los bajos de su camisón, el frío acerado de pleno Diciembre y los ruidos misteriosos provocados por los seres de la noche no resultaron aliciente capaz de persuadir a la joven en su porfía de abandonar su plan persecutorio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;A cierta distancia delante de ella Drake avanzaba veloz y confiado en sus pasos, camuflándose entre las sombras, perdiéndose entre los claroscuros hasta traspasar los límites de su propiedad y adentrarse en el bosque. El corazón de Emily no cabía ya en su pecho y luchaba con empeño por traspasar su coraza y aventurarse a través de la boca. Piel de gallina vestía todo su cuerpo y de su labio entreabierto y jadeante manaba un gélido vaho blanquecino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Cuando llegado a un punto de gran espesura en medio del bosque creyó haber perdido la pista a su perseguido, maldiciendo por lo bajo su mala suerte y aporreando con el puñito la ruda corteza de un roble, un extraño sonido a escasa distancia acaparó de nuevo su atención.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-b7sd19Ux-Y8/TybQ2KlrOyI/AAAAAAAABtQ/uVs7n48iS1k/s1600/7-3.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="209" src="http://2.bp.blogspot.com/-b7sd19Ux-Y8/TybQ2KlrOyI/AAAAAAAABtQ/uVs7n48iS1k/s320/7-3.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Escudriñó entre los helechos, acuclillada y ceñida en su chal, descubriendo a pocas yardas una extraña reunión dispuesta en torno y a la luz de una generosa hoguera. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Un corrillo de risas desenfadadas procedente de un prolífico grupo de varones y hembras de todas las edades hería la quietud de la noche con sus ecos insolentes. Almizcle, hierbas aromáticas y otros aromas dulzones copaban la atmósfera, amén de la vorágine mareante de colores vivos que irradiaba el peculiar vestuario de aquellas gentes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily se acercó aún más ocultándose entre el follaje, hipnotizada por el baile frenético de aquellas mujeres que vibraban poseídas por alguna fuerza desconocida, agitando en el aire la inmensidad de sus faldas, asomando sus extremidades carentes de enaguas y dotando de vida la estridente joyería que cintilaba sobre sus escotados pechos. Varios hombres arrancaban notas estrepitosas a sus laúdes; otros bebían y fumaban en pipa medio adormecidos y la mayoría reía con descaro las bromas del orador de turno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Iluminados por&lt;/span&gt; las llamas de la hoguera dos hombres conversaban en baja voz, sonriéndose mutuamente y estrechando las manos en afectuoso y familiar ademán. Dos hombres de similar apostura cuyo cabello azabache a la luz de las rojas lenguas de fuego brillaba como ala de cuervo, acentuando el tono atezado de su piel y la blancura perlada de sus sonrisas. Dos sonrisas indescifrables y enigmáticas, tan solo una de ellas enturbiada por un siniestro brillo áureo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Una joven de aspecto salvaje regalaba zalamerías al más apuesto de los hombres, acariciándole el cabello y ofreciéndole con descaro y en bandeja las generosas carnes que manaban de su desajustado corpiño. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily tragó saliva conteniendo la respiración. Acababa de identificar al líder de los gitanos que habían asaltado su carruaje conversando ahora entre risas con el señor Drake.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Asustada, retrocedió un paso, provocando con ese gesto que una rama seca crujiese de forma audible bajo sus pies. Contuvo de nuevo la respiración, rezando para sus adentros para que ninguno de ellos hubiese percibido su intrusión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;"Es imposible, estoy demasiado lejos, ellos hacen demasiado ruido..."&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Sin embargo, cuando volvió la vista hacia el grupo, su mirada se encontró de frente con la mirada rapaz del señor Drake que, aún sin haberla visto todavía, mantenía la vista prendida en el lugar donde ella se ocultaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-1xkYboNIJZ4/TybRDH5W8FI/AAAAAAAABtY/OBEPhRaT2bk/s1600/7.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-1xkYboNIJZ4/TybRDH5W8FI/AAAAAAAABtY/OBEPhRaT2bk/s320/7.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;"¡¡Diablos!!"&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Recogiendo la ligera tela del camisón y completamente fuera de sí, retrocedió sobre sus pasos desandando lo andado, tropezando en su precipitación con las ramas bajas de los árboles, lidiando con horribles zarzas acechantes y sorteando fastidiosos tocones emergentes por doquier. El corazón golpeaba sus sienes con violencia zumbando en el interior de la cabeza hasta aturdirla, la respiración entrecortada hería su pecho oprimiéndolo como una losa y las rodillas le temblaban tal juncos verdes a causa del terror que la invadía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Varias veces creyó percibir tras de sí un jadeo audible, el estruendo de alguien arrollando con violencia a su paso la maleza y los troncos surgidos en el camino. Quiso gritar de pura desesperación, de impotencia, de pánico... pero el instinto de supervivencia la obligaba tan solo a correr y correr sin mirar hacia dónde y sin volver la vista atrás. Con el miedo atenazando sus sentidos y el corazón quemándole en el pecho corrió con toda la fuerza de que disponía, percibiendo el cortante aire nocturno helando su rostro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Cuando ya las sombrías tapias de Ravendom House se alzaban a escasa distancia y la esperanza de un refugio seguro se afianzaba en su cabeza, una fuerza descomunal la aferró por el talle y la elevó en volandas, arrancándola del suelo y obligándola a caer mientras gritaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Se preparó para aterrizar bruscamente sobre el firme del bosque con todas sus dolorosas consecuencias, pero en lugar de eso lo hizo sobre una enorme masa mullida que actuó a modo de colchón. Pese a lo inesperado de la caída un fuerte impacto en el pecho le hizo boquear de dolor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Abrió los ojos,- que mantuvo cerrados durante la caída,- para encontrar bajo&amp;nbsp;la lividez de su cara&amp;nbsp;el rostro ceñudo, enigmático y amenazante del señor Drake, atrapado de algún modo bajo el ridículo peso que ofrecía su propio cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-4324168678301924197?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/4324168678301924197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=4324168678301924197&amp;isPopup=true' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/4324168678301924197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/4324168678301924197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2012/01/miss-emily-capitulo-7.html' title='&quot; MISS EMILY &quot;. Capítulo 7'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-b7sd19Ux-Y8/TybQ2KlrOyI/AAAAAAAABtQ/uVs7n48iS1k/s72-c/7-3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-4148503147685192744</id><published>2012-01-23T15:35:00.000+01:00</published><updated>2012-01-23T15:35:49.831+01:00</updated><title type='text'>" MISS EMILY". Capítulo 6</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Emily se encontró aquella mañana en disposición de unos ánimos visiblemente más calmados y tolerables ante la manifiesta mejoría experimentada por su hermana pequeña y el aceptable estado de buen humor exhibido por Charity durante las últimas horas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Tras haber consumido las tres hermanas sus desayunos respectivos en la cálida intimidad que confería la alcoba de Pippa- seguramente para escarnio personal del señor Elmstrong una vez más- y tras afianzarse en la tranquilidad y la certeza de que Charity acompañaría a la pequeña durante las horas muertas matinales, Emily se decidió a salir a explorar los jardines posteriores de la mansión sumida en la agradable intimidad que los momentos de soledad no impuesta confieren; decidida a refrescar los ánimos, desentumecer las articulaciones e insuflarse una mínima porción- aunque vital e imperiosa- de energía positiva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Los jardines de la mansión denotaban un cuidado y un esmero tan solo obtenido bajo la atenta supervisión de varias personas dedicadas exclusivamente a su mantenimiento. Hermosos parterres de rosas de mil colores y fragancias crecían bordeando un sendero de grava, entremezclándose sus delicados bouquets esmaltados en oro y grana, nieve y fuego, con el tupido ramaje de elegantes macizos de thujas azuladas, dafnes gloriosas, verónicas en flor y enormes matas de lavanda que alzaban ansiosas sus espigas violáceas hacia un cielo eternamente encapotado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Rodeando la vasta extensión verde que alcanzaba hasta más allá de donde comprendía la pupila mortal, un profuso ejército de cipreses de leiland erguía orgulloso sus enhiestas copas negras meciéndose en arpado rumor al son de la suave brisa matinal que jugaba con ellos y los besaba afectuosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Vd9nGL2KBxs/Tx1ubwYY2aI/AAAAAAAABs4/9HE51LjDlPk/s1600/6-1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="211" src="http://4.bp.blogspot.com/-Vd9nGL2KBxs/Tx1ubwYY2aI/AAAAAAAABs4/9HE51LjDlPk/s320/6-1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily, amante de la naturaleza en general y de la belleza campestre en particular como buena jovencita criada en el campo y habituada a su frescura y viveza, avanzaba sumamente complacida a lo largo de aquel sendero gravilloso, perfectamente trazado de tal forma que ni una sola grava ni uno solo de los bojs que lo delimitaban invadiera la más mínima parcela de terreno que no hubiera sido dispuesta para tal fin. Caminaba en compañía de su sempiterno cartapaccio de cuero y su inseparable material de escribanía, deteniéndose de cuando en cuando para abstraerse con la oleada de fragancias y colores circunvecinos o con el adormecedor arrullo originado por la grava bajo sus botinas, entregándose en ese punto al más agradable efecto hipnótico y garabateando en sus cuartillas de vitela, con la prisa característica de las almas inquietas, cualquier idea surgida durante el paseo de manos de alguna susurrante sibila inspiradora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Al rebasar al final del sendero un enorme macizo embriagado de hortensias silvestres de color violáceo y fuego, no pudo la joven menos que permanecer petrificada en su idílico avance, sintiéndose bruscamente sorprendida por un alboroto desconocido procedente del ala trasera de la mansión, lugar aquel donde se suponía por lógica que estarían emplazados los establos y demás cobertizos de servicio. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Abrigando&lt;/span&gt; sus apuntes literarios en el interior del cartapaccio y sus útiles de escritura en su embalaje original, la joven avanzó completamente seducida por una arriesgada curiosidad- como el marino embaucado por los más arteros cantos de sirena- hacia el supuesto foco de aquel repentino bullicio. ¡Cuál no sería su sorpresa cuando, efectivamente, frente a los espaciosos establos se encontró de pronto con tan dantesca escena!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-_nhiOdzPZ-4/Tx1uw7n0y7I/AAAAAAAABtA/TAVvP9i6zJk/s1600/6-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="184" src="http://4.bp.blogspot.com/-_nhiOdzPZ-4/Tx1uw7n0y7I/AAAAAAAABtA/TAVvP9i6zJk/s320/6-2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Un enorme caballo negro se alzaba encabritado sobre sus cuartos traseros, sacudiendo las manos de forma nerviosa y desmesurada en el aire y expresando toda su excitación a través de relinchos histéricos y de la visión desorbitada que ofrecían sus grandes orbes. Prominentes&lt;span style="color: black;"&gt; espumarrajos se derramaban de sus belfos y se esparcían por doquier; una densa capa de sudor perlaba el brillante pelaje azabache vistiendo al animal con la apariencia de encontrarse enfermo o muy falto de salud en esos términos, acentuándose tal certeza ante la visión de sus movimientos coléricos e indomables.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;A escasa distancia, un hombre desconocido de apariencia indómita golpeaba con saña a un muchacho que, sorprendentemente, permanecía inmóvil y doblegado a sus pies, protegiendo la cabeza entre las rodillas y aceptando aquella brutal lluvia de golpes en silencio y sin hacer ademán alguno por defenderse. Alrededor, un grupo de curiosos observaba la escena bajo la visera que ofrecían los cobertizos sin mover en defensa del zagal ni uno solo de sus músculos; mientras que el hombre que sujetaba a duras penas las riendas del desazonado animal volvía el rostro intentando eludir la visión de semejante escena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily no pudo soportarlo más. Aquel joven aparentaba ser apenas un muchacho poco mayor que la propia Pippa, mientras que el maltratador aparecía sumamente atlético y superior en comparación. Cada golpe derramado por aquella fusta criminal hería su propia alma con una furia similar a la que hería la púbera carne del muchacho. Y de ningún modo podría ella permanecer impasible a tal brutalidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-¡¡&lt;/span&gt;Basta, basta ya, por el amor de Dios!!- se tiró de rodillas delante del joven apaleado, protegiendo aquel cuerpo herido con su propio cuerpo; pero el chico parecía rechazar cualquier tipo de socorro, permaneciendo inmóvil y en silencio en su pose subordinada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;El maltratador se enderezó de inmediato, observando con desdeñosa mirada olímpica a la señorita Alcott tal que si hubiese- de algún modo incomprensible- reconocido su persona en el acto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡¡Lárguese de aquí, este asunto no le incumbe en modo alguno!!- bramó el hombre.- ¡¡Mitch, Hugh, llevaos ahora mismo a esta mujer de aquí!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡¡No!!- Emily se levantó furiosa, completamente roja de la ira y con labios trémulos, encarándose con aquel hombre que le sacaba, al menos, una cabeza de altura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Se trataba de un hombre de tez oscura, excesivamente oscura para tratarse de un caballero de rancio abolengo. Lucía el cabello de un largo impropio, negro y brillante como ala de cuervo, peinado al descuido hacia atrás. Su frente amplia, despejada, reflejaba los surcos de una vida azarosa y no excesivamente bisoña, mientras que los abismos oscuros de sus ojos semejaban irradiar en esos momentos las llamaradas propias del mismísimo averno. Entre los negros y lacios mechones, el brillo inesperado de un gran aro plateado le sorprendió de pronto. También el denso y familiar olor a madera seca y cuero que desprendía su cercanía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Qué pretende?- bramó el hombre entre dientes, tratando visiblemente de aplacar su ira. Sus maxilares vibraron de pura cólera y su torso le semejó entonces a Emily tan imponente como una terrible muralla esculpida en mármol.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily tragó saliva sin apartar un ápice sus ojos de los ojos llameantes de aquel individuo. La presencia de aquel hombre la intimidaba de un modo brutal, así como el halo salvaje y peligroso que irradiaba su persona, pero en modo alguno ninguna de esas condiciones conseguiría mitigar a sus ojos la evidencia de una injusticia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡¡Tan solo impedir que cometa usted un asesinato!! ¡Se trata apenas de un niño, por el amor de Dios! ¿Qué clase de desalmado es usted enfrentándose a un chico al que dobla en edad y talla?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;El hombre levantó amenazadoramente la fusta ante los ojos de Emily, golpeando con ella su propia palma abierta y provocando con ese gesto desafiante y ante el violento chasquido que siguió tal impulso, que la joven oprimiera con fuerza los párpados y diese un salto en su posición.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;¿Con qué derecho maltrata usted a un pobre muchacho indefenso?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡¡Con el derecho que me otorga ser el encargado de velar por la seguridad de mi hacienda y sus integrantes!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily comprendió entonces el alcance real de aquellas palabras absolutistas y autoritarias. Se encontraba- de un modo sorprendente e incomprensible- frente al propietario de Ravendom House. Se encontraba frente al señor Drake. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/--m28SSRXDEs/Tx1vN0yNuDI/AAAAAAAABtI/EZ4cLYzFNSo/s1600/6.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="291" src="http://4.bp.blogspot.com/--m28SSRXDEs/Tx1vN0yNuDI/AAAAAAAABtI/EZ4cLYzFNSo/s320/6.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Su voz se dulcificó ligeramente, obligada por la educación y el buen tono a mostrar ante aquel hombre un respeto apremiante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Qué podría haber hecho este pobre muchacho para poner en peligro su valiosa heredad y la seguridad de sus hombres?- el individuo, por toda respuesta, alzó una ceja y ladeó la boca, evidenciando así la presencia de una media sonrisa escéptica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;¡Métase en sus asuntos, mujer!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily, ceñuda, boqueó varias veces sin llegar a articular palabra alguna. Ahora el hombre se inclinaba sobre ella intentando intimidarla, clavando en ella sus ojos de fuego y abrumándola con su cercanía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Estoy segura de que ni siquiera trataría así a... a este caballo... - murmuró apenas con un hilillo de voz, sin atreverse a alzar el tono mientras permanecía con la mirada prendida en los ojos inamovibles, salvajes, de aquel hombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;Eso puede darlo por sentado, jamás golpearía a un animal indefenso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Es usted... cruel y... -  pero no pudo terminar la frase puesto que el hombre la interrumpió sin reparo alguno rebasándola bruscamente, sin llegar siquiera a rozarla, pero provocando sin embargo con su ímpetu que Emily se tambaleara en su posición. Se giró en un estado de completa incredulidad, furiosa y contrariada, sintiéndose muy poco dispuesta a dar por finalizada aquella conversación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;Abe, Hugh, llevaos al chico al establo y curadle esas heridas, no queremos que se infecten!- dirigiéndose al hombre que sujetaba el inquieto rocín:- ¡Que envíen inmediatamente a alguien al pueblo en busca del albéitar!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Hay cuatro animales más enfermos, Drake, y todavía no se sabe si las yeguas Appaloosa han comido lo mismo que el resto de los animales infectados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Maldita sea! ¡Enviad a alguien al pueblo! ¡¡Ya!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;El hombre se alejó del lugar a grandes zancadas, provocando con su movimiento que el cabello se agitase libremente sobre sus hombros. Se percató entonces Emily en que vestía de un modo excesivamente informal y poco serio para lo que cabría esperar en el propietario de una vasta mansión. Ataviado en mangas de camisa pese a las gélidas fechas en que se encontraban y a lo destacado de su posición, luciendo un sencillo chaleco de lino que recubría la prenda a modo de complemento innecesario- puesto que permanecía desabrochado con insolencia sobre el pecho- y aleteaba en esos momentos a causa de su avance vigoroso como un pajarillo impertinente. Pantalones de hilo color beige ceñían unos muslos atléticos y excesivamente perceptibles y unas lustradas botas de montar culminaban el vestuario informal de aquel insólito personaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily, despertando a la fuerza de su abstracción momentánea, apresuró el paso con el fin de posicionarse y caminar a la par del caballero; asunto que el hombre no tenía ni la menor intención de facilitar a juzgar por lo apretado y enérgico de su avance.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;¿No tiene nada mejor que hacer que perseguirme?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily se esforzaba por permanecer a la altura de aquel hombre, pero ni su vestimenta ni sus facultades físicas facilitaban en modo alguno tal propósito. El señor Drake caminaba con enérgico brío, ligeramente inclinado hacia adelante y leal a un fin que tan sólo él podría conocer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Se trataba tan solo de un chiquillo, señor Drake...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No es ningún chiquillo, es uno más de mis hombres, y como tal ha de ser premiado cuando hace bien su trabajo y amonestado cuando actúa erróneamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Trata usted así a todos sus trabajadores?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Drake se detuvo de pronto, y su repentina acción provocó que Emily quedara varios pasos por delante de él, incapaz de detenerse a tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-&lt;/span&gt;Yo no poseo trabajadores, señorita, estos hombres están aquí por su propia elección y como tal pueden ir y venir a su antojo. Realizan una labor para mí y por ello perciben un salario justo, pero yo no soy el amo de nadie ni ellos mis siervos. Ninguno de ellos está aquí a contra gusto ni bajo coacción. Este es su hogar tanto como el mío propio, yo tan solo les proporciono protección, seguridad y alimento. Para mí son mis hermanos, todos y cada uno de ellos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Golpearía usted a sus hermanos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Drake la observó una fracción de segundo, colérico, y la dilatación de las aletillas de su nariz fue entonces evidente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Usted no sabe nada!- rumió entre dientes.- ¿Por qué no se limita a quedarse en casa para bordar o hacer lo que se supone que hacen las mujeres?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily frunció el ceño, enormemente ofendida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Es usted terriblemente grosero, señor Drake!- apretó los puñitos a sus costados.- ¡Y pensar que yo tan solo pretendía darle las gracias por habernos rescatado la pasada noche de aquel grupo de salteadores!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-&lt;/span&gt;No lo hice por ustedes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Cómo dice?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Su sociedad, señorita, sus malditas leyes escritas por y para ustedes y para su propio beneficio, suelen ser terriblemente injustas y arbitrarias con ciertos grupos marginales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Pero... pero, ¡si pretendían robarnos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Se ven obligados a robar para comer, señorita, ¿acaso es un delito mayor procurar a como dé lugar un mendrugo de pan que llevarse a la boca?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Acaso el fin justifica los medios? ¿Resultan menos criminales porque tengan hambre?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Qué sabrá usted de tener hambre, pequeña duquesita!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily balbuceó como pez arrojado fuera del agua, mientras el caballero se disponía a ignorarla una vez más y continuar  su enérgico caminar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Métase en casa, señorita, puede resfriarse si persiste en su terquedad de pasear por los jardines sin abrigo!- exclamó dándole la espalda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Frunció los labios, airada, mientras la cólera veía la luz exterior a través de las dilatadas aletillas de su nariz. En sus palmas apretadas, la furia con que las uñas se clavaban en la carne llegaba a provocarle un daño importante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Nos iremos en cuanto mi hermana pequeña se restablezca del todo, señor Drake, siento de todo corazón haber sido en este tiempo una molestia para usted!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Pero el caballero se encontraba ya lo suficientemente lejos como para que Emily ignorara si habría escuchado sus palabras o no.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-4148503147685192744?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/4148503147685192744/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=4148503147685192744&amp;isPopup=true' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/4148503147685192744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/4148503147685192744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2012/01/miss-emily-capitulo-6.html' title='&quot; MISS EMILY&quot;. Capítulo 6'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Vd9nGL2KBxs/Tx1ubwYY2aI/AAAAAAAABs4/9HE51LjDlPk/s72-c/6-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-4673047406767795220</id><published>2012-01-16T16:09:00.000+01:00</published><updated>2012-01-16T16:09:14.153+01:00</updated><title type='text'>" MISS EMILY".  Capítulo 5</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;-¿Sus hermanas no nos acompañarán durante el desayuno o es que prefieren hacerlo privadamente en sus aposentos?- Julius se expresó con devastadora indiferencia mientras consentía en que el lacayo al que había requerido atendiera la solicitud de su voraz apetito con diligente esmero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-pSX2GeF0gP4/TxQ6GSgd4JI/AAAAAAAABsM/xwjTheshr8k/s1600/5.PNG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="281" src="http://3.bp.blogspot.com/-pSX2GeF0gP4/TxQ6GSgd4JI/AAAAAAAABsM/xwjTheshr8k/s320/5.PNG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily lo miró durante un largo minuto con expresión de absoluta incerteza e incredulidad. Que el señor Elmstrong, un completo desconocido, se comportara con notable displicencia ante ella, una persona igualmente foránea para él, que su sayo engalanado y distinguido ejerciera tan solo como máscara efectiva de un comportamiento altivo, afrentoso y grosero, incluso que el misterioso y enigmático señor Drake decidiera dar muestras de un escaso decoro y una corrección cuestionables con su actual comportamiento de cara a sus improvisadas huéspedes podría resultar en cierto modo aceptable para ella. ¡Pero que aquel caballero osara poner en duda la cortesía de sus hermanas- al menos la de una de ellas-, de un modo tan obvio y redundante, que empleara semejante trato a la hora de hablar de unas jovencitas de las que no tenía ni el menor conocimiento previo, resultaba cuando menos injurioso!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Mi hermana pequeña se encuentra indispuesta, señor Elmstrong. Mucho me temo que durante nuestra accidentada expedición la pasada noche se resfriara con consecuencias lamentables. El señor Drake ha enviado diligentemente a uno de sus servidores a llamar a un doctor y esperamos su visita a lo largo de la mañana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Lamento mucho oír eso, señorita Alcott, pero según tengo entendido son ustedes tres hermanas. ¿Su otra hermana se encuentra también indispuesta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily no pudo menos que enrojecer hasta el nacimiento mismo de sus cabellos color miel. No. Charity simplemente se encontraba dando rienda suelta una vez más a su propia autodeterminación. Charity simplemente pretendía revelarse contra el mundo, y sobretodo contra su hermana mayor, comportándose todo lo irreverente, resuelta y discordante que su condición de jovencita dependiente, aunque rebelde, le permitía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Se sobresaltó de un modo ostensible cuando la cucharilla que sostenía se deslizó entre sus dedos para rebotar de forma ruidosa contra la elegante porcelana. Un renovado ardor coronó las rosas de sus mejillas y deseó entonces que la tierra se abriese bajo sus pies y la tragase a ella, a él, o a ambos de forma inmediata y sin ningún tipo de miramientos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Julius alzó la vista, conteniendo a duras penas una sonrisa vencedora y procaz ante el gesto azorado de su acompañante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Disfrute de su desayuno, señorita Alcott, ya tendrá tiempo de analizar sus controversias familiares más tarde.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-QzN-qUbNxVw/TxQ62tzeCpI/AAAAAAAABsc/MvvLZ1YH15A/s1600/5-3.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="212" src="http://3.bp.blogspot.com/-QzN-qUbNxVw/TxQ62tzeCpI/AAAAAAAABsc/MvvLZ1YH15A/s320/5-3.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Una vasta sucesión de jamón frío, huevos de codorniz, rabanitos, pastas de sésamo y té aromatizado fueron incapaces de persuadir a la joven señorita; limitándose esta simplemente a marear el contenido del plato con el tenedor de un lado a otro, paseando los trozos de carne por todo el borde y aplastando nerviosamente la compacta yema sobre el lacado corazón de la loza. Su acompañante, sin embargo, no comía sino que devoraba el contenido de su servicio tal que si se tratara de un mastín famélico ante el más delicioso manjar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Envió saliva de forma queda, alejando la mirada y la mente de los procederes de su compañero de mantel mientras intentaba encontrar un razonamiento lógico a su situación. El rostro le ardía de pura irritabilidad y un delator escozor en el interior de los párpados a causa de las lágrimas no derramadas,- aunque en creciente deseo de hacerlo,- evidenciaba de forma privada su creciente desfallecimiento. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Una sonrisa escéptica se dibujó en su semblante mientras sacudía discretamente la cabeza en un intento por mantener sus pensamientos sujetos a tierra firme. Aquello no podía estar sucediéndole a ella. De ninguna manera. Resultaba irrisorio, grotesco e irreal. ¡Toda aquella situación semejaba extraída de algún viejo cuento procedente de las legendarias y fabulosas tierras del norte! &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Intentó analizar friamente sus circunstancias presentes: tres jóvenes sin fortuna recién caídas en orfandad y asaltadas en plena noche, despojadas a la fuerza de su carruaje, de su templanza y seguridad, rescatadas del infortunio por un supuesto Lancelot &lt;em&gt;(ja) &lt;/em&gt;que, a la sazón, no dejaba a estas alturas de semejar más un rudo antagonista del galante héroe que el paladín encumbrado que ella había creído percibir en él. Hospedadas por caridad por quien sabe nadie y condicionadas a la compañía de un caballero licencioso, irreverente y procaz que se decía el mejor amigo de su anfitrión y que, sin embargo, semejaba distar mucho de conocer las requeridas normas de la buena educación y la etiqueta. ¡Menudas perspectivas!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;A&lt;/span&gt;rmándose de todo el valor de que disponía- y de la apatía que aquel acompañamiento le proporcionaba- abandonó su lienzo sobre la mesa y se levantó discretamente de su asiento, excusando su presencia ante el señor Elmstrong con el pretexto de la necesidad imperiosa de ir en procura de alguna noticia de su hermana convaleciente. Abandonó la mesa sin haber ingerido más alimento que varios sorbitos breves de aquel delicioso brebaje ambarino y una dosis elevada de indolencia y decepción, dirigiéndose en el acto y en impropia carrera a la habitación donde reposaba de forma febril la más pequeña de las Alcott.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Acuclillada en el borde mismo de la cama, la joven sustituyó con efectiva diligencia en su labor a una joven doncella que, hasta el momento, habría invertido su tiempo en aplicar paños húmedos en la frente y el cuello de la convaleciente; susurrando sin desfallecimiento la joven señorita palabras afectuosas a su hermana contra el ardoroso rostro y sobre las caracolas de nácar que se escondían entre la humedecida cabellera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Pippa, pequeña, tienes que ponerte bien...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Pippa entreabrió unos ojitos vidriosos, nublados, visiblemente asentados sobre profundos surcos azulinos y grisáceos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Em, tengo mucha calor...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Lo sé, pequeña, lo sé...- y con manos temblorosas desató la leve lazada que unía el cuello de aquel camisón, permitiendo parte del escote de la niña al descubierto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Em, ¿crees que volveré a ver las golondrinas otra vez?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily frunció el ceño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Por supuesto que volverás a verlas, mi pequeña!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Las golondrinas de Mayland?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Si no las de Mayland las de cualquier otro lugar, querida. Ya sabes que papá decía siempre que el hogar está donde está nuestro corazón. Igual que las golondrinas, haremos nuestro nido en otro sitio y seremos tan felices como lo fuimos en Mayland.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Lo prometes?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily tragó saliva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Lo prometo, pero para ello has de ponerte bien. Ya sabes que tía Phillips nos espera en el norte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;La pequeña balbució algo ininteligible mientras entornaba de nuevo los párpados, presa de un ligero sopor. Una arruguita se dibujó en su entrecejo, confiriéndole un aspecto más ajustado al de una persona entrada en años que al de una niña de su edad y entendimiento. Pequeñas perlas de sudor ornaban su frente y su cuello a modo de febril abalorio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Charity ha venido a verme...- murmuró en muy baja voz, todavía con los ojos cerrados.- No debes enfadarte con ella, Em, Charity está muy triste. Amaba nuestra casa de Mayland y todas las cosas que hemos dejado allí abandonadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No estoy enfadada con ella, Pippa, es ella la que está enfadada con el mundo.Y puedo asegurarte que todas estamos igual de tristes en estos momentos. Pero todo pasará, del mismo modo que el viento borra las huellas impresas sobre la arena, así se borrará todo este dolor... - acarició su cabello, apartando los mechones humedecidos de su frente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-El señor Drake es muy amable.- murmuró la niña de pronto, arrastrando las palabras y sonriendo en un dulce estado de duermevela. Emily levantó la vista de forma rauda para encararse con la mirada velada de la pequeña. ¿Por qué le parecía de pronto que el corazón se sacudía en su pecho a una velocidad superior a la habitual?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿El señor Drake?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-&lt;/span&gt;Ha venido a verme cuando aún estaba oscuro y me ha acariciado el pelo, igual que lo haces tú.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily tragó saliva, concentrándose más de lo requerido en sumergir y retorcer el paño en el interior de la tinaja y aplicándoselo nuevamente a la criatura sobre el ardoroso cuello. Un creciente e inesperado nudo en el estómago amenazaba con axfisiarla hasta provocarle náuseas e incluso el frunce acentuado de su ceño parecía ahora más manifiesto que nunca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Una violenta vorágine de sentimientos contradictorios se debatían con fuerza en su interior. P&lt;/span&gt;or un lado sabía que debía agradecer al caballero cuanto antes su caritativo proceder al haber actuado de una forma tan noble y humana ante tres desconocidas en apuros. Había dado el hombre con su comportamiento muestras de una inmensa calidad cristiana y aunque era mandamiento de Dios que todo mortal debía socorrer al prójimo en apuros estaba demostrado- y Emily lo sabía por propia experiencia- que no siempre sucedía así y que la raza humana se caracterizaba precisamente por su inquietante empeño a la hora de pisar, desdeñar y avanzar por encima de sus semejantes, importándoles muy poco los cadáveres que dejaran a su paso. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;... &lt;/span&gt;Pero por otro lado, la indiferencia que su anfitrión había mostrado aquella fatídica noche desapareciendo entre las sombras sin dar explicación alguna una vez arrivados a su mansión, o incluso esa misma mañana eludiendo el desayuno y, de ese modo, la consabida compañía de sus huéspedes, evidenciaba un desprecio absoluto por las normas de decoro y la cortesía hospitalaria. ¿Se trataba entonces de un héroe o de un villano?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;"El señor Drake rara vez está en casa, salvo para dormir... y eso cuando no le queda otro remedio que hacerlo solo".&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;"&lt;/span&gt;Entonces, la pasada noche, la noche en que surgió de entre las sombras y en mitad de la nada, la noche que supuestamente iba camino de su hogar..."&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily se fustigó íntimamente y se despreció a sí misma por ser dueña de semejantes pensamientos impropios. Trató de serenarse y centrarse en su labor calmante hacia la pequeña convaleciente mientras sentía cómo un delator rubor se aposentaba de nuevo en sus mejillas. ¿Cómo podía albergar siquiera en su magín semejantes juicios indecorosos hacia un caballero desconocido? ¿En qué modo su fantasía exacerbada se había tomado la licencia de confabular contra el decoro y el sentido común?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;"Compórtate, Em, no puedes permitir que las fábulas que moran en tu cabeza se adueñen de la vida real..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;El doctor Norris hizo su aparición en la mansión Ravendom cuando ni aún apenas habían terminado de escucharse diez campanadas sonoras procedentes de alguno de los múltiples relojes de la casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Siempre bajo la atenta mirada de Emily y manifestando con creces en cada uno de sus ademanes la parsimonia y la parquedad tan características entre los miembros de su profesión, el galeno examinó a la joven paciente tomándose todo el tiempo que la impaciencia y la ansiedad crecientes de la señorita Alcott eran incapaces de digerir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Al cabo de una larga media hora de menesteroso escrutinio, el doctor convino en que la joven niña se encontraba absolutamente fuera de peligro y que su estado febril obedecía sin duda alguna a un simple refriado tan característico y habitual en esa época del año; que por suerte las fiebres no habían alcanzado los pulmones por lo que el mal de la criatura no resultaba pútrido ni revestía mayor peligro sino un fastidioso inconveniente y la necesidad de prescribir reposo, abundantes caldos de gallina, buen abrigo y un par de días de convalecencia para una pronta recuperación de la paciente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Nada podría hacer más feliz en esos momentos a la joven señorita Alcott que, ante semejante noticia, creyó principiar al fin a ver disiparse las nubes negras que tiznaban desde hacía tiempo su horizonte. Ninguna otra persona sabría mostrarse más agradecida con el doctor de lo que manifestó ella en aquellos momentos, ni ningún otro facultativo sabría responder ante la gratitud de la joven con tanta humildad y modestia como el buen galeno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;A media tarde y sin que Emily hubiera abandonado esta vez la alcoba de su hermana ni siquiera para bajar al refrectorio a comer- la compañía del socarrón señor Elmstrong no le resultaba precisamente un incentivo apetecible-, Charity decidió abandonar su caprichoso aislamiento y romper la muralla erguida por ella misma para acercarse a sus hermanas y compartir con ellas las oscuras horas vespertinas. Todo fueron por su parte mimos y afectos para la pequeña de las Alcott, la cual desprovista temporalmente del sopor de las fiebres reflejaba ya en su rostro el ánimo esperanzador de un largo despertar; asimismo y venciendo su enojosa porfía y su usual terquedad, la vehemente Charity decidió acercarse a Emily en un determinado momento y en silencioso gesto para reposar con afecto una mano sobre el hombro de su hermana mayor. Ni una palabra, ni una sola mirada intercambiadas... tan solo hizo falta esa ligera presión física por parte de la mediana de las Alcott para que Emily comprendiera que esa era su peculiar forma de disculparse ante ella por la actitud caprichosa mostrada hasta el momento. Y a Emily le bastaba con eso. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Sabía de sobra que Charity era una persona especial y que la manera en que dejaba translucir sus propias emociones distaba mucho de la que se podría esperar en una persona de naturaleza extrovertida y visceral. Charity era talmente como un pequeño caracol, su padre lo repetía constantemente: ante cualquier ligera permuta procedente del exterior, la joven se ocultaría en su propia concha- revestida previamente de una coraza inquebrantable e impenetrable- para vivir en privacidad sus emociones más íntimas.Y a menudo, su modo de mostrar desacuerdo o infelicidad ante algún asunto concreto pasaba por rebelarse abruptamente contra el mundo- o contra el mensajero- reflejando la dureza misma de los dioses guerreros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;A&lt;/span&gt;sí era su hermana y así había sido siempre y, ¡por su vida!, que jamás dejaría de quererla mientras corriese sangre por sus venas. Las tres eran terriblemente distintas, pero las tres permanecerían por siempre unidas por un inquebrantable lazo de afecto y sangre. Emily jamás consentiría en que esos lazos se quebrasen alguna vez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Cuando Pippa esté recuperada del todo podremos proseguir con nuestro viaje. Voy a escribir a tía Phillips para advertirle de... - (ligero carraspeo)- ... del molesto incidente sufrido durante el trayecto. Sin duda se preocupará mucho cuando descubra que el día previsto para nuestra llegada se verá obligado a retrasarse ligeramente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Puede que quizás respire aliviada- comentó distraídamente Charity, sentada en el alféizar de la ventana mientras observaba con mirada languidecente los páramos infinitos que se dibujaban en el exterior.- Después de todo, tres bocas menos que alimentar suponen un gran alivio al final del día.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-RVvcBKEzYsY/TxQ8nRVr73I/AAAAAAAABsk/5kQHPT8Toy4/s1600/mar01%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" src="http://4.bp.blogspot.com/-RVvcBKEzYsY/TxQ8nRVr73I/AAAAAAAABsk/5kQHPT8Toy4/s320/mar01%255B1%255D.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Charity...- protestó Emily, alisando el dobladillo de las sábanas sobre el pecho de su hermana pequeña.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Solo digo que resulta imposible que alguien a quien ni  siquiera conocemos y que jamás manifestó interés alguno por conocernos pueda sentir cierta inquietud por nuestra seguridad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Se trata de nuestra única pariente viva, aparte del señor Clevendorf, nos guste o no. Y debemos mostrarle gratitud. Se ha ofrecido a concedernos asilo y protección cuando nadie más lo hizo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity farfulló por lo bajo alguna extraña letanía mientras se reacomodaba con lentitud en su improvisado asiento. Emily suspiró con desánimo, incomodada y sin embargo sintiéndose en concordancia por vez primera con los pensamientos de su hermana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Pues yo no tengo prisa alguna por irme, a mí me gusta esta habitación...- murmuró Pippa de pronto.- Y me gusta el señor Drake.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Sus dos hermanas mayores clavaron en ella dos miradas completamente diferentes. Los ojos azules de una reflejaban una evidente y sincera curiosidad mientras que los verdes de la otra dejaban entrever una emoción sin duda más intensa y de carácter privado, a juzgar por el vivaz rubor de que fue acompañada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-&lt;/span&gt;¡Ni siquiera conoces al señor Drake, mentirosa!- espetó Charity con intención de fastidiar a la pequeña, aunque sinceramente carcomida por la curiosidad y la certeza de que su hermana decía la verdad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Sí lo conozco, ha estado aquí esta mañana y ha sido muy amable conmigo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Las fiebres te han provocado desvaríos, querida...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡No es cierto, y si no hubieras estado encerrada en tu habitación tú también lo habrías visto!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Me siento obligada y en la necesidad moral de transmitirle nuestra gratitud al señor Drake ante su desinteresada bondad para con nosotras- expresó Emily en alta voz, tal que si hablara realmente consigo misma, ignorando la pueril riña de las jóvenes- padre no nos educó para comportarnos de un modo tan descuidado e ingrato ante cualquier amigo benefactor, ¿qué clase de desatino por mi parte resultaría?- (hondo suspiro)- ...¡pero es que el señor Drake no se ha dejado ver en todo el día y ni siquiera sé si aparecerá en las próximas horas!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Ya sabes que los grandes hombres están siempre sumamente ocupados, siempre tienen tantas cosas que hacer... - la sorna que traslucía el tono de Charity resultaba muy familiar para sus hermanas,- ni me imagino lo afanoso que resultará estar todo el día galopando de un lado para otro, observando sus vastas propiedades desde la silla de su caballo y preocupándose de si el faisán destinado a ser su cena está lo suficientemente rollizo para su gusto. ¡Qué existencia tan abrumadora!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily no se molestó en ocultar una tímida sonrisita condescendiente. Pippa, bastante menos cohibida, estalló en una sonora carcajada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Así y todo, queridas, debo hacer lo posible por entrevistarme con él y agradecerle su hospitalidad antes de que prosigamos nuestro viaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Y la ocasión propicia para que Emily mostrara de forma sincera y distendida su gratitud llegó al día siguiente, durante la mañana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-4673047406767795220?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/4673047406767795220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=4673047406767795220&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/4673047406767795220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/4673047406767795220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2012/01/miss-emily-capitulo-5.html' title='&quot; MISS EMILY&quot;.  Capítulo 5'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-pSX2GeF0gP4/TxQ6GSgd4JI/AAAAAAAABsM/xwjTheshr8k/s72-c/5.PNG' height='72' width='72'/><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-1588971545827883765</id><published>2012-01-09T15:05:00.000+01:00</published><updated>2012-01-09T15:05:41.496+01:00</updated><title type='text'>" MISS EMILY".  Capítulo 4</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;A la mañana siguiente Emily acudió a visitar a su hermana pequeña nada más despertar y realizar sus consabidas abluciones matinales, topándose entonces la joven con la enojosa y ruín noticia de que la niña había pasado una noche bastante agitada y que nada más rayar el alba había dado muestras de encontrarse visiblemente resfriada, aquejada de ligera febrícula y notoriamente indispuesta como para levantarse de la cama y reunirse con sus hermanas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Manifiestamente&lt;/span&gt; contrariada y tras besar repetida y frenéticamente el ardoroso y humedecido rostro de su hermana intentando en vano acunar el agitado sueño de la pequeña con melindrosas palabras de afecto, Emily abandonó aquella alcoba henchida de una atmósfera viciada y absolutamente opresora, confiando íntimamente en encontrar alivio al abatimiento que ceñía su alma en la soledad y frescura que concedían los solitarios corredores. Una vez a solas su dolor y ella, la joven se dejó caer de espaldas contra las elevadas paredes vestidas de papel pintado, cerrando los ojos con fuerza mientras golpeaba repetidamente, entre atisbos de desesperación e impaciencia, los adornados muros con el discreto rodete que coronaba su cabeza. Exhaló lentamente por la nariz, sintiendo cómo junto al oxígeno que abandonaba su cuerpo se evadían también grandes oleadas de esperanza y optimismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VVBYags0UkA/TwryFa_LhKI/AAAAAAAABr8/tEejMwRY3Ys/s1600/4-1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="188" src="http://4.bp.blogspot.com/-VVBYags0UkA/TwryFa_LhKI/AAAAAAAABr8/tEejMwRY3Ys/s320/4-1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Su hermana menor se encontraba indispuesta... ¿podría existir mayor infortunio en sus hados, por el amor de Dios? ¡Indispuesta y encontrándose las tres lejos de su hogar, asiladas en un lugar ajeno y extraño y rodeadas de personas que, aunque se habían mostrado harto hospitalarias hasta el momento, resultaban totalmente extrañas y desconocidas para las hermanas! ¡Cielo santo, menuda contrariedad, menuda mala fortuna la que se empeñaba en perseguirlas donde quiera que fuesen! ¿Hasta cuándo duraría ese mal fario? ¿Acaso se trataba de alguna especie de prueba caprichosa del Destino, de algún ridículo tanteo como aquellos impuestos al mítico héroe legendario, para probar su fortaleza y la integridad moral de su carácter? ¡Santo cielo, ella no era ninguna heroína, tan solo una jovencita de apenas veinte años, una mujer sola cargada de sueños y con la difícil misión de cuidar y proteger a sus dos hermanas menores!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;La presencia de una joven doncella surgiendo de improviso al doblar un recodo la apartó de golpe de sus fatales cavilaciones. Emily se enderezó en su posición y se adelantó hacia la sirvienta cortándole el paso. La doncella, nada más verla, la obsequió con una discreta y rauda reverencia, encogiéndose azorada sobre sí misma en una clara pose de sumisión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡No quisiera... oh... no es mi deseo molestar pero... mi hermana pequeña se encuentra indispuesta...! ¿no podrían enviar a alguien en busca de un médico? Por favor...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;La joven doncella la miró con cierto asombro desde su púbera cara pecosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-El señor Drake ya ha mandado a llamar al doctor, señorita.- sentenció azorada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-El señor... ¿Drake?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Sí, señorita, antes de salir esta mañana se tomó la licencia de visitar a su hermana, comprobando que la joven señorita sufría leves indicios de fiebres estacionales. Esperamos la visita del galeno a lo largo de la mañana, por supuesto usted será informada de su llegada y de los resultados de su reconocimiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily abrió y cerró la boca repetidamente sin llegar a articular palabra. Las manos enlazadas frente al talle reflejaban un cierto nerviosismo con sus movimientos constrictivos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;- ¡Oh! Es muy amable el señor... Drake- se acarició con nerviosismo el despojado escote, percibiendo la zona exacta donde su yugular palpitaba de forma visible y constante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Sí, señorita, lo es- una sombra de tristeza veló de pronto los ojos de la joven sirvienta.- El señor Drake resulta siempre sumamente generoso, a pesar de todo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;"¿A pesar de todo? "&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Todos ustedes se han mostrado sumamente hospitalarios con nosotras, pese a lo imprevisto e intempestivo de nuestra llegada, en nombre de mis hermanas y en el mío propio se lo agradecemos generosamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No debe agradecer nada, señorita. No acostumbramos a recibir visitas en Ravendom House y siempre resulta un placer&amp;nbsp;ayudar en la medida de lo posible&amp;nbsp;al prójimo necesitado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily asintió agradecida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Sabe usted si mi otra hermana se encuentra ya despierta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Oh, me temo que la señorita no se encuentra todavía inclinada a levantarse!- un ligero rubor tiñó el rostro de la sirvienta.- Yo misma he descorrido los cortinajes de su alcoba hará unos buenos veinte minutos, señorita, mas la joven optó por ocultarse bajo las sábanas nuevamente con ademanes muy poco amables.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;E&lt;/span&gt;mily sonrió ante ese conocido gesto familiar de su hermana Charity. En Mayland, la joven era siempre la última en levantarse cada mañana, exasperando cada día a las doncellas con su holgazanería matutina. Su padre solía consentirla en ese capricho impropio de cualquier dama que se precie, sonriendo condescendiente cada vez que observaba cada mañana la silla vacía de Charity durante la hora del desayuno familiar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Saber que la controvertida Charity seguía obrando del mismo modo que en su ahora añorada&amp;nbsp;casa pese a todo lo vivido o quizás a causa de ello, intentando aferrarse a su antigua vida a través de pequeñas rutinas de una forma tan desesperada y obvia, le hizo sentir un ligero alivio y un enorme enternecimiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-S&lt;/span&gt;i tiene usted la bondad de acompañarme, señorita, en el comedor acaba de servirse el desayuno. Le hará bien tomar algo de alimento, otra doncella acompañará a su hermana pequeña durante su ausencia, y le aseguro que en cuanto el doctor llegue a la casa yo misma la avisaré.- y con una afectada reverencia la doméstica se adelantó con pasitos breves y ágiles&amp;nbsp;que un&amp;nbsp;ratoncito de campo tomaría por suyos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily suspiró y, notablemente contrariada, sin el menor deseo de sentarse ante una mesa e ingerir bocado alguno, se dirigió a las escaleras resiguiendo el avance de aquella joven y amable sirvienta; ceñuda y sabedora de que su rostro debía de lucir lívido y macilento como el rico mármol de Carrara. Durante el silencioso trayecto a lo largo de los interminables y oscuros pasillos de la mansión, bajo las luces y sombras que emanaban de sus paredes y el crujir inquietante de la madera bajo sus pies, Emily no podía dejar de retorcer cruelmente los dedos, presa de un fatal nerviosismo y una contrariedad evidentes, mordiendo el labio inferior y el interior de las mejillas y lastimándose de forma inconsciente en los oprimidos dorsos al dibujar en ellos la forma de cuatro medias lunas encarnizadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Tras descender la anchurosa escalinata principal, la joven se encontró de frente con dos lacayos de librea y esmerada peluca empolvada que escoltaban una regia puerta de roble. Puerta que abrieron en el acto ante la presencia de la joven, mientras la obsequiaban con afectadas reverencias y su servil guía del momento desaparecía por algún lugar inesperado de forma sigilosa e imprevista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Una amplia mesa de caoba ornaba el centro del vastísimo comedor. Decoraba las paredes de la sala rico papel adamascado en tonos granate y salpicaba su superficie un sinfín de retratos de viejas damas y caballeros de antaño al óleo enmarcados en regias molduras de pan de oro y bronce. Los suelos de alabastro veteados en tonos rosado y grisáceo aparecían tan ricamente pulidos que su vasta superficie fácilmente podría usarse a modo de caprichoso espejo sin que el reflejo devuelto resultara turbio en modo alguno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily, visiblemente intimidada ante la majestuosidad de aquel lugar que contrastaba de un modo brutal con la sobriedad de los corredores, avanzaba con pasitos cortos y sigilosos, procurando que el escaso tacón de sus botinas produjera apenas sonido alguno durante su pagano contacto con tan rica superficie. La mirada elevada, perdida, no podía dejar de maravillarse ante las ricas obras de arte que decoraban cada breve parcela, cada ménsula y cada pequeña columnata.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Desde un ángulo lateral, un caballero hizo notable su presencia avanzando varios pasos hacia ella. &lt;span style="color: black;"&gt;Emily se sobresaltó al percatarse de la presencia de una segunda persona en la estancia cuando la fascinación ambiental le había hecho creer que se encontraba sola. El caballero, de igual modo, semejaba tan asombrado de saberse acompañado como podría evidenciar el rostro de la joven señorita.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Un rápido exámen visual concluyó a Emily que se trataba aquel hombre de un personaje en disposición de una grata e innegable elegancia y un porte digno y provisto de una cierta apostura. Vestía impecablemente de negro, con un punto de Hungría exquisito y un corte afrancesado en su vestuario muy a la última moda. Un cravat negro de seda sujeto bajo la barbilla con un elegante broche dorado servía el colofón ideal a una presencia inmejorable. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-SBzlVbV5MpI/Twrzoww7tEI/AAAAAAAABsE/0htA0fwqUWM/s1600/4-3.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-SBzlVbV5MpI/Twrzoww7tEI/AAAAAAAABsE/0htA0fwqUWM/s320/4-3.jpg" width="255" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Es usted el señor Drake?- pese a la atractiva prestancia de aquel caballero, Emily no pudo evitar que su tono reflejara una cierta decepción ante la posibilidad de semejante idea. Resultaba quizás demasiado... ¿obvio? ¿redundante? ¿práctico y carente de heroicidad tal vez? Ella habría esperado que su misterioso "rescatador" se asemejara más a cualquiera de&amp;nbsp;los truhanes que colmaban de vida y pasión sus novelas que a los caballeros mojigatos que ejercían de eternos y aburridos secundarios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Oh no, no, no, de ningún modo!- el caballero pareció reaccionar entonces, dejando sobre una mesita oval próxima el dedal de licor que hasta el momento sostenía entre sus manos, mientras aprovechaba los segundos estériles para mesarse con cierto galanteo el abundante, disparatado e indomable cabello rizado.- Mi nombre es Julius Elmstrong, soy el administrador de Ravendom House y uno de los mejores amigos del señor Drake- acentuada reverencia- ¿y usted es?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily se llevó la mano al pecho tras responder con efectividad a la cortesía del caballero. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Disculpe mi torpeza, señor, soy Emily Alcott, del condado de Mayland, al norte de Plymouth. El señor Drake nos rescató la pasada noche a mis hermanas y a mí cuando acabábamos de sufrir un desgraciado incidente bajo la tormenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Ah, sí, las tres infortunadas y solitarias damiselas! He oído mencionar su aciago percance esta mañana. En el pueblo no se habla de otra cosa; Drake siempre acaba sorprendiendo a todos con sus insólitas actuaciones...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily alzó una ceja. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Sin embargo el señor Drake ha sido sumamente generoso al rescatar a unas completas desconocidas en plena noche y bajo una terrible tormenta, arriesgando su propia vida cuando estábamos siendo asaltadas por un grupo de... de... de gitanos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Es usted una ingenua si considera que la vida de Drake corrió peligro en algún momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily se enderezó, ladeando la cabeza y arrugando el ceño de un modo perspicaz. Sin embargo no alcanzaba a comprender el&amp;nbsp;itinerario&amp;nbsp;pretendido por las palabras de aquel caballero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Se trataba de un grupo generoso, señor Elmstrong, y el señor Drake se atrevió a plantarle cara solo. No sé si soy ingenua o no, lo que sí sé es que en estos momentos mis hermanas y yo le debemos la vida al señor Drake.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Julius sonrió, acercándose a la mesa y retirando la silla más próxima a la cabecera para ofrecer asiento a su asombrada acompañante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-A menudo las cosas no son lo que parecen, señorita Alcott, y estoy absolutamente convencido de que el señor Drake no considera que ustedes hayan contraído ningún tipo de deuda moral hacia su persona. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Con una lentitud rebosante de escepticismo y reticencia, Emily se acomodó en el asiento ofrecido por el caballero sin sentir no obstante el menor deseo de sentarse frente a aquel enorme tablero e ingerir alimento de ningún tipo, sobretodo sabiendo como sabía que su hermana pequeña permanecía yacente, desvalida y víctima de las fiebres y su otra hermana se mantenía descortésmente recluída en su alcoba. Suspiró con evidente resignación manteniendo la espalda correctamente erguida mientras observaba cómo el caballero ocupaba la posición de cabeza de mesa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Elevó una ceja con evidente desagrado. &lt;span style="color: black;"&gt;¿Acaso aquel caballero ocuparía la posición reservada al dueño de la casa? ¿Acaso semejantes familiaridades le estaban permitidas incluso siendo el mejor amigo del propietario?¿Acaso el señor Drake resultaría tan sumamente desconsiderado y rudo como para obviar la presencia de sus invitadas hasta el punto de no sentarse a la mesa en su compañía? ¿Acaso era de recibo que un anfitrión ignorara a sus convidados?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿El señor Drake no nos acompañará durante el desayuno?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Julius sonrió como si la señorita Alcott hubiese expresado la chanza más inimaginable en horas tan tempranas, mientras efectuaba una enérgica seña al lacayo que permanecía a sus espaldas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Drake rara vez está en casa, señorita Alcott, salvo para dormir... y eso cuando no le queda otro remedio que hacerlo solo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily bajó la vista, intensamente ruborizada ante la impúdica impertinencia mostrada por aquel caballero.Trastornada y confusa, se entretuvo más de lo debido desdoblando su lienzo respectivo y replegándolo con mano temblorosa sobre el halda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-1588971545827883765?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/1588971545827883765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=1588971545827883765&amp;isPopup=true' title='31 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/1588971545827883765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/1588971545827883765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2012/01/miss-emily-capitulo-4.html' title='&quot; MISS EMILY&quot;.  Capítulo 4'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-VVBYags0UkA/TwryFa_LhKI/AAAAAAAABr8/tEejMwRY3Ys/s72-c/4-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-1443929186555822342</id><published>2012-01-02T14:52:00.000+01:00</published><updated>2012-01-02T14:52:38.681+01:00</updated><title type='text'>" MISS EMILY". Capítulo 3</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Todo se sucedió a continuación en una inquietante vorágine de luces y sombras, intriga y misterio, temor y oscuridad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Las hermanas Alcott acababan de ser rescatadas de su infortunio en plena noche y bajo una impía tormenta de dimensiones bíblicas,- inclemencia ésta que, por cierto, no ofrecía a los infelices mortales condenados a sufrir su azote a la intemperie la menor gracia de ceder en su violencia,- resultando libertadas las señoritas de su reciente adversidad por un caballero desconocido que en aquellas altas horas nocturnas viajaría por la zona presumiblemente en dirección a su hogar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Apenas habría alcanzado una desconcertada Emily a discernir entre las sombras imperantes el rostro de su anónimo rescatador, pues había resultado tan sorpresiva la aparición de éste como imprevisto e inesperado su audaz gesto de sujetarla con abrumadora familiaridad por el talle hasta izarla a lomos de su montura, acomodándola con escasa sutileza y una menesterosa cortesía en su propia silla y entre el ceñido hueco que ofrecían sus muslos, resultando de semejante premura e intimidad que la joven se sintiera del todo apabullada en su ánimo y en disposición de lucir sin disimulo alguno las rosas de su mejillas encendidas cual ascuas ardientes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Durante todo aquel improvisado trayecto- cuya extensión física y horaria Emily no se atrevió a calcular debido a la ceguera imperturbable y a la consiguiente ignorancia posicional a que obligaba una noche sin luna- el caballero permaneció sumido en un mutismo poco menos que sepulcral. Casi podría asegurarse que la joven galopara a esas horas y en extrema soledad cruzando parajes desconocidos y tenebrosos a lomos de un corcel del color del pelaje del mismísimo demonio... de no ser porque en ningún momento pudo la joven dejar de sentirse terriblemente consciente de la presencia de aquel hombre misterioso posicionado en gélido silencio detrás de ella. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-fzon0LkbujA/TwGzV0T63mI/AAAAAAAABrE/DI5MMaZqNH0/s1600/3-1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-fzon0LkbujA/TwGzV0T63mI/AAAAAAAABrE/DI5MMaZqNH0/s1600/3-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Resultaba vano e ineficaz tratar de obviar de algún modo aquella abrumadora presencia ceñida a su espalda, aquella cercanía impropia y jamás experimentada anteriormente de un varón desconocido tan sumamente ligado a su propio cuerpo, tan inadecuadamente cercano a ella que semejaban ambos cosidos profanamente a una misma piel. Podría con exagerada facilidad experimentar la dureza marmórea de aquel torso en que, por más que tratara de evitarlo y mantenerse firme en su posición, no podía menos que respaldarse en base al cansancio y al frío acerado que padecía, podría sentir la complexión igualmente pétrea y sólida de aquellos muslos entre los que se encontraba toscamente sentada o la rotundidad de aquellos brazos que la abrazaban en torno mientras sujetaban en inamovible pose las riendas de la montura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Suspiró profunda y prolongadamente, intentando en vano alejar los pensamientos que rondaban su magín y que no hacían otra cosa más que incrementar los gazmoños rubores que coloreaban su rostro. A escasa distancia y fluyendo de forma etérea en la noche, el traqueteo irregular del carruaje donde supuestamente sus hermanas permanecían a salvo de cualquier infortunio,- precediendo la montura en que ella misma viajaba en misteriosa compañía,- le ayudó a sentirse súbitamente relajada. O al menos, ligeramente aliviada del reciente susto a que las tres jóvenes habían sido sometidas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Un denso olor a cuero, a madera y a otras desconocidas fragancias masculinas de difícil reconocimiento invadió de pronto las fosas nasales de la joven, atravesando sus sentidos en bruscas oleadas de cadenciosas volutas aromáticas con cada mínimo movimiento acaecido e instalándose en su cabeza con la porfía de la idea más pertinaz e inamovible, remontándola de inmediato a aquel primer encuentro en que el desconocido la izara en brazos sin apenas mediar palabra. Ante tan vívida y novelesca evocación, no pudo menos que sentir que le faltaba el aire y que la víscera romántica a punto estaba de abandonar su posición habitual para arrojarse al mundo a través de los labios entreabiertos. Notablemente encendida, bajó la vista y trató de serenarse, conociendo a ciencia cierta que semejante propósito sería muy difícil de llevar a cabo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;"... ¿acaso asuntos de semejante heroicidad acontecen en otro ámbito a parte de en las novelas de la señora Radcliffe o el señor Lewis? ¿Acaso estaré soñando, todavía en mi querida alcoba de Mayland, y dando rienda suelta a mis incorregibles fantasías en base a una aventura que semeja extraída de la mente del más procaz discurridor? ¿Acaso esta vez yo misma podré interpretar ese rol tan ambicionado entre el sexo femenino de joven ingenua e inocente rescatada de un marco tétrico y fatal a manos de un caballero desconocido e igualmente misterioso? &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Jamás, ni aún perdida entre las páginas de mis novelas favoritas, imaginé poder experimentar en propias carnes semejante fantasía y con tan agradecidos condimentos..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Una fuerte palpitación cobró vida en sus sienes y en el interior de sus pulsos, y por un instante se sintió terriblemente avergonzada al considerar quizás la posibilidad incierta de que aquel hombre fuese capaz de leer sus pensamientos más íntimos. Aquel caballero tan solo habría actuado como el buen samaritano, como cualquier buen cristiano que se preciase de serlo, rescatando de su desventura a tres jóvenes desvalidas e indefensas abandonadas a su suerte en mitad de la noche, y ella... ella sin embargo no hacía otra cosa más que ataviar repetidamente en su cabeza al buen hombre con el rostro épico del valeroso Lancelot. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Se mordió el labio, avergonzada una vez más de su desmedida fantasía. N&lt;/span&gt;o podía ser posible, sin embargo, que aquel hombre imaginara ni remotamente lo que vagaba por su mente, pues pese a la obligada cercanía física existente entre ambos ni aún tratándose de un brujo o de un mago sería capaz de leer en su cabeza como en un libro abierto. Y daba gracias a Dios porque así fuese.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Reconfortada por momentos ante el calor que aquel cuerpo varonil transmitía al suyo propio, ahora aterido y encharcado, inclinó la cabeza hacia atrás apoyando la coronilla contra el pecho de su rescatador, entregándose rendida al sueño en algún momento de la expedición.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;El resto de la noche transcurrió de forma igualmente precipitada y sin que nuestra orgullosa heroína fuese consciente de gran parte de su diligente discurrir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Cuando Emily abrió los ojos a la realidad de su existencia sumida aún en un confuso estado de duermevela, el carruaje en el que viajaban sus hermanas se encontraba detenido varias yardas por delante de la montura sobre la que habría realizado aquel improvisado viaje y que ahora cabeceaba satisfecha y agitada ante la seguridad seguramente de saberse en el hogar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;S&lt;/span&gt;e enderezó despacio en su posición, consciente de que se encontraba ligeramente tendida de bruces sobre las crines del animal y abrazada a estas de un modo muy poco femenino. Trató de volverse para mirar al jinete misterioso que la habría acompañado durante tan interminable trayecto, pero tras de sí no había ya más que la inmensidad de una noche todavía en pleno auge. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Se sobresaltó cuando varios mozos de establo se dirigieron a ella con intención de ayudarla a descender del corcel, comprobando a su vez cómo varios sirvientes de librea se afanaban por ayudar a sus hermanas a descender de la calesa y conducirlas solícitos hacia el interior de una mansión que, pese a la escasez de luz natural en esos momentos, a Emily se le antojó soberbia y magnífica. Elevó la vista a tiempo para apreciar, a la luz cintilante y ambarina de los hachones que portaba la servidumbre, los inmensos muros de piedra gris en los que se adivinaba el rastro imperecedero de la humedad y el paso del tiempo, las ventanas abovedadas que parecían custodiar las tapias con regia displicencia tal que si se trataran de los ojos con que aquella casa miraba olímpicamente el resto del mundo e incluso las azoteas y las salientes cubiertas de pizarra saturadas con la mirada horrenda de las gárgolas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/--rkNdB-lZv0/TwG2JKiS32I/AAAAAAAABr0/jJo4b2leaN4/s1600/3-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/--rkNdB-lZv0/TwG2JKiS32I/AAAAAAAABr0/jJo4b2leaN4/s1600/3-2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Tras haber salvado una breve escalinata de anchurosas dimensiones, Emily pudo al fin alcanzar a sus hermanas, que caminaban asustadas y cohibidas entre el reducido séquito de sirvientes abrazadas a sí mismas y tan confusas si cabe como ella misma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Emily!- la pequeña Pippa se abalanzó precipitadamente contra ella, estrellándose con impetuosidad contra su cuerpo hasta obligarla a retroceder varios pasos. La señorita Alcott no pudo menos que abarcarla con su abrazo y susurrar palabras de afecto contra aquella chorreante marejada de bucles que caían en cascada por su espalda. &lt;span style="color: black;"&gt;Los bracitos menudos de la pequeña rodeaban su talle con dolorosa energía y Emily no pudo menos que contener un hipido sofocado ante semejante muestra de pasión.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;M&lt;/span&gt;iró a Charity y observó en el rostro de su hermana un gesto que distaba mucho de la mueca irascible que la había acompañado desde que abandonaran Mayland. En su bella carita de porcelana no había esta vez rastro alguno de ceñimiento o dureza, sino un miedo aterrador dibujado en sus pupilas turquí y en los rasgos afilados de su faz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Las jóvenes fueron conducidas por espaciosos e infinitos corredores a la luz trémula de una palmatoria, dibujándose sobre las paredes y a la escasa luz imperante figuras tenebrosas y desproporcionadas que exaltaban el ya de por sí exaltado magín de Emily. Espantosas esculturas de bestias demoníacas siendo atacadas por lobos sobresalían de forma inesperada de los ángulos oscuros, tan siniestras y llenas de vida que por momentos parecían escucharse sus terribles bramidos salvajes resonando contra las paredes. Óleos abismales de caballeros desconocidos y rostro severo observaban el avance de las hermanas desde sus atalayas de lienzo, y tal parecía que sus ojos giraban acompañando el apurado paso de las medrosas jóvenes. Ora dragones alados, ora seres del inframundo tallados rigurosamente en mármol asomaban de forma sorpresiva a sus ménsulas sobresaltando a la señorita Alcott, y de todas partes semejaban escucharse lamentos, gritos desgarradores y ayes que no pertenecían en modo alguno al mundo de los vivos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-fBxXeKk_haI/TwG0d0gTuAI/AAAAAAAABrc/LIITF3vI8ZE/s1600/3-3.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-fBxXeKk_haI/TwG0d0gTuAI/AAAAAAAABrc/LIITF3vI8ZE/s320/3-3.png" width="303" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Tras tan lúgubre recorrido en penumbra por territorio desconocido y siempre resiguiendo los pasos de una encorvada doncella que avanzaba en la oscuridad tan sigilosa y hábil como un ratoncillo, las hermanas fueron trasladadas a sendas alcobas perfectamente acondicionadas para recibir invitados inesperados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Una vez la pequeña Pippa fue despojada de sus chorreantes vestimentas, bañada en una humeante tina de latón con jabones perfumados y sales, ataviada con la familiar camisa de dormir de algodón rescatada de su equipaje, una vez se le hubo servido un plato de sopa caliente y resultó perfectamente instalada en un enorme tálamo adoselado, tan solo entonces y después de asegurase la certeza de que Charity recibiría el mismo trato hospitalario, accedió ella misma a someterse a semejante adorable ritual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;A&lt;/span&gt;gotada como estaba por el viaje, por todas las inclemencias sufridas, por la reciente desgracia familiar que pesaba sobre sus cabezas, con la sangre golpeando en sus sienes como lo haría un mazo batiendo contra un cepo de madera y el aturdimiento nublando su razón, se dejó hacer la joven por dos doncellas complacientes, relajándose en el interior de la bañera y permitiendo que aquella calidez perfumada invadiera todo su ser, filtrándose gozosa por cada poro de su piel, adormeciéndola y transportándola a reinos remotos donde sentirse como un cendal flotante mecido por el viento resultaba el asunto menos impensable de imaginar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Su raída&lt;/span&gt; camisa de dormir fue el colofón final necesario para que la joven se aovillara en un lecho inmenso y se olvidara por unas horas de todo lo trágico acontecido hasta el momento en sus vidas. Con una suave calidez aletargando sus huesos y hasta su alma y el cansancio velando poco a poco sus sentidos la joven se entregó al descanso, intentando aislar en el rincón más recóndito de su memoria todas las penurias y sobresaltos acontecidos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;" ... ¿qué va a ser ahora de nosotras? ¿Con qué dinero podremos reparar el carruaje para seguir nuestro camino? ¿Cómo advertir de este incidente a la señora Philipps y prevenirla así de un retraso obligado? ¡Qué inconveniente tan grande en nuestros planes! Y ¿quien resultará ser el caballero desconocido que, como un valeroso Lancelot, salió en nuestro auxilio en mitad de la noche? ¿Por qué tanto misterio y mutismo postreros cuando su proceder ha sido de lo más encomiable? ¿Cómo podría mostrarle mi sincero...? &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Mañana..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-1443929186555822342?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/1443929186555822342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=1443929186555822342&amp;isPopup=true' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/1443929186555822342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/1443929186555822342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2012/01/miss-emily-capitulo-3.html' title='&quot; MISS EMILY&quot;. Capítulo 3'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-fzon0LkbujA/TwGzV0T63mI/AAAAAAAABrE/DI5MMaZqNH0/s72-c/3-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-308730158630620211</id><published>2011-12-26T15:52:00.001+01:00</published><updated>2011-12-30T11:41:58.084+01:00</updated><title type='text'>" MISS EMILY."  Capítulo 2</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;El carruaje avanzaba renqueante y estrepitoso, tal que si se tratara de un viejo monstruo cansado y cargado de años padeciendo en propias carnes el arduo esfuerzo de desplazarse por una senda tortuosa y abundantemente estorbada de socavones y pedruscos fuera de lugar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;En el interior del vehículo, el peso de las altas horas de la noche y el acuse de una jornada de viaje que se hacía por momentos interminable, empezaba a dejarse sentir en el ánimo de sus ocupantes, viéndose invadido aquel reducido espacio tapizado en tonos oscuros por un denso silencio opresivo y un agobiante sopor, tan solo coartados por el molesto traqueteo de las ruedas sorteando a duras penas las numerosas zanjas y desniveles del exterior.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily permanecía pertrechada en un rincón, arrebujando el alma gélida y el tiritante sayo en un raído sobretodo de otomán color burdeos y coronando su cabecita cargada de sombríos pensamientos con un diminuto bonette de exagerada visera que apenas permitía adivinar bajo su ala el joven rostro. Bajo las desgastadas botinas de piel y oculto entre los amplios pliegues de sus faldas, el consabido ladrillo de viaje intentaba en vano calentar unos pies en exceso ateridos y desapacibles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Miraba la joven hacia el exterior con ojos ciegos a través de la minúscula ventanilla, padeciendo la molesta ceguera del que pretende ver en medio de la oscuridad y una vez abiertos los párpados de par en par no consigue discernir si en derredor todo resultaba realmente más oscuro manteniéndolos cerrados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;El vaivén agitado y violento del vehículo la obligaba a hacer firme apoyando el antebrazo y la palma extendida contra la pared lateral, viéndose obligada a sufrir de cuando en cuando molestos testarazos y dolorosos golpes en el hombro contra las molduras de la reducida superficie del habitáculo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-JfoR4M_SGlk/TviHQJQPT2I/AAAAAAAABqs/e0WGbiwe1Cg/s1600/2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-JfoR4M_SGlk/TviHQJQPT2I/AAAAAAAABqs/e0WGbiwe1Cg/s320/2.jpg" width="255" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Gruesos goterones de lluvia se estrellaban en cruel descenso contra el cristal, dibujando amplios regueros vertiginosos sobre la superficie vidriada y empañando la ya de por sí velada visión panorámica obtenida durante el trayecto. El violento soniquete que ofrecía aquel aguacero, golpeando con furia los cristales y el techo del carruaje de forma ininterrumpida, ofrecía a las desvalidas viajeras el acompañamiento de una canción de cuna terrible y despiadada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Muy de continuo- demasiado para lo que los ánimos medrosos de la joven estaban dispuestos a soportar,- una estrepitosa e infatigable obertura de truenos y desgarbados brazos de luz azulada y blanquecina quebraban la rotunda opacidad de la negra bóveda celestial, estallando y dilatándose impíos sobre sus cabezas, invadiendo con molestos y violentos haces de luz el interior del vehículo de forma repentina para a continuación, y con la misma brusquedad, dejarlo sumido en la oscuridad más intensa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;De forma incomprensible debido al enojoso movimiento de la expedición y pese a la terrible tempestad imperante en el exterior, la pequeña Pippa dormía más apaciblemente de lo que cabría esperar en tal situación, manteniendo la cabeza recostada contra el pecho de su hermana mayor y las piernas recogidas sobre el asiento. Había estado llorando desde que abandonaran Mayland y solamente a causa del cansancio agotador que un exceso de lágrimas puede causar en un alma tierna y sensible se habría rendido al fin la pequeña, dejándose caer contra la superficie amorosa y receptiva que le ofrecía la mayor de las Alcott.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Frente a ellas, Charity permanecía sumida en un completo e infranqueable silencio, manteniéndose dolorosamente erguida en su posición y obligándose con ahínco a concentrarse en el imperceptible panorama exterior, seguramente con el firme propósito de no cruzar mirada alguna con Emily. Sus labios permanecían fruncidos en una fina y severa línea sonrosada y la arruguita de su entrecejo evidenciaba un poderoso y terrible conflicto interior.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily intentaba permanecer igualmente firme en su asiento, entildada con la molesta dignidad de los que son obligados a viva fuerza a encarar un rango de responsabilidades para el que no se consideran en absoluto capacitados. Las lágrimas cintilaban perversas en sus pupilas verdes, mas un vivo y pueril orgullo las obligaba a permanecer confinadas en su lecho original de nacimiento, concediéndoseles tan solo la venia de oscilar muy de cuando en cuando en el arco de ébano de las pestañas. Debía mantenerse firme, ¡por el amor de Dios, debía mantener la calma...! Ella era ahora el único apoyo para sus hermanas, la primogénita de los Alcott, el pilar de la familia, el punto de referencia para la vulnerable Pippa y la controvertida Charity...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;"... Padre, ¿por qué has tenido que abandonarnos justo ahora? Te prometo que intento ser fuerte pero no encuentro más que dificultades y obstáculos en derredor... - (observando a Charity)- La señora Philipps, prima lejana de nuestra madre, ha escrito hace un par de días ofreciéndonos asilo en su hogar hasta que nos hayamos establecido por nosotras mismas. ¿Podrá ser eso posible? ¿En qué modo tres jóvenes sin fortuna podrían sobrevivir en una sociedad encarnizada? Padre, ¿por qué no pude haber nacido varón?  Si así hubiera sido jamás hubiéramos tenido que abandonar Mayland, jamás nos habríamos visto sometidas a tan terrible incomodidad ni a tan incierto destino, si así hubiera sido podría al menos intentar publicar mis escritos y ganarme la vida como novelista, sacar adelante a mis hermanas... ¿Qué clase de vida nos espera ahora en el norte?  Padre, ¿existe acaso algo más humillante que la compasión ajena hacia tres pobres huérfanas desvalidas?..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Alzó la vista hacia Charity, intentando al menos encontrar un mínimo de comprensión en los ojos de la joven, pero la muchacha seguía empecinada en mantenerse distante tanto física como mentalmente y rehusar la mirada de su hermana mayor a como diera lugar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Hace un frío insoportable... - murmuró Emily, intentando romper el tabique de hielo que en algún momento se había fraguado entre ambas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity, por toda respuesta, se revolvió un poco en su asiento, ciñendo más fuerte la toquilla sobre sus hombros. La arruguita de su entrecejo se acentuó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Sé que estás enfadada, Charity, pero estoy segura de que todo irá bien y saldremos adelante...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Tú no sabes nada.- escueta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Es cierto, no lo sé, pero al menos intento no resultar tan fatalista como tú. Por el bien de Pippa. Ahora más que nunca debemos estar unidas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity resopló, emulando una sonrisa burlona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Sé que echas de menos el mundo que habías creado en Mayland, ¿crees que a mí no me duele tener que dejar atrás toda nuestra vida? Pero no nos queda otra opción, y lo sabes. Comprendo que añores tu invernáculo y tus insectos... por cierto, ¿qué has hecho con todo aquello?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity encaró a su hermana con rudeza, clavando en ella sus ojos de hielo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-He tirado en el bosque todas mis plantas y he dejado en libertad a todos los insectos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Por qué has hecho algo así? ¡Adorabas todas esas cosas!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Y qué era mejor, dejarlos morir de sed y hambre ante la indiferencia del nuevo propietario? ¿Crees que el señor Clevendorf alimentaría a mis insectos palo con gusto? ¿Crees que proveería de moscas a mis plantas carnívoras?- los ojos de Charity brillaban por las lágrimas no derramadas y el mentón le temblaba de pura irritación.- Les he concedido la libertad de la que yo no dispongo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Pudiste haberte traído a alguno de tus ejemplares con nosotras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Tú crees que a tía Philipps no le hubiese importado?- sonrisa sarcástica.- ¡Oooh, vamos, Em! ¿No resulta ya suficiente carga asilar a tres pobres huerfanitas sin además tener que aceptarlas con sus peculiares mascotas? ¿Dejaría tía Philipps que mis cucarachas corretearan a su antojo por los corredores de su adorable casita de Durham?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Deberías ser más amable con nuestra tía. Al fin que es nuestra única pariente viva y la única en mostrar un mínimo de caridad cristiana hacia nuestra situación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Ah si? Apuesto a que podríamos morirnos ahora mismo las tres y no le importaría lo más mínimo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-No seas cruel, Charity, tú no eres así.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity hizo un mohín y se encaramó de nuevo frente a la oscuridad que crecía tras el cristal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-8v_FXsC7Gls/TviHuqufkdI/AAAAAAAABq4/pXC3hnsHY4o/s1600/2-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-8v_FXsC7Gls/TviHuqufkdI/AAAAAAAABq4/pXC3hnsHY4o/s1600/2-2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Quizás debiste haber aceptado la oferta del señor Clevendorf.- murmuró de pronto sin apartar su mirada del vidrio surcado de goterones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily arqueó las cejas, visiblemente sorprendida. No podía creer lo que estaba oyendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Y vernos relegadas a la denigrante condición de invitadas en nuestra propia casa? ¿Realmente soportarías en silencio y en un rincón contemplar cómo alguien a quien no conocemos da órdenes y disposiciones a nuestro gentil servicio? ¿Soportarías observar cómo un desconocido lee y manosea todos nuestros libros, cómo reforma todo aquello que no le gusta, cómo invita a comensales anónimos e indiferentes a nuestra mesa y se sienta en el sofá preferido de papá?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Al menos estaríamos en casa...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Ya no es nuestra casa, Charity. Ahora es &lt;em&gt;"su" &lt;/em&gt;casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Lo sé, nos lo recuerdas constantemente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;A&lt;/span&gt;gotada de una discusión que semejaba no disponer de un fin próximo, Emily apoyó la cabeza contra el cristal, sufriendo a causa de ese gesto y debido a una brusca y violenta oscilación del vehículo un fuerte golpe en la frente que, amén de la sorpresividad del impacto, a punto estuvo de arrojarla de bruces contra la silueta enhiesta de Charity. Acariciándose la zona dolorida sofocó en silencio una maldición, contenta al menos de que la pequeña durmiente no hubiese escuchado tal blasfemia y de que el enfado de Charity le hubiese impedido permanecer atenta a su imprecación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Qué ha sido eso?- preguntó Charity, abriendo hacia ella unos ojos como platos y apareciendo de pronto más blanca que la tiza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;El carruaje se había detenido, o al menos eso era lo que daba a entender la inmovilidad repentina que de pronto se había instalado en el interior de aquel reducido vagón. Resultaba desconcertante tras un sinfín de interminables horas de agitado vaivén y de sufrir con resignación las molestias implícitas de viajar en pleno mes de Diciembre, encontrarse de pronto ahogadas en la más inesperada y preocupante quietud. La quietud que sin duda precede a la más terrible tempestad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Emily i&lt;/span&gt;ntentó agudizar sus sentidos y escuchar, con el miedo atenazando sus sienes en esas horas en que los seres imaginarios que crean los magines excitados cobran vida,  tragando saliva de forma ruidosa mientras permanecía envuelta en una aplastante y atemorizante oscuridad. Del exterior tan solo llegaba el rítmico soniquete de la lluvia estrellándose violentamente contra el paisaje, difuminándolo tal que si se tratara este de una acuarela a medio desleír y martilleando en el techo y contra los laterales del vehículo con saña, con ira, como si por algún motivo desconocido el dios de la lluvia pretendiera acabar con sus insignificantes vidas bajo el poder de sus puños acuosos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;De pronto&lt;/span&gt; pudo percibir la joven con inesperada claridad, y pese a la obnubilación que generaba su alarma creciente, el inquieto piafar de los caballos y las protestas e imprecaciones del mayoral y el postillón expresándose en el exterior a voz en grito. Desde algún lugar cercano, las voces irreconocibles y las risas grotescas y escandalosas de otros hombres desconocidos helaron la sangre en las venas de Emily. ¿Y qué era aquello que le parecía que acababa de oír? ¿Acaso se trataba...? ¿Era posible que aquel sonido procediese de un disparo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡¡Señoritas, permanezcan en sus asientos!! ¡¡Oigan lo que oigan no abandonen el carruaje, por el amor de Dios!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity y Emily se miraron asustadas al reconocer el eco terrible que en aquel instante poseía la voz de Mickey, el viejo mayoral que había servido a la familia Alcott durante toda su vida. Emily tragó saliva con medrosa lentitud, sintiendo todo su cuerpo recubierto de una creciente piel de gallina y sin conseguir apartar la vista del rostro atemorizado de su hermana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Inopinadamente y con una brusquedad tal que Emily se vio obligada a dar un salto en su asiento ante lo inesperado de semejante situación, la portilla del vehículo se abrió de pronto, llenándose el vano con el contorno de una cabezota de piel olivácea, larga y negra cabellera y una horrenda sonrisa aureada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Señoritas... - el individuo se presentó ante las jóvenes con una burda reverencia que pretendía sin duda alguna ridiculizarlas mucho antes que mostrarles un mínimo de cortesía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily retrocedió oprimiendo la espalda contra el respaldo de su emplazamiento, asustada ante la visión de aquel hombre que semejaba en apariencia un salvaje demonio de la noche. El individuo alargó hacia ellas un amenazante estilete, mientras no&amp;nbsp;cejaba en su empeño&amp;nbsp;de sonreír con aquellos antinaturales dientes de oro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Podemos hacer que esto resulte fácil o difícil, señoritas, ustedes deciden. Aunque yo que ustedes, y vista su situación, escogería el método sencillo: permanecer calladitas y apearse del vehículo como niñas buenas.- el individuo se expresaba con un acento desconocido en su voz, una especie de siseo extravagante que evidenciaba claramente que no se trataba de un hijo de la gran Isla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily inhaló profundamente por la nariz y tomó en una fracción de segundo la que consideró sería la determinación más viable. La única opción. Ella era la hermana mayor y la que debía velar por la seguridad de sus hermanas, de ella dependía el bienestar de ambas y su deber era dar la cara por ellas en todo momento. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Desplazó con sumo cuidado y un mayor afecto a Pippa hacia la parte libre del asiento y fijó en Charity su mirada más tranquilizadora. La pequeña protestó en sueños, principiando sin embargo a despertarse, mientras&amp;nbsp;Charity arrugaba el ceño conteniendo a duras penas las ganas de llorar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Se levantó de su asiento y, con cierta dificultad a causa de la controvertida posición del vehículo, se deslizó fuera del carruaje aterrizando con sus pequeñas botinas sobre un charco lodoso que surgía bajo el escalerín lateral. Uno de sus bucles color miel se soltó de la prisión de las horquillas y del refugio del bonette, asomando atrevido bajo un lateral de la visera trenzada. La sonrisa del hombre se incrementó ante la visión repentina de ese inesperado rasgo femenino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Parece que esta noche hemos hecho una buena captura, hermanos- exclamó socarrón, siendo rápidamente coreado por un murmullo insultante de risotadas insolentes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;La densa cortina acuosa apenas concedía ver nada, limitándose pobremente la visión de cualquier incauto mortal a unos breves pasos por delante de los propios ojos. Los gruesos goterones golpeaban con renovada furia el cuerpecito menudo de la señorita, lastimando por momentos la suave superficie agredida mediante la intermitente monotonía de tan molesta arremetida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily boqueó varias veces como lo haría un pez arrojado fuera del agua; apenas podía moverse porque las vestiduras, rápidamente encharcadas, se enredaban entre sus piernas y alrededor de sus brazos y su talle, entorpeciendo&amp;nbsp;cualquier posible&amp;nbsp;movimiento y confiriéndole una molesta sensación de pesadez y agobio. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Vaya, vaya, vaya, ¿ pero qué tenemos aquí? Una damita valiente en medio de una noche tormentosa... - el bruto que había irrumpido en el carruaje intentó acariciar toscamente el contorno de su mandíbula, pero ante el gesto evitante de Emily no pudo menos que estallar en burdas carcajadas ante ella. De nuevo el grotesco coro se unió inmediatamente a las risas de su líder y fue entonces cuando la joven comprendió de pronto la realidad de su situación: estaban siendo asaltadas por un grupo de gitanos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Apoyándose en el lateral del carruaje y aspirando grandes bocanadas para obligarse a respirar, comprobó con sus propios ojos cómo la rueda había quebrado justo a la mitad obligando a que el carro permaneciese ligeramente entornado. Seguramente los salteadores habrían urdido semejante artimaña con el fin de accidentar los carruajes de paso y de ese modo asaltarlos con facilidad en plena noche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;El mayoral y su joven postillón permanecían tumbados boca abajo junto a las monturas, completamente inmóviles y seguramente inconscientes, sumergidos casi por completo en un cenagal de fango y tierra. Alrededor del vehículo accidentado, un grupo considerable de hombres ataviados con pintorescas vestimentas y el cabello impropiamente largo portando enormes hachones humeantes con clara actitud belicosa cerraba un círculo cada vez más apretado en torno a ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily apretó los puños con fiereza. La mueca de rabia y desolación que apareció en su rostro sirvió para que este se encendiera con la vivacidad de una amapola recién desperezada y para que la animosidad de su asaltante creciera por momentos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡&lt;span style="color: black;"&gt;P&lt;/span&gt;or favor, no poseemos nada de valor! ¡Déjennos ir, por piedad!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;- ¡Vaya, la &lt;em&gt;gadji&lt;/em&gt; es valiente! Había oído que las inglesitas&amp;nbsp;se comportaban&amp;nbsp;sumisas y dóciles frente a sus hombres... ¡será que los ingleses resultan tan insípidos que no son capaces de encender ni a sus propias mujeres!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Una estruendosa carcajada estalló en el aire.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;Va a ser&lt;/span&gt; divertido, muy divertido... - prometió el hombre, acercándose lentamente a Emily y sonriendo como el demonio que seguramente era.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Em...? - de pronto, detrás de ellos, completamente empapada y observando la escena con ojos entrecerrados, la pequeña Pippa surgió de entre las sombras terriblemente asustada, frotándose todavía los párpados con una mano. Asomando a la portilla del carruaje, Charity se aferraba al marco abierto dispuesta a salir tras sus hermanas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Pippa ¿qué haces aquí? ¡Vuelve inmediatamente dentro!- bramó Emily, completamente fuera de sí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Em, ¿qué está pasando? ¿Quienes son estos hombres, Em?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Pippa, por el amor de Dios, vuelve dentro!¡Ya!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Pippa ni siquiera pudo responder a la súplica implícita en la orden de su hermana, pues dos amarillentos haces de luz vertieron de repente sobre ellas, cegándolas- y al resto del grupo- momentáneamente. Emily cayó de espaldas contra el carruaje, aturdida, abandonando a su hermana sin habérselo propuesto en semejante resplandor mientras alzaba una mano y la usaba a modo de visera para protegerse de la repentina y cegadora claridad imperante. Un fuerte dolor en un tobillo la hizo encogerse sobre sí misma y comprender entonces que alguien le había propinado un terrible pisotón quizás a causa de la precipitación de su huída.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Sonidos indescifrables y nuevas voces desconocidas llegaron hasta sus oídos, dando órdenes, imprecando y disponiendo con autoridad y diligencia. Relinchos agitados, gritos nerviosos, idiomas extraños...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Acuclillada en su posición, completamente enfangada y empapada hasta los huesos, alzó la vista para ver lo que entonces le semejó la verdadera imagen de un Dios pagano: la silueta oscura de un hombre recortándose atemorizante sobre ella mientras permanecía a lomos de un monstruoso corcel del color de la misma noche. El desconocido no la miraba aún, parecía no haberse siquiera percatado de su presencia, sino que se dirigía con pasmosa autoridad al líder de los salteadores y mantenía con él un extraño diálogo en un idioma desconocido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Aprovechando ese instante de confusión, c&lt;/span&gt;omenzó a gatear agazapada bordeando el carruaje con el claro propósito de alcanzar el interior y regresar&amp;nbsp;junto a&amp;nbsp;sus hermanas, cuando los cascos de aquel caballo, a una distancia de su rostro excesivamente escasa como para ser obviados, le hicieron detenerse y levantar la vista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Pippa?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Se encuentra usted bien? ¡Responda!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Charity?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Sus hermanas se encuentran bien, acaban de ser trasladadas a mi carruaje. ¡Sujétese!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¿Qué...? ¿Cómo...?- cuando quiso darse cuenta, dos brazos fornidos la izaron con la misma facilidad con que se levantaría del suelo una delicada pluma, acomodándola de inmediato contra un torso igualmente amplio y firme que irradiaba calor y un peculiar olor masculino mezcla de sudor, humedad y cuero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-308730158630620211?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/308730158630620211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=308730158630620211&amp;isPopup=true' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/308730158630620211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/308730158630620211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/12/miss-emily-capitulo-2.html' title='&quot; MISS EMILY.&quot;  Capítulo 2'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-JfoR4M_SGlk/TviHQJQPT2I/AAAAAAAABqs/e0WGbiwe1Cg/s72-c/2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-7037140410401834291</id><published>2011-12-19T15:05:00.000+01:00</published><updated>2011-12-19T15:05:45.975+01:00</updated><title type='text'>" MISS EMILY". Capítulo 1</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Inglaterra, 1803.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;En el aire flotaron lánguidos los ecos de un viejo pianoforte, cuyas notas, tristes y decadentes, se estrellaban en soledad contra el cruel abismo que representan en una estancia sus paredes desnudas y despojadas, y, con idéntica resignación, colisionaban y se malograban contra las elevadas tapias que los apelmazados y voluminosos cortinajes de sus ventanales ofrecían, clausurados por desventura en infranqueable e indiscutible sentencia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Nv_1Bl4XHJk/Tu9DTs45V3I/AAAAAAAABqQ/DlI4rF_MU54/s1600/cap+1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://3.bp.blogspot.com/-Nv_1Bl4XHJk/Tu9DTs45V3I/AAAAAAAABqQ/DlI4rF_MU54/s320/cap+1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Propagábase el lloroso timbre de aquel envejecido ingenio musical por el desolado páramo de papel pintado, silencio lapidante y menesteroso mobiliario oculto bajo el manto fantasmagórico y nostálgico que ofrecen las sábanas de lino con su abrigo, mostrando similar y pasmosa celeridad que la reflejada por la bruma que es levantada por la marea y sigilosa se apresura a morir en tierra firme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity Alcott permanecía sentada frente al vetusto instrumento manteniendo la espalda enhiesta y el alma ausente, acariciando con sus poco menos que pueriles dedos de nieve aquella dilatada sonrisa marfileña en un vano intento por arrancar quizás de sus entrañas alguna nota capaz de encarnar un sentimiento diferente al que en esos momentos empañaba y torturaba su joven espíritu. Sin embargo, el noble pianoforte familiar semejaba en esos instantes más leal y empático que nunca con el unánime dolor imperante, compartiendo la conmovedora aflicción interna de su ejecutante al lanzar al aire sus ayes más tristes y su llanto más desgarrador y postrimero. Nada parecía persuadir ni a la afligida intérprete ni a aquella doliente armazón de madera para que, en conjunción, ejecutaran una pieza más animosa y vívida que la presente, alternándose en cambio y de forma pareja las lágrimas silentes y los sollozos contenidos de una con los más quejumbrosos acordes por parte del otro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En un ángulo oscuro de la estancia, E&lt;/span&gt;mily Alcott cerró de un brusco manotazo la cubierta de su raído cartapaccio de cuero, dando a la fuerza por concluídas tanto su escritura como su inspiración. Replegó los labios hacia el interior de la boca mientras en sus pestañas de ébano oscilaba caprichoso un ramillete de lágrimas presto a resbalar, sintiendo su alma contraída y convulsa,- retorciéndose en la prisión de su pecho como un sencillo paño en un batán,- ante cada lastimero acorde arrojado generosamente al aire por las manos eruditas de su joven hermana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-uCXgOavpAd8/Tu9Dey1hHsI/AAAAAAAABqY/1mfsscGNeiU/s1600/cap+1-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://3.bp.blogspot.com/-uCXgOavpAd8/Tu9Dey1hHsI/AAAAAAAABqY/1mfsscGNeiU/s320/cap+1-2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Golpeó distraídamente y de forma reiterativa con la puntera de su plumilla la superficie de su mesa habitual de escritura, salpicando el ajado tablero de pequeños y violentos manchones de tinta y llenando la atmósfera del rítmico soniquete fruto del creciente nerviosismo y desasosiego de su precursora. A su vez, cerró con violencia los párpados y oprimió las mandíbulas hasta que le dolieron los maxilares, intentando evadirse de algún modo del dolor aplastante e insoportable que ornaba cada átomo flotante en la estancia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;" Por el amor de Dios, Charity, ¡basta ya! No es necesario que sigas hurgando en nuestro dolor de un modo tan redundante..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Bajo las amplias faldas de su vestido, un diminuto piececito embutido en un sencillo zapato de tela rosada intentaba reseguir el ritmo acelerado e intranquilo que marcaba aquella mano de nieve, en la que resaltaban visiblemente las sempiternas manchas de tinta que coloreaban los laterales de los dedos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Santo Dios, Charity! Creo que a nadie le importaría escuchar algo un poco menos... siniestro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Frente al vetusto instrumento, la silueta menuda y rígida de la joven permaneció impertérrita ante semejante reproche, manifestando al fin un breve signo de desapacible lucidez al deslizar nuevamente los dedos sobre las teclas para interpretar esta vez un doliente réquiem.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Simplemente perfecto!- murmuró Emily entre dientes, apoyando el peso de su cabeza cargada de melancolías sobre los inciertos pilares que ofrecían sus manos, sintiéndose a sí misma, a aquella lúgubre estancia, la casa por completo y el mundo en general flotando al borde de un abismo en el que tanto ella como sus dos hermanas menores estaban a punto de caer para no detenerse jamás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;                             &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;span style="color: black;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-oOo--&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Los Alcott habían residido casi toda su vida en el pequeño y remoto condado de Mayland, al norte de Plymouth, disponiendo a su favor de una propiedad de varios acres de terreno próspero y cultivable y frondosos bosques centenarios que delimitaban solemnemente el dominio desde el exterior cual egregia legión etérea y arbolada. La casa solariega, una pequeña casita de campo a dos aguas cuyas fachada principal lucía vestida por una prolífica y ávida hiedra silvestre, permitía a sus moradores disfrutar de una existencia sencilla, sin demasiado boato y opulencia, aunque agradable y placentera en un vecindario no menos deleitoso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-z98bYvLwyEk/Tu9Drj87CRI/AAAAAAAABqg/xMnVw85THo0/s1600/cap+1-3.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="215" src="http://2.bp.blogspot.com/-z98bYvLwyEk/Tu9Drj87CRI/AAAAAAAABqg/xMnVw85THo0/s320/cap+1-3.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;E&lt;/span&gt;l matrimonio Alcott procedía de una populosa región al norte de Inglaterra, rayana con la fértil Escocia, y no habría manifestado dificultad alguna a la hora de integrarse en una sociedad rural tan sencilla, pausada y humilde como la imperante en Mayland, por mucho que distara esta, amén de sus coloridas peculiaridades y sus pintorescas gentes, del modus vivendi a que ambos habrían sido habituados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Muy pronto las expectativas familiares de los Alcott se habrían visto colmadas ante el nacimiento de su hija mayor, Emily, apenas un año después de haberse instalado el matrimonio en tan bucólico lugar. Cuatro años más tarde vio la luz del mundo una segunda hija, Charity, seguida religiosamente cuatro años después por la llegada de una tercera, la pequeña Pippa, cuyo nacimiento supuso una discreta alegría para la familia, velada sin duda alguna por  la rotundidad de una pena inconmensurable, debido a que la salud de la señora Alcott se resintió hasta tal punto que hubo de fallecer a los pocos días del dificultoso alumbramiento, a causa de unas fiebres pútridas y una terrible afección nerviosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;John Alcott, impelido a convertirse de forma inesperada en un viudo asentado en la senectud de la vida, comprendió de forma inmediata que por el bien de sus tres hijas debía encarar el futuro con arrojo y valentía, llenando su jergón existencial con abundantes dosis de amor fraterno, ilusión, esperanzas de un fúturo próspero e infinitas gotas de resignación; y con la ayuda inestimable de un vecindario dadivoso y completamente entregado a la familia logró ir encauzando el caballero su existencia y paliando el dolor que supuso tan terrible pérdida con tesón, ahínco y fe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Relativamente la infancia de las jovencitas apenas sufrió merma alguna, pues el amoroso señor Alcott intentó a toda costa- y de un modo absolutamente encomiable- vestir a sus hijas con el cálido manto del afecto, nutriéndolas a su vez con abundantes raciones de complacencia y malcriándolas con un obvio consentimiento de todos y cada uno de sus caprichos pueriles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Así las cosas, la existencia de los Alcott no podría haber sido más placentera ni más cómoda en un lugar apacible e inalterable al paso del tiempo como era Mayland, no pudiendo imaginarse ningún mortal asunto alguno capaz de importunar y empañar la felicidad familiar no siendo el repentino fallecimiento de John Alcott, acontecido en una lluviosa y sombría tarde de principios de Diciembre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily, la hermana mayor, contaba apenas veinte años y se trataba de una joven juiciosa y cultivada, poseedora de una elocuencia vivaz y en ocasiones intensamente mordaz que pecaba a menudo de impulsiva, vehemente, apasionada y en exceso soñadora en sus procederes. Su vida giraba en torno a su infinito amor por las letras y la escritura, por las novelas góticas y las historias que se tejían en los libros y que, a través de su mente y su desbordante imaginación, lograban tomar forma en el mundo real.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity, la hermana intermedia, contaba dieciséis años y era una amante confesa de la jardinería y los remedios naturales en general. Poseía un pequeño invernáculo donde cultivaba especies exóticas que tan solo habían sido vistas en los libros de botánica y fitología. Asimismo, su rara aficción por la entomología y demás ciencias poco frecuentadas por las integrantes del sexo femenino, hacían de ella una jovencita controvertida y estrafalaria ante el resto de la humanidad, aunque observadora y despierta frente a la majestuosidad de la naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Pippa, la hermana pequeña, aparentaba exactamente su edad verdadera: la de una chiquilla de doce años que intentaba tan solo imitar a sus hermanas en todos y cada uno de sus ademanes, viviendo de continuo influenciada por los estados de ánimo respectivos de las jóvenes de la casa y entregada por el momento de una forma casi exclusiva a sus apasionamientos pueriles. Su inocencia seráfica evidenciaba a ojos vista un ánimo candoroso y aniñado, sin visos ni deseo alguno de crecer y dejar de lado la feliz ingenuidad infantil.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Las tres señoritas Alcott eran muy conscientes de la situación personal en que se hallaban una vez fallecido el anciano señor Alcott, aunque y bien resulta cierto, tampoco deberíamos tachar al pobre difunto de negligente o descuidado en sus procederes cuando lo más desatinado por su parte había sido el adolecer de un acusado exceso de confianza, amén de la errada creencia manifiesta en todo mortal de no esperar la llegada de la de fúnebre crespón hasta una edad muy distante de la que se posee. El buen hombre, pese a haber transcurrido mucho tiempo desde que su cabeza se había coronado de nieve y su estatura menguara varias pulgadas, había confiado siempre en vivir el tiempo suficiente como para ver a sus hijas bien casadas y establecidas en su propio hogar, no contando en absoluto el buen hombre traspasar la misteriosa puerta de la eternidad siendo sus muchachas todavía unas jovencitas inexpertas en las complicadas lides de vivir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Por ello y una vez revisado y leído el testamento del anciano señor, las jóvenes comprendieron- si bien ya eran conscientes de ello de algún modo- que a falta de heredero varón la propiedad familiar pasaba a manos del pariente más cercano- un primo de tercera o cuarta generación del que jamás habían oído mención y que residía en alguna parte de Essex- quedando ellas relegadas a la triste condición de pobres huérfanas víctimas del infortunio. Se acordó, no obstante, que el nuevo propietario de la heredad debería satisfacer la cantidad de quinientas libras anuales a cada una de las hermanas hasta que estas contrajeran matrimonio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;                            &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;span style="color: black;"&gt;--oOo--&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;E&lt;/span&gt;mily se enderezó en su asiento, interceptando con genuina rapidez una lágrima que, dando muestras de una descarada osadía, se habría aventurado a surcar en solitario la acusada redondez de aquellas pálidas mejillas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Con dolorosa lentitud recogió su modesta escribanía reposando a continuación las manos sobre el regazo, comparándose estas en semejante pose a dos palomas blancas felizmente dormidas sobre un océano de lavanda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Señorita Alcott, es la hora. El carruaje las espera.- la voz tímida de una joven doncella anunció su frágil presencia en el vano de la puerta, permaneciendo inmóvil, queda y a la espera de razón como si temiera importunar los pensamientos de la señorita con tan desventurado informe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily inhaló profundamente por la nariz, tratando de inflamar su doliente espíritu con los postreros aromas de su cottage natal. Las paredes desnudas, ahora opacas y sin vida, los muebles vestidos con siniestras sábanas de lienzo y las contraventanas casi por completo cerradas empañaban enteramente sus más hermosos recuerdos de aquel hogar, convirtiéndolo de pronto en un lugar frío, extraño, vacío, sin alma...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Desde algún lugar inesperado irrumpió corriendo en la estancia a modo de audaz torbellino una pequeña damita coronada de encantadores bucles dorados que danzaban alborotados y llenando el aire de caracolillos áureos y de un intenso olor a manzana y madreselva. La pequeña se arrojó con violencia contra el costado de su hermana mayor, hundiendo su rostro pecoso bajo el brazo de la joven y rodeando su fino talle con ambos bracitos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Ya basta, Pippa, sabíamos que este instante habría de llegar... - alisando los largos bucles.- No lo hagas más difícil, por favor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;¡No quiero irme! ¿Por qué tenemos que irnos? ¡Esta es nuestra casa!- la pequeña sollozaba con el rostro todavía hundido en el costado de su hermana. Su voz semejaba ascender desde el más hondo abismo de la pena y la desolación. Y Emily envidió de pronto la libertad de expresión que el ser todavía una niña le concedía a la pequeña.- ¿Para quién va a cocinar ahora Jane sus galletas de jengibre o el delicioso puding de arándanos?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Jane cocinará ahora para el señor Clevendorf, querida, él es el nuevo propietario de esta casa.- por el rabillo del ojo, Emily observó cómo su hermana Charity abandonaba su taburete frente al piano y permanecía en silencio bajo el umbral, incorporándose a la escena y observándolas a ambas con el rostro demudado en un gesto escéptico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡Ooooooooh! ¿Por qué? ¡Estoy segura de que a él ni siquiera le gustará la casa! ¡Estoy segura de que ni siquiera pasará aquí seis meses al año!- se sorbió la nariz ruidosamente, entretanto alzaba las vidriosas y enormes pupilas topacio hacia su hermana.- Apuesto a que ni se dará cuenta de que cada primavera las golondrinas hacen sus nidos bajo el altillo de la buhardilla...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Confiaremos en que sí lo haga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-¡No lo hará! Ni siquiera se enterará de que tenemos golondrinas... ¡oh Em, no quiero irme de aquí!- y hundiendo nuevamente el rostro bajo el brazo de su hermana rompió en un sonoro llanto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily apoyó la barbilla sobre la sollozante cabecita de su hermana, cerrando los ojos en un intento por ahogar sus propias lágrimas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Tenemos que irnos ya, Pippa.- la voz de Charity sonó tan firme e incontestable que semejante seguridad hubo de empañar enseguida el carácter seco y desprovisto de su tono.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Emily replegó los labios hacia el interior de la boca, agradeciendo con la mirada y en silencio la sobria intervención de su hermana. Sabía que ella se encontraba tan desolada como la pequeña de la casa, que del mismo modo que a la pobre Pippa, a Charity le dolía terriblemente tener que dejar atrás su pequeño invernáculo y sus bichos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Haciendo caso omiso al hueco creciente que desde hacía días emergía y se adueñaba del lugar donde otrora habitaba su corazón, Emily se levantó de su asiento, sujetando con afecto a Pippa de la mano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;-Saldremos adelante, pequeña- mirando a Charity- lo conseguiremos, os lo prometo. Verás cómo desde el cielo mamá y papá cuidan de nosotras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Charity, por toda respuesta, frunció el ceño, se dio la vuelta con inesperado vigor y desapareció bajo el umbral. Emily bajó la vista y se dispuso a abandonar la estancia con Pippa firmemente sujeta de su mano. En el fondo, ni ella misma estaba convencida de la fiabilidad de sus palabras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-7037140410401834291?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/7037140410401834291/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=7037140410401834291&amp;isPopup=true' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/7037140410401834291'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/7037140410401834291'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/12/miss-emily-capitulo-1.html' title='&quot; MISS EMILY&quot;. Capítulo 1'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Nv_1Bl4XHJk/Tu9DTs45V3I/AAAAAAAABqQ/DlI4rF_MU54/s72-c/cap+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-5992864564060175273</id><published>2011-12-13T11:06:00.000+01:00</published><updated>2011-12-13T11:06:16.557+01:00</updated><title type='text'>NUEVA PUBLICACIÓN: "MISS EMILY".</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif; font-size: large;"&gt;Mi cabeza no deja de discurrir... y que jamás deje de hacerlo, pues la ausencia de ideas me&amp;nbsp;empujaría a sentirme&amp;nbsp;engullida por la oscuridad y la falta de brillo que rodea este mundo nuestro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Muy pronto verá la luz en este blog una nueva historia surgida de entre mis desvaríos románticos, una historia de Regencia que publicaré- como vengo haciendo desde hace tiempo- cada lunes, subiendo a partir de entonces un capítulo semanal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;La heroína de esta historia es la más afecta, cercana&amp;nbsp;y especial para mí de entre todos los personajes ideados hasta el momento, y aquellos que me conocen mínimamente a poco que lean entenderán muy bien el por qué. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Tan solo espero- como hago siempre- que mis historias les&amp;nbsp;agraden, les motiven, les ilusionen, les inspiren,&amp;nbsp;les hagan vivir grandes momentos y que deseen seguir caminando a mi lado en esta nueva andadura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Les dejo la sinopsis de "MISS EMILY":&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;" &lt;em&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Las tres hermanas Alcott acaban de perder a su padre tras una penosa e inesperada enfermedad. Al carecer de hermano varón se ven obligadas a abandonar el hogar donde han residido toda su vida a causa de la aplicación de la ley vinculante de propiedad, viéndose&amp;nbsp;forzadas a acogerse a la caridad de una pariente lejana a la que ni siquiera conocen y que reside en el confín opuesto de Inglaterra.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Durante el viaje, en plena noche y bajo la furia de una terrible tormenta, son asaltadas por un grupo de gitanos que encuentran en las tres jóvenes solas e indefensas un blanco ideal a su perfidia.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Un caballero misterioso surgido&amp;nbsp;inesperadamente de la oscuridad acude en su rescate, ofreciendo su cercana propiedad como asilo y refugio temporal a las afligidas muchachitas. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Trebuchet MS; font-size: large;"&gt;Lo que desconocen las Alcott es que el apuesto y oscuro caballero es temido del uno al otro confín del país al ser considerado de la piel del mismísimo Satanás... "&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-5992864564060175273?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/5992864564060175273/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=5992864564060175273&amp;isPopup=true' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/5992864564060175273'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/5992864564060175273'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/12/nueva-publicacion-miss-emily.html' title='NUEVA PUBLICACIÓN: &quot;MISS EMILY&quot;.'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-7760667288560748621</id><published>2011-11-28T15:09:00.001+01:00</published><updated>2011-11-28T15:40:36.765+01:00</updated><title type='text'>" INOCENCIA Y PERFIDIA". Capítulo 45</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;La salud de Caroline mantuvo en vilo a la familia y a los amigos más afectos durante una buena semana larga, cuyo abismo atemporal soportó la joven sumida en el sopor de las fiebres y deambulando como un desahuciado huésped del limbo onírico de la inconsciencia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Permanecía la apocada muchacha sin volver en sí, bastante agitada y sumida en un profundo sopor que hacía temer por momentos el peor de los desenlaces. &lt;span style="color: black;"&gt;A intervalos, la pobre Caroline consagraba sus desordenados pensamientos- a veces angustiosamente cuerdos, dolorosamente razonables, pero de continuo fruto de los más febriles desvaríos- al recuerdo de Cooper Knoxville, aferrando entonces con mortal rigidez las sábanas de lino de su lecho doliente y hundiendo la cara entre los almohadones completamente fuera de sí, encorvando la espalda e hincando los talones en el colchón entre rígidos espasmos de dolor para volver a continuación a caer víctima del más imperturbable sosiego.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Una sucesión interminable de sangrías durante días alternos, tónicos a base de belladona y cedrón y abundante recetario antipiréctico fue la única prescripción desesperada por parte del doctor Hansen, que se ocupó con consecuente diligencia del estado de su joven paciente visitándola a diario cada tres o cuatro horas e inclinando los párpados con doliente empatía cada vez que sujetaba la inerte muñeca de la joven para tomarle el pulso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Al término de aquella primera semana de enfermedad, Caroline empezó a encontrarse provechosamente mejor en todos los aspectos. La consciencia se abrió paso con cautelosa precisión a través de las brumas reptantes de la cordura, alejando de un brusco manotazo los fantasmas de la demencia febril y dando cabida al espíritu animoso y sensible de una jovencita de dieciocho años. El color volvió a su rostro, el raciocinio se aposentó de nuevo en aquellas pupilas cristalinas, el pulso semejaba completamente restablecido, los labios cejaron en su empeño por aparecer trémulos y lívidos y recuperaron su suave tonalidad de pétalos tronchados e incluso la respiración, antaño convulsa y zozobrante, semejaba ahora suave y placentera como el arrullo de Eolo en una mañana estival.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Toda la familia se sintió sumamente entusiasmada ante la anhelada mejoría de la joven, y sobretodo Rachelle,- que no había abandonado el costado de su lecho durante todo el transcurso de la enfermedad,- no pudo menos que abalanzarse en toda su expresividad sobre su querida hermana pequeña mientras abrazaba y cubría de besos aquel cuerpecito laxo y castigado por las fiebres. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Había creído perderla para siempre durante las horas más tortuosas en que la infección amenazaba con arrebatar aquella alma adolescente a su familia y a sus amigos, y aunque la esperanza habría luchado por hacerse un sitio en la mente de la señora Davenport, la visión yacente de su hermana, mortalmente pálida y retorciéndose convulsa entre terribles estertores le habían hecho presagiar lo peor. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Pero las horas fueron sucediéndose y la salud de Caroline, una vez alcanzada una notable mejoría, persistía por continuar estable, por lo que la esperanza terminó por aposentarse en los ánimos de la familia y la certeza de que los nubarrones habían quedado al fin atrás ayudaron a mirar hacia el futuro con innegable optimismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Como al fin y al cabo la dolencia de Caroline no había resultado excesivamente larga y pese a que las altas temperaturas y la falta de alimento la habían debilitado sobremanera, la recuperación se sucedió de una forma bastante rápida y satisfactoria, sobretodo desde el preciso instante en que se le permitió al señor Knoxville visitarla en sus aposentos- por supuesto siempre bajo la atenta mirada de la señora Barton o de la propia Rachelle- y pasar a su lado gran parte de las horas del día, separándose los felices enamorados tan solo durante las escasas y obligadas interrupciones que las actividades de aseo y visitación médica requerían.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-t-il4AoIQ0k/TtOSmcQQ0pI/AAAAAAAABo8/hbemj08RhG4/s1600/45-1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="182" src="http://4.bp.blogspot.com/-t-il4AoIQ0k/TtOSmcQQ0pI/AAAAAAAABo8/hbemj08RhG4/s320/45-1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La emoción del señor Knoxville al encontrarse en compañía de Caroline y las miradas silenciosas y rebosantes de amor intercambiadas entre ambos no dejaron a la familia lugar a dudas de que los lazos que los unían a ambos resultaban tan firmes y verdaderos que resultaría una vileza y un gesto contra natura el intentar distanciarlos. Se respiraba tanto afecto, tanta contenida entrega entre aquellos dos jóvenes, tantas promesas silenciosas encerraban sus miradas, tantas ansias manifestaban sus sonrisas por mirar hacia un futuro común que muy pronto los señores Barton y Davenport respectivamente estuvieron convencidos de que Caroline y Cooper no precisaban mirarse el uno al otro para reflejar la certeza de sus sentimientos verdaderos, pues las miradas de ambos se enlazaban sin el menor titubeo en la misma dirección: un futuro lleno de camaradería y lealtad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Y una unión así resultaba tan firme y vinculante que ni los mismísimos demonios del averno o del fondo del mar serían capaces de quebrarla. &lt;span style="color: black;"&gt;Habían nacido sin duda el uno para el otro y para vivir ambos entregados a una constante historia de amor imperecedera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Por ello y tras la adecuada decepción perfectamente secundada por una débil oposición por parte de la señora Barton- que así y todo no dejó de lamentar durante unos eternos quince minutos la pérdida de su favorito, Marcus Auverfort, así como las rentas que acompañaban a su persona,- la desmedida señora no pudo menos que acabar aceptando de buen grado a Cooper Knoxville como futuro e inminente yerno, sobretodo tras haber sido previamente informada de que el acaudalado señor Davenport colaboraría intensamente en el restablecimiento de sus propiedades. Imaginarse a aquel joven al que, ¡por su vida!, no podría restarle atractivo ni virtudes, en una tan excelente posición como la actual del señor Davenport, le abrió los ojos de pronto a una realidad inesperada y le hizo sentirse en disposición de una exagerada amabilidad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;¡Dos hijas felizmente casadas, viviendo a escasa distancia la una de la otra, en constante comunicación ambas con su querido Barton Cottage y gozando de una convivencia con sus esposos feliz, respetuosa, amable y entregada! ¿Qué más podría una madre adnegada exigir a los Cielos?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Por supuesto que el matrimonio de Caroline y Cooper supuso un motivo incuestionable de felicidad para toda la familia y un encauzamiento notable en la vida otrora descarriada del joven Knoxville. Con ayuda de su generoso y pudiente cuñado no tardó ni medio año en levantar la fructífera propiedad de Rosadale Abbey y cosechar ampliamente los frutos de tanta entrega y tanto empeño. Arrendatarios de todas&amp;nbsp;las pequeñas aldeas&amp;nbsp;del condado se presentaron enseguida en la finca dispuestos a ocupar las casas labriegas de la propiedad y trabajar las tierras, esta vez bajo el mando de un señor más maduro y sensato de lo que creían poder recordar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-YFfuiCdZz9c/TtOSwwDbbiI/AAAAAAAABpE/U4k3AWPua2k/s1600/45..jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="172" src="http://2.bp.blogspot.com/-YFfuiCdZz9c/TtOSwwDbbiI/AAAAAAAABpE/U4k3AWPua2k/s320/45..jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;L&lt;/span&gt;a convivencia entre los esposos resultó tan idílica, romántica, emotiva y tierna que antes de que se celebrara el primer aniversario de sus esponsales Caroline dio a luz a una preciosa niña. El primer vástago de Rosadale Abbey que vendría a culminar una felicidad que se antojaba ya de por sí perfecta e imperecedera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Mas en todo este hermoso halo de dicha y felicidad no podemos- ni debemos- olvidarnos de cierto personajillo de aspecto corcovado y negra sombra que, mucho antes de tan felices acontecimientos y justo en el preciso instante en que los Davenport abandonaran Daven Court con intención de visitar Lambshire, meses atrás, había recogido sus petates y se habría marchado como alma que lleva el diablo hacia el norte de Inglaterra, con el perverso afán de poner tierra de por medio y alejarse así de la que ya preveía que se le caía encima.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Solamente aquel que teme el castigo a sus malas obras es capaz de huír y sentirse espantado con todo lo que lo rodea, incluso su propia sombra, viviendo en continuo sobresalto y acechado por la voz de una conciencia que creía inexistente. Aquel que se sabe infame, impío y miserable jamás alcanzará la necesaria paz de espíritu y vivirá siempre temeroso de la justicia divina o de la mortal, torturado por la réplica pertinaz que martillea en sus sienes el martirizante soniquete: &lt;em&gt;" ... no las hagas, no las temas..." &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Una existencia de ese modo no deja de ser tormentosa e insoportable, acosada el alma por negras sombras que se yerguen inesperadas tras los ángulos oscuros y amenazan con perseguir al pecador hasta su locura indefinida o hasta la misma muerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas Davenport resultaba un enemigo muy a tener en cuenta y su cólera- respaldada por el poderío de sus arcas y sus profusas relaciones sociales- resultaba del todo temible e indeseada. &lt;span style="color: black;"&gt;La única solución que alcanzaba a razonar el galeno en su cabeza era la de abandonar prontamente el país si deseaba seguir ejerciendo su profesión con cierta nombrandía, y nada de ello sería posible si continuaba dentro de la Gran Isla y bajo el poder insondable del caballero de Daven Court. Escocia o incluso Irlanda estaban dentro de sus posibles miras, y para alcanzar su consecución no debía perder el tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Sin embargo, las noticias vuelan como aves en migración dentro de las sociedades más distinguidas y los esponsales de la señorita Barton con su odiado enemigo Cooper Knoxville- así como la asociación impensable del señor Davenport con semejante caballerete arrogante y deslenguado- no se hicieron esperar ni dejaron de tomar por sorpresa al vanidoso galeno. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La inesperada e insultante noticia ocupaba una columna completa en la sección de sociedad de uno de los periódicos más prestigiosos del país y alcanzó la conciencia del doctor en horas tardías, durante el trancurso de la copiosa cena que el hombre se metió entre pecho y espalda en la intimidad de la alcoba que ocupaba en aquella posada de mala muerte. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;No se sabe si fue a causa de lo inesperado de la novedad o de la imprudente ingesta de tal cantidad de comida en horas previas a pernoctar, el caso es que el cuerpo del doctor fue encontrado sin vida al día siguiente por la moza de limpieza, perfectamente ataviado con su camisa de dormir y oculto hasta la barbilla por las sábanas, con los ojos abiertos y los capilares derramados como arañas rojas sobre la zona amarillenta de los globos oculares, completamente azul e hinchado con absoluta deformidad como una baya del bosque, con la boca entreabierta mientras derramaba una asquerosa babilla azulina y verdosa por las comisuras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El diagnóstico fue contundente: una clara e innegable muerte por dispepsia. De ese modo, Alfred Diggory falleció tal y como siempre había vivido: entregado a los placeres engañosos y exagerados&amp;nbsp;que ofrecen los distintos pecados capitales, y en especial&amp;nbsp;el pecado de la gula.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-u7iy3ywTbds/TtOS84K-UgI/AAAAAAAABpM/S4K9CVZufcw/s1600/edelweis%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="212" src="http://1.bp.blogspot.com/-u7iy3ywTbds/TtOS84K-UgI/AAAAAAAABpM/S4K9CVZufcw/s320/edelweis%255B1%255D.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Hoy que con este capítulo escribo el punto y final a mi segunda novela- otra hija ilegítima de mi descarriada fantasía- quisiera desde aquí agradecer a todos aquellos que durante algo más de un año han permanecido fiel y pacientemente a mi lado, resultando testigos voluntarios de mis desvaríos románticos hechos letra. Gracias por soportar la extensión de mis capítulos, mi prosa florida y a menudo rimbombante, mis cambios de rumbo y los diferentes devenires acontecidos a los personajes. &lt;span style="color: black;"&gt;Gracias por vuestros comentarios, siempre esperados y siempre tenidos muy en cuenta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Gracias también a aquellos que, sin haber llegado al principio de esta andadura, han permanecido sin embargo a mi lado de forma imperturbable, semana a semana, participando de las historias discurridas y dejando su huella en el pergamino de la vida de esta dama que escribe.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Gracias a los que, aún sin comentar, han pasado alguna vez por este saloncito de Regencia, concediéndole un minuto de su eternidad a las letras de esta dama romántica.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Gracias especialmente a aquellos que se han emocionado con mis historias, que han sufrido, se han angustiado e incluso en ocasiones se han enfadado con alguno de&amp;nbsp;los personajes en concreto. Gracias a cierta señorita que hasta se ha enamorado de uno de ellos jejejejej y gracias a quienes con vuestras opiniones intentábais fomentar nuevas ideas.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Gracias a aquellos que han estado a mi lado cuando nadie daba un penique por mis letras- todavía siguen sin darlo-, y que con sus palabras, su afecto, su apoyo incondicional han sabido levantarme cuando me he caído.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Gracias por ayudarme a entender que aquellos que logran alguna vez publicar un libro no son necesariamente mejores ni que aquellos que no lo logramos somos peores o nuestras letras de calidad inferior.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Gracias sobretodo a aquellos que no solo han sido lectores- maravillosos lectores- sino además AMIGOS.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;GRACIAS, GRACIAS POR ESTAR AHÍ Y AYUDARME A CRECER.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Akasha Bowman.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-7760667288560748621?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/7760667288560748621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=7760667288560748621&amp;isPopup=true' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/7760667288560748621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/7760667288560748621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/11/inocencia-y-perfidia-capitulo-45.html' title='&quot; INOCENCIA Y PERFIDIA&quot;. Capítulo 45'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-t-il4AoIQ0k/TtOSmcQQ0pI/AAAAAAAABo8/hbemj08RhG4/s72-c/45-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-8090337690540991191</id><published>2011-11-21T16:26:00.000+01:00</published><updated>2011-11-21T16:26:55.813+01:00</updated><title type='text'>" INOCENCIA Y PERFIDIA." Capítulo 44</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;- Adelante, en este lugar gozaremos de la requerida privacidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper avanzó con precaución y recelo a través de la estancia escasamente iluminada, concluyendo al término de un fugaz reconocimiento y merced a la nebulosa perspectiva que permitían las danzantes sombras surgidas de los ángulos oscuros y el vetusto mobiliario imperante, que semejante recinto obedecía sin duda alguna al modesto arreglo de sala de lectura al uso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-0dlbfHR-_Po/Tspr70QseiI/AAAAAAAABok/6dkQROAkrBQ/s1600/43+%25282%2529.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://1.bp.blogspot.com/-0dlbfHR-_Po/Tspr70QseiI/AAAAAAAABok/6dkQROAkrBQ/s320/43+%25282%2529.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Por favor, tome asiento- convidó Thomas mientras él mismo se acomodaba con una resolución no exenta de elegancia en un sobrio butacón de estilo isabelino tapizado en tonos verdes y ubicado junto a un generoso fuego, ofreciendo a su vez al joven y desarreglado caballero con un gesto de su mano el butacón enfrentado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper, no obstante, decidió rehusar tal ofrecimiento, desconfiando de buenas a primeras de las amables intenciones de su interlocutor, a quien consideraba el vivo ejemplo de la inflexibilidad y la disciplina. &lt;span style="color: black;"&gt;Le semejaba quizás al joven caballero que en relajada posición sedente se encontraría en clara desventaja y afectado de una cierta e indeseable vulnerabilidad frente a su poderoso interlocutor, por lo que consintió en permanecer en pie frente al señor Davenport bañado por la claridad anaranjada resultante de las lenguas de fuego de la chimenea.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Ante semejante gesto de rebeldía, l&lt;/span&gt;a sonrisa ladeada de Davenport no se hizo esperar. Cruzando la pierna derecha sobre la izquierda y repantigándose con informalidad en su posición, no perdió de vista ni por un instante a aquel joven arrogante y destemido que aún encontrándose en obvia desventaja osaba asomar sus garras frente a cualquier rival potencial. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Lejos de disgustarlo, esa inesperada muestra de valentía, sublevación y arrojo le divirtió y asombró en idéntica proporción. &lt;span style="color: black;"&gt;Si el joven se hubiese mostrado pusilánime y timorato tras haber sido testigo durante años de su recalcitrante y censurable reputación, se hubiese sentido sin duda completamente decepcionado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¿&lt;span style="color: black;"&gt;Puedo ofrecerle una copa al menos? ¿Brandy, jerez, Oporto? Creo que en alguna parte de la casa el señor Barton guarda alguna reserva de vino blanco de las viñas del sur de Inglaterra...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper alzó levemente la mano derecha, rehusando de nuevo el  generoso ofrecimiento de su convidante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-Sea a su gusto.&lt;/span&gt; Con su permiso yo sí voy a servirme una copa de brandy... - la mesita oval de servicio se encontraba a la distancia apropiada para que el caballero pudiera servirse sin abandonar su cómoda posición sedente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper permaneció inamovible y perplejo durante el eterno e inagotable período de tiempo en que el señor Davenport, afectado de una serenidad insultante, se servía su licor y se lo llevaba a la boca con la calma de un avezado catador, paladeando el líquido ambarino con similar deleite al mostrado por un mortal en disposición de ambrosía. ¿A qué extraño juego pretendía someterlo? ¿Qué tipo de pasatiempo era aquel en el que la afrentosa serenidad del caballero contrastaba bruscamente con el desasosiego y el nerviosismo experimentados por él mismo? ¿Encontraba acaso aquel hombre algún pérfido recreo en torturarlo en base a su inquietud y su preocupación presentes?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- He oído hablar mucho de usted, señor Knoxville- principió la conversación Thomas, sin tensar ni un ápice su relajada pose mientras agitaba en la mano la ventruda copa. Semejaba tan seguro de sí mismo que a Cooper le dio una media vuelta el estómago- y en la mayor parte de los casos en tan malos términos que mi condición de caballero me impide sin duda repetir con fidelidad toda la información obtenida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Hace tiempo que mi persona se ha visto reducida a constante pasto de murmuraciones, señor, fuere yo mismo merecedor o no de semejante generosa concesión. Mas usted, como avezado caballero de mundo, debería saber a estas alturas que no debiera dársele crédito a las habladurías gratuítas que se escuchan por las esquinas. La mayoría proceden de floridos corrillos de comadres de buen tono o de viejos lores tan aburridos de sus propias existencias que se ven en la imperiosa necesidad de adornar la de los demás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Admiro su elocuencia y su resolución, señor Knoxville, tan asombrosas e impensables ambas de encontrar entre la juventud arrogante y destemida de hoy día que no puedo menos que felicitarlo por su diligencia y su aplomo. Resulta usted un joven... peculiar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- He tenido la fortuna o la desventura de haber conocido las trivialidades del mundo desde muy temprana edad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-No me cabe la menor duda de ello- y semejante sentencia no encerraba precisamente un elogio.- He gozado del privilegio de haber conocido a su difunto padre, señor Knoxville, e intercambiar con él en diversas ocasiones pareceres acerca de su único y descontrolado vástago.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper cuadró los hombros, ceñudo, entretanto tiraba de los puños y de los extremos de su descuidada camisa de lino con evidente desagrado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Vaya, me temo que una vez más voy a ser juzgado y condenado sin opción a un juicio previo...- murmuró bajo las pobladas y oscuras cejas que enmarcaban sus negros orbes, oprimiendo con rudeza los puños de pura frustración.- &lt;span style="color: black;"&gt;Si he de ser sincero, e&lt;/span&gt;speraba encontrar una equidad más benévola bajo los techos de esta casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Resultará más sencillo y feliz para todos que desde un principio llamemos a cada cosa por su nombre. ¿Qué necesidad hay de alargar el proceso empleando palabrería e hipocresía que no harán más que demorarnos absurdamente? &lt;span style="color: black;"&gt;No nos arrebatemos un tiempo valiosísimo con pamplinas y fingimientos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Usted no sabe nada acerca de mí...- los músculos maxilares restallaron en su rostro lívido y furibundo, máscara de la rabia y la indignación en que principiaba a transmutarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas lo observó con cierto desprecio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Sé lo suficiente para formarme una clara impresión de lo que usted implica.- levantándose bruscamente de su asiento y encarando al joven.- ¿Acaso consideraba usted que el señor Barton o yo mismo podríamos consentir en que su pérfida aureola alcanzara a una niña tan dócil y noble como Caroline?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper oprimió las mandíbulas, alzando con indignación la insolente barbilla hacia su insaciable atacante, así como la insondable profundidad de una mirada encerrada en unos ojos airados e inyectados en sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;Admito que la nobleza y la sensibilidad de la señorita Barton son infinitamente superiores a la piedad que manifiesta mi propio carácter! &lt;span style="color: black;"&gt;¡S&lt;/span&gt;oy consciente de que aunque mil veces volviera a nacer me faltarían otras mil ocasiones más para llegar a ser mínimamente merecedor de una sola de sus miradas o de uno solo de esos suspiros lanzados al aire...!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡Guárdese su palabrería barata para las doncellas impresionables a las que usted camela con tanta soltura!- Thomas rebasó con altivez al caballero, avanzando a grandes zancadas hacia el ventanal vestido de oscuros y corridos cortinones y ofreciéndole con intencionalidad la espalda a su interlocutor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡Cuán sencillo resulta hacer leña del árbol caído- murmuró entre dientes Coop- cuando más nos valdría cuestionar quién se encuentra verdaderamente libre de arrojar la primera piedra!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas revolvió la cabeza con urgencia, lanzando hacia el descarado joven su mirada más fulminante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¿&lt;span style="color: black;"&gt;Se atreve acaso a compararme con usted?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-No me encuentro en disposición de compararme con nadie, señor, puesto que soy el primero en admitir mis faltas y doblegarme ante la evidencia de mis múltiples defectos. Sé que mi vida no ha sido hasta el momento ejemplar ni un grato modelo de corrección, mas así y todo solicito en estos momentos en que me encuentro a punto de ser sentenciado por usted, me conceda la venia de una breve exposición. &lt;span style="color: black;"&gt;Hasta el reo más infame tiene derecho a una breve defensa...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas recuperó su pose más reciente, encarándose hacia el abismo silente del muro aterciopelado que ofrecían los cortinajes en tonos burdeos y enlazando las manos con pulcritud bajo los pliegues traseros de su elegante chaqueta de otomán.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Hable si ese es su deseo, le escucho,- murmuró Thomas sin dignarse ni siquiera a mirarlo,- aunque mal que le pese mucho me temo que su elocuencia no va a descubrirme nada nuevo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper friccionó cruelmente las manos, presa de un nerviosismo renovado y una precipitación casi pueril y principió a ceder paso a las palabras que fluían de sus labios a borbotones, tal que si el empeño por no perder a Caroline lo indujera a destapar con cierta temeridad la caja de Pandora aún a riesgo de su propia cordura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Mi padre fue un maestro del engaño, señor Davenport, pese a que muchos lo consideraban un ejemplo a imitar de moralidad y gobierno entre los más insignes miembros de la alta sociedad. Apellido, propiedades, sobriedad... todo parecía haberle sido concedido por gracia Divina a aquel caballero entrado en años que se las ingenió sorprendentemente para engatusar a una joven heredera de origen irlandés...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡&lt;span style="color: black;"&gt;No le consiento que calumnie de ese modo el buen nombre de Stanford Knoxville en mi presencia, señor mío!- rugió Thomas volviéndose hacia el caballero y dirigiendo hacia él la furia indomable de sus pupilas obsidiana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Por favor, señor Davenport, permítame continuar... - Coop habló con voz increíblemente queda, consiguiendo por gracia con su tono apacigüar los ánimos de su oponente dialéctico.- Mi madre contaba apenas diecisiete años cuando contrajo matrimonio con mi padre; mis abuelos consideraban quizás que un hombre experimentado y curtido en la vida sería lo más sensato para acomodar a su única hija sin que su virtud y su fortuna peligraran en demasía, pero la diferencia de veinticinco años enseguida se hizo notable entre ellos, creando un abismo insondable entre los dos que resultó imposible de salvar jamás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-UWmGuBrwErA/Tspsa5OYmdI/AAAAAAAABos/CF0MuTmxfz4/s1600/43.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://1.bp.blogspot.com/-UWmGuBrwErA/Tspsa5OYmdI/AAAAAAAABos/CF0MuTmxfz4/s320/43.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;... &lt;/span&gt;Mi madre era una dama muy culta, muy dotada para la música, las lenguas modernas y las artes en general. &lt;span style="color: black;"&gt;Era una erudita en&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt; historia y arte antiguas, lenguas romances y pintura al óleo y sobre tapiz y le gustaba muchísimo leer, creo que no tardó ni seis meses en devorar la biblioteca familiar de Rosadale Abbey...- el tono de Coop se ensombreció-, mi padre en cambio era un ser rudo que disfrutaba con los placeres mundanos de la vida. Apenas prestaba atención a su joven esposa y se pasaba los días cazando, amaestrando los caballos de sus establos, jugando en la finca con sus monstruosos podencos y entregado a placeres sin duda más rústicos, menos refinados y más viriles, atribuíbles por antonomasia a los caballeros de alta alcurnia. Despreciaba profundamente la sensibilidad romántica de mi madre, así como todo el ansia por aprender y crecer que esta mostraba de continuo. Creo que mi nacimiento supuso el único tablón de salvación para mi incomprendida progenitora.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;... &lt;/span&gt;Mi padre censuraba continuamente el afán culturizante que mi madre pretendía transmitirme en todo momento, el amor por la naturaleza, la lectura, las artes en general... decía que jamás sería un heredero digno de Rosadale Abbey ni de ninguna de sus restantes propiedades, sino un ridículo y afeminado sensibilero que jamás se haría respetar por sus arrendatarios ni por los demás caballeros de la alta sociedad. Decía de mí que mi madre acabaría por convertirme en un ser débil y aborrecible y que mi carácter ya de por sí blando y sensible nos convertiría a mí y a él mismo en el hazmerreír de Hardshire.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;... &lt;/span&gt;Contra natura, mi madre dejó el mundo de los vivos contando yo apenas cinco años de edad, y ahí comenzó el reinado de terror y brutalidad de mi padre. Me apartó del lecho de muerte de mi madre, impidiéndome ni tan siquiera despedirme de ella, y me encerró ipso facto en los aposentos de los criados situados en la zona abuhardillada, privándome de alimento y bebida durante días, matándome de frío y visitándome tan solo en cada atardecer con el propósito de inculcarme su concepto de educación y disciplina en base a los terribles latigazos que me propinaba con su vieja fusta. Ni se imagina usted el terror que provocaba en mi ánimo pueril la caída de la tarde con lo que ello conllevaba...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Sin darse cuenta de ello, Thomas se encontró de pronto observando a aquel joven con un claro resquicio de compasión y entendimiento en su mirar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Crecí sin sentir por mi padre nada más que rencor y aversión, culpándolo del infierno en que había hundido a mi propia madre durante años y más tarde a mí mismo. No soy ningún ángel, lo sé señor, mas no puedo decir tampoco que me arrepienta de haber alimentado en mi interior semejantes sentimientos. Cuando me hice hombre, juré que haría todo lo posible por vengarme de él y de sus vanidosos aires encumbrados. Que lo golpearía donde más le doliera,  que sería sin duda en su soberbia y su vanidad. Mi mejor defensa entonces, aunque pobre e inconsecuente vista desde el presente, fue la de rebelarme completamente contra el mundo y contra él, convirtiéndome precisamente en lo que más pudiera llegar a odiar: el heredero más indigno que un aristócrata arrogante y orgulloso pudiera desear. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;... Cuando quise darme cuenta, había sido engullido por la vorágine de despropósitos y libertinaje en que yo mismo me había involucrado,- hondo suspiro,- ahora que he conocido a la señorita Barton y tras haber sido bendecido con su afecto puro y limpio de prejuicios, debiera arrepentirme de ello, de mi insensatez y de la resolución tan inmadura e irreflesiva tomada entonces, pero ¿sabe usted algo?- (dolorosa sonrisa ladeada)- creo que mi irracionalidad valió la pena al fin y al cabo tan solo por el triunfo de haber descubierto en la mirada de mi padre y en su lecho de muerte el dolor tras saberse responsable de lo que su falta de afecto había hecho de mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas tragó saliva, sintiéndose de algún modo identificado con aquel pequeño tunante. No podía olvidar que en algún punto lejano de Escocia, la vieja dragona expiaba sus faltas tras haber actuado pérfida y alevosamente contra Rachelle, su amada y dulce Rachelle, creando mil y una intrigas típicas de una corte francesa y malmetiendo de continuo con sus intenciones mordaces y clasistas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Aquel joven muchacho había sido una víctima más de la posesividad y el autoritarismo paternos, con la salvedad de que su apasionada juventud y la carencia de cimientos sólidos en su conducta lo condujeron por el camino equivocado: una senda de perdición y extravío que lo habría sentenciado de por vida a la condenación. Y aunque cada cual debiera ser siempre consecuente y responsable de sus propios actos y ningún fin- por defendible que sea- justifica los medios aplicados para su consecución, no podía menos en ese caso el caballero que sentir una fraternal compasión hacia aquel pequeño bribón que tan solo buscaba rebelarse frente al mundo y frente a la soledad que le habría sido impuesta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Desconocía esa parte de la historia...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Todo el mundo la desconoce. Resulta más sencillo conformarse con lo que parece a simple vista que tratar de entender y buscar un por qué.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas se acarició la barbilla, provocando el contacto de sus dedos contra la barba naciente un peculiar rumor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Rosadale Abbey es una buena propiedad, y sumamente fructífera. Recuerdo los mejores años de aquellas tierras, en los que las cosechas bendecían a su familia y a todos los arrendatarios que vivían y trabajaban bajo sus lindes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper enarcó una ceja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Hace mucho de eso. Hoy día es tan solo una propiedad fantasma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;Las viejas simientes de antaño pueden volver a resurgir si se les aplica el cuidado necesario. No están desaparecidas, como puede llegar a parecer a simple vista, tan solo permanecen aletargadas bajo tierra, a la espera de la mano capaz de otorgarles vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper no alcanzaba a comprender el verdadero propósito del señor Davenport tras el nuevo rumbo que había otorgado a la conversación. ¿Pretendía darle acaso una lección agraria?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;Podría enviarle algunos de mis jornaleros para ayudarle a trabajar la tierra, podría cederle simiente de la sobrante de mis graneros para que pudieran principiar a sembrar algo pasado el verano- Thomas semejaba realmente emocionado, como un maestro agasajando ideas a su pupilo- no sería por supuesto ninguna concesión desinteresada para usted, sino un pequeño préstamo. Algo que por supuesto usted deberá devolverme con los debidos intereses...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper sonrió tras principiar a adivinar al fin las intenciones de aquel astuto caballero. ¡Y no resultaba sagaz el viejo zorro! Pretendía sutilmente arrancarle una promesa de compromiso y constancia, de estabilidad y madurez. La promesa de que trabajaría con esfuerzo para levantar su propia heredad, de que no volvería sobre sus malos pasos del pasado y que se mostraría dispuesto a comenzar una nueva vida encarrilada por la senda del bien y la moralidad... y el hecho de que le devolviera o no el préstamo concedido era realmente lo de menos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Eso implicaría muchísimo trabajo, señor Davenport, y&amp;nbsp;muchísimo dinero, del que en estos momentos carezco por completo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Usted es un hombre joven y fuerte, con ayuda de mis trabajadores conseguirá levantar la propiedad y preparar las tierras para la llegada de nuevos arrendatarios. Ellos son los que verdaderamente sostienen nuestras propiedades, Knoxville, los arrendatarios son los que nos porporcionan las rentas necesarias para vivir. Una propiedad con buenos jornaleros trabajándola prosperará sin duda alguna. En las próximas semanas enviaré a Frederic, mi capataz, para que le oriente a usted en lo concerniente a las reformas necesarias para que la casa resulte habitable y para que las viejas infraestucturas de la propiedad funcionen de nuevo a pleno rendimiento. Con sacrificio y esfuerzo estoy seguro de que Rosadale resultará muy pronto casi tan productiva como Daven Court.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Los ojos de Cooper se empañaron, sintiendo un enojoso cosquilleo en el interior de los párpados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¿Confiaría usted en mí después de todo? ¿Confiaría hasta ese punto? ¿Por qué iba a desear brindarme su mano? ¿Por qué haría usted algo así?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Hasta el reo más infame tiene derecho a una breve defensa... -Thomas repitió las palabras del joven a modo de respuesta.- ... Y hasta el juez más severo dispone de la oportunidad de retractarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¿Eso significa que...?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Que no deseo que mi cuñada viva en una mansión destartalada que se cae de vieja. Las corrientes resultan muy malas para las jóvenes convalecientes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Algo estalló entonces en el pecho inflamado de Coop, algo que jamás hubiera esperado llegar a sentir al inicio de aquella gélida conversación y que en ese punto le devolvía de nuevo la vida, tal como las ronchas blanquecinas de luz que hieren por primera vez el cielo violáceo tras la tormenta. Y esos haces de luz rompían con brusquedad la negra coraza impuesta, alcanzando con sus cálidos brazos solidarios el núcleo mismo de su propia alma y proporcionando calor y bienestar hasta en el rincón más remoto de su propio ser.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-dXb9scLr8T8/TsptBoeBEZI/AAAAAAAABo0/OFMrv9gxIEc/s1600/estrechar+manos_20070928033623%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-dXb9scLr8T8/TsptBoeBEZI/AAAAAAAABo0/OFMrv9gxIEc/s1600/estrechar+manos_20070928033623%255B1%255D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Tendió su mano temblorosa hacia aquel majestuoso caballero que se alzaba gigantesco frente a él, asombrándose completamente una vez el hombre respondió a su gratitud aferrando con brío su mano y respaldando su gesto al sujetarlo por el codo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-8090337690540991191?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/8090337690540991191/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=8090337690540991191&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/8090337690540991191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/8090337690540991191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/11/inocencia-y-perfidia-capitulo-44.html' title='&quot; INOCENCIA Y PERFIDIA.&quot; Capítulo 44'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-0dlbfHR-_Po/Tspr70QseiI/AAAAAAAABok/6dkQROAkrBQ/s72-c/43+%25282%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-6802472334743434545</id><published>2011-11-14T14:57:00.000+01:00</published><updated>2011-11-14T14:57:28.090+01:00</updated><title type='text'>" INOCENCIA Y PERFIDIA". Capítulo 43</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;T&lt;/span&gt;odo sucedió a continuación en base a una celeridad pasmosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;La figura mortificada de Cooper &lt;/span&gt;surgió entre las brumas reptantes de la mañana y bajo el marco oscurecido que conformaban las altas copas de los abedules, los sauces negros y los viejos robles del páramo tal que si representara su atormentado sayo la silueta aterradora y lúgubre de un desterrado huésped de las tinieblas, manteniendo el caballero la pose erguida con enojosa dificultad mientras caminaba vacilante y atribulado sosteniendo en brazos el cuerpo completamente desvanecido de su adorada Caroline.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-lI2-DhsuC1I/TsEco4mVMLI/AAAAAAAABoM/l73qmKwMsB0/s1600/43.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="309" src="http://1.bp.blogspot.com/-lI2-DhsuC1I/TsEco4mVMLI/AAAAAAAABoM/l73qmKwMsB0/s320/43.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Y aunque el peso corporal de la señorita Barton bien podría compararse en ligereza al de una simple y etérea pluma de ganso, en la presente ocasión avanzaba el caballero, mientras cruzaba el infinito y humedecido verdor de la campiña, mostrando una evidente dificultad en su caminar, reflejando en su rostro- máscara evidente de un dolor incontable,- el abatimiento y el tormento palmarios ante un esfuerzo que no le hacía justicia en modo alguno, mientras el menudo y delicado sayo que sostenía en brazos se doblegaba a cada paso como un pobre muñeco de trapo al que el infortunio hubiera quebrado por capricho en dos, privándolo por completo de la arena con que su frágil cuerpecito habría sido felizmente henchido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle fue la primera en divisar a través de los ahumados cristales del comedor la figura inestable del caballero aproximándose a Barton Cottage con tan preciado tesoro en brazos, y no pudo evitar la dama proferir un agudo chillido de espanto ante tan inesperada visión, al mismo tiempo que se abalanzaba presta y ligera hacia la portilla de entrada en medio de un revoloteo de pasos precipitados y torpes, volcando durante su avance&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt; un pequeño reposapiés y varias mesitas ovales en disposición de labrados servicios de licor .&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El señor Davenport respaldó la actitud vehemente de su esposa abandonando de igual modo y con manifiesto desasosiego su butaca habitual, entretanto se aventuraba a reseguir los pasos de la dama con prontitud, incerteza y un aura de total desconocimiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Por fortuna, los ancianos señores Barton no habían abandonado aún en esas horas sus aposentos privados, ubicados felizmente en la planta superior para alivio general de los presentes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La puerta de la estancia se abrió bruscamente, dando paso a la figura despojada y fatigosa de Cooper Knoxville bajo el umbral, evidenciando el caballero con su gesto abatido y siniestro que habría hecho ceder la vetusta madera del portillo de un violento y rudo puntapié. &lt;span style="color: black;"&gt;Tras él, la testuz albina del viejo sirviente de la familia y la silueta atribulada de Kitty trataban de excusar con gesto afligido tan inesperada irrupción, procurando en vano elevar sus cabezas y sus disculpas por sobre la anchurosa y oscilante figura del caballero.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Caroline, por el amor de Dios!- Rachelle se abalanzó sobre el cuerpo inanimado de su hermana pequeña, tomando su mano gélida entre las suyas y colmándola de besos. La mancha carmesí del hombro captó de inmediato su atención, pese a permanecer ésta cubierta y semi oculta bajo el amparo de la arrugada chaqueta del caballero.- ¿Qué ha sucedido, señor Knoxville? ¡Hable, por el amor de Dios, se lo ruego! ¿&lt;span style="color: black;"&gt;Qué horror es este?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;S- se&lt;/span&gt; ha... se ha producido un desafortunado accidente, señora... su hermana ha interceptado el proyectil que iba dirigido hacia mi persona... yo debía ser el que estuviera ahora mismo postrado y herido... y no ella...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas se abrió paso hacia el reducido grupo a grandes zancadas y en toda su inmensidad, despojando a Caroline de la chaqueta que la cubría mientras estudiaba con rauda diligencia y expresión ceñuda la sangrante herida de la joven. &lt;span style="color: black;"&gt;Caroline, mortalmente pálida, permanecía en inquietante letargo con la cabeza recostada sobre el pecho extenuado de Cooper, que ante la presencia imponente de Davenport no pudo menos que ceder y traspasarle la preciada carga en completo silencio. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Ambos caballeros no tuvieron a bien intercambiar ni una sola de sus miradas durante la eternidad en que se prolongó todo aquel revuelo imperante, aunque la tensión entre ellos podría cortarse tal que si se tratara de una libra de mantequilla en pleno mes de Enero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡Debemos proporcionarle calor, está fría como un cadáver...! - urgió el caballero mientras sujetaba a su joven cuñada y con ella en brazos se disponía a abandonar la estancia.- ¡Kitty, que envíen a alguien al pueblo inmediatamente en busca del médico, y que traigan mantas y un brasero a la habitación de la señorita Barton!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡Dense prisa! Dense prisa por el amor de Dios... - ordenó Rachelle, inclinándose para recoger la chaqueta ensangrentada que Thomas había dejado atrás y disponiéndose a seguir los pasos impetuosos de su esposo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper, liberado contra su voluntad de su preciosa carga, permaneció olvidado e inamovible en mitad de la sala, sintiéndose completamente desangelado y más solo que en toda su miserable existencia, mostrando los hombros caídos y la pose del todo desolada, tambaleándose en su agotamiento adelante y atrás sobre la peana inestable de sus propias botas de montar, mientras exhalaba ruidosamente su agotado hálito, reflejando su imagen el mismo destello que mostraría un ángel al que la Providencia hubiera desposeído de sus sacras alas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Antes de hacer un desesperado mutis bajo el sencillo arco que se recortaba al fondo de la estancia, Rachelle volvió su demudado y ceñudo rostro hacia la figura del caballero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Una mirada breve, penetrante y profunda fue el único y silencioso fruto de aquel intercambio entre los dos, una mirada en la que ambos compartieron una común y callada preocupación y que en los orbes verdes de la dama reflejaban un mudo agradecimiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Y esa mirada gentil, junto con su contrita propietaria, desapareció como un único soplo de aire en mitad del desierto. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Tras haberse quedado completamente solo y olvidado en aquella habitación desconocida, Cooper doblegó las rodillas como un viejo héroe abatido hasta dejarse caer sobre ellas, contemplando con ojos vidriosos el lugar por el que su adorada Caroline había desparecido de su vista y quién sabe si también de su vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El doctor Hansen hundió las ensangrentadas manos en la palangana a su disposición rebosante de agua tibia,- que en esas horas y tras un repetitivo lavatorio semejaba un lago calmoso de aguas carmesí,- secándoselas acto seguido con afectada parsimonia en un viejo paño bordado de algodón. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La alcoba permanecía en penumbra, impregnada con los pesados vapores del aire viciado tan característicos de una atmósfera acechada por la enfermedad y un claro vestigio de resignación, pesadumbre y acatamiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;A un costado de la alcoba, oculta su silueta entre los ángulos oscuros y tendida boca arriba sobre el lecho, la figura sudorosa y agitada de Caroline permanecía sumida en un desazonado letargo, zarandeando convulsamente la cabeza de un lado a otro sobre la almohada,- presa quizás de sueños mortificantes y pertinaces,- mientras una fina capa de sudor perlaba su congestionada piel y enmarcaba su rostro de infinidad de aureados mechones oscurecidos a causa de la enfermiza sudoración. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-mk3C8iaU-tU/TsEdN9kUajI/AAAAAAAABoU/OivUMvX-kTI/s1600/Sense-and-Sensibility-Mariannes-sickbed%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="181" src="http://4.bp.blogspot.com/-mk3C8iaU-tU/TsEdN9kUajI/AAAAAAAABoU/OivUMvX-kTI/s320/Sense-and-Sensibility-Mariannes-sickbed%255B1%255D.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El camisón, saturado puerilmente de un sinfín de lazos, pasacintas y encajes, permanecía generosamente abierto a la altura del pecho, permitiendo de ese modo gran parte del cuello y escote al descubierto y mostrando la espantosa visión del vendaje perfilado con sombras carmesí que recubría la delicada clavícula.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle, abrazada a sí misma y denotando un profundo cansancio en su rostro, surgió con timidez de entre los claroscuros de la alcoba, acercándose al lecho con evidente recelo y una obvia preocupación..&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Doctor, ¿cómo se encuentra mi hermana?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El galeno alzó los ojos hacia la dama, permitiéndose unos segundos de contrito silencio mientras intentaba sopesar la forma más sencilla de resultar sincero sin brindar a cambio falsas esperanzas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;Afortunadamente el proyectil apenas ha rozado su hombro izquierdo, señora Davenport, evitando de ese modo lo que podría haber supuesto una tragedia mayor. Sin embargo...- el galeno tomó aire y elevó la barbilla, incrementando con ese gesto la solemnidad que de antemano le concedía su peluquín empolvado- ... sin embargo la pérfida trayectoria del proyectil ha ocasionado una herida abierta bastante fea y con aras de infectarse, provocándole en este momento unas fiebres infecciosas que son las que verdaderamente deben preocuparnos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle tragó saliva. &lt;span style="color: black;"&gt;La visión desasosegada de su hermana pequeña luchando en silencio contra la calentura la atormentaba enormemente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- El día de hoy resultará decisivo a la hora de aventurar un diagnóstico acertado, señora Davenport. Esperemos a mañana para ver cómo avanzan las horas y en qué modo transcurre el estado de la paciente. &lt;span style="color: black;"&gt;Debemos mantener la esperanza de&lt;/span&gt; que la naciente infección no alcance los pulmones, llegando a convertirse este estado febril en pútrido, de lo contrario...- (bajó la vista)- que el Señor tenga compasión de su pobre alma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Custodiada tal sentencia por el halo agrisado de sus palabras, r&lt;/span&gt;ecogió el galeno su maletín de piel y, tras sentida reverencia, abandonó la estancia dejando a la señora Davenport sumida en un mar de lágrimas silentes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper permaneció en todo momento sentado al descuido en el rudimentario zaguán de Barton Cottage, persistiendo en la enojosa porfía de no alejarse de aquel lugar hasta el instante mismo en que alguien tuviera a bien garantizarle alguna mejora en la salud de Caroline. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;P&lt;/span&gt;ermanecía el caballero vulgarmente arrellanado en desordenada posición sedente, con la espalda apoyada contra la pared, una pierna flexionada hasta formar con ella una especie de forma piramidal y la pareja estirada de modo descuidado cuan larga era, la cabeza hundida entre las manos aferrando con desesperación los brunos mechones de cabello y el rostro demudado en una perfecta máscara de desesperación y abandono. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Si hubiese permanecido el pobre mortal con una botella de absenta al lado y una pequeña pipa de opio, bien podría deducirse de su imagen que se trataba de un miserable adicto padeciendo sus peores horas bajas y no de un caballero de rancio abolengo y recalcitrante juventud sufriendo de pura desesperación por el amor de su vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Transcurrieron con enojosa lentitud las horas del día, lentas y rastreras como el avance de una lagartija herida y sedienta desplazándose entre los guijarros de un cauce seco. Y Cooper permaneció inalterable en su posición sin inmutarse ni probar agua o alimento alguno, consintiendo en ser obviado e ignorado en todo momento por los moradores de Barton Cottage. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Asombrosamente i&lt;/span&gt;nmutable continuó aún cuando, en la hora en la que el sol se encontraba en su cénit, Marcus Auverfort y su prima aparecieron de improviso en la propiedad de los Barton, luciendo su más creíble expresión compungida y sin apenas dedicarle una sola mirada al torturado centinela. Por lo visto, el imbécil de Auverfort acudía para poner su persona a completa disposición de la familia, intentando así hacer penitencia por una falta que aparentemente lo atormentaba y afligía a partes iguales, consintiendo en aceptar el castigo que los Barton tuvieran a bien imponerle. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Fue tan solo a causa de su intachable respeto hacia el hogar de los Barton y hacia la persona doliente de Caroline lo que le impidió a Cooper abrirle la cabeza en aquel preciso instante hasta esparcir sus sesos por doquier. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;"Si por mí fuese, maldito papanatas del demonio, te ahorcaría ahora mismo del revés..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Al fin y al cabo si la señorita Barton se encontraba yacente y luchando por su vida en esas tortuosas horas era a causa de la impulsividad y la arrogancia mal contenida de aquel necio pettimetre del demonio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Veinte minutos largos permanecieron aquellos dos visitantes en el interior del Cottage, y cuando una vez se decidieron felizmente a abandonar el lugar- la una con expresión llorosa y saturada de rubores y el otro con apariencia tal y como si le hubiesen ajustado en demasía la soga alrededor del cuello- Cooper pudo escuchar, no sin cierta dificultad, la susurrante conversación entre los parientes:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Entonces... ¿es definitivo, Marcus? ¿Realmente lo das todo por perdido?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Qué otra cosa puedo hacer, prima? Un caballero debe saber cuando su presencia es requerida y cuando está de más. Caroline Barton, mal que me pese, ama a ese individuo- (mirando por encima del hombro y con evidente desprecio a Cooper)- y eso es algo que no va a cambiar. De otro modo jamás hubiera escudado con su propio cuerpo el cuerpo de ese indeseable. Al menos, creo que jamás lo hubiera hecho por mí...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Lamento tanto todo esto... lamento tanto la situación de la pobre Caroline...!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- De corazón confío que se recupere, no se merece un sufrimiento semejante. Por mi parte,  parto ahora mismo rumbo a Londres. Los Barton han mostrado una piedad de la que no soy merecedor al decidir no entregar mi persona a disposición de la justicia, tal y como era mi intención primera. Mi tiempo aquí ha finalizado...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper casi sonrió al escuchar semejante sentencia, aunque en su fuero interno no pudo evitar sentir una ligera decepción ante la creciente imposibilidad de resarcirse del terrible agravio obsequiado por aquel caballerete de Marcus Auverfort.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La luna creciente lucía ya sobre la alfombra negra y aterciopelada del firmamento cuando el portón de entrada se abrió inesperadamente y por vez primera desde que los últimos visitantes abandonaran Barton Cottage.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper procuró enderezarse en su posición, aunque su aspecto seguía siendo tan lamentable- incluso más- que el reflejado a primeras horas de la mañana. Restregándose el descuidado cabello y despejando con ruda caricia el sopor que se enseñoreaba de sus ojos, alzó la vista hacia el umbral, permaneciendo perplejo e inmóvil durante eternos segundos ante la imagen que, para su asombro, hubo de proyectarse bajo aquel pórtico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-XFe2Myp7qu0/TsEdlT7LNsI/AAAAAAAABoc/gnnM-7cySDU/s1600/images%255B7%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-XFe2Myp7qu0/TsEdlT7LNsI/AAAAAAAABoc/gnnM-7cySDU/s1600/images%255B7%255D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas Davenport, ataviado pulcramente con una elegante chaqueta de otomán azul oscuro y luciendo un chaleco brocado en tonos burdeos escrupulosamente abrochado sobre un torso colosal, permanecía en pie a su lado observándolo desde su impuesta atalaya como quien mira desde el cielo la figura insignificante de una hormiga. Desde su desfavorecida posición, Cooper se sintió de repente como un inapreciable David frente al colosal y temible Goliat: sin ningún tipo de oportunidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Haciendo uso de una presencia de ánimo encomiable, Cooper se incorporó con estudiada lentitud, sin perder de vista ni por un instante a aquel gigante que lo observaba desde la altivez insondable de sus ojos negros. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Una vez erguido frente a aquel caballero cuyo torso quedaba a la altura de su rostro, se ajustó los puños de la camisa con flemático gesto, procurando aportar una dignidad inexistente a su porte malogrado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;"Inútil, resulta del todo inutil, Coop, jamás podrás compararte en modo alguno con este hombre..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Señor Knoxville, creo que ambos tenemos una conversación pendiente... - Davenport se expresaba con una frialdad temible, observando a su interlocutor con impasibilidad y un insultante aire de superioridad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper no pudo más que asentir, inhalando profundamente al mismo tiempo por la nariz. &lt;span style="color: black;"&gt;En esos momentos le preocupaba muchísimo más la salud de Caroline que la altivez y el orgullo de aquel caballero o el desprecio que pudieran despedir sus gestos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Cómo se encuentra la señorita Barton? &lt;span style="color: black;"&gt;Se lo ruego, al menos dígame cómo... - se interrumpió, encontrándose terriblemente atribulado y cohibido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas lo observó de hito en hito, estudiando sin duda la sinceridad que se ocultaba tras aquella supuesta preocupación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-La señorita Barton se encuentra sumida en una fiebre de carácter infeccioso a causa de la infestación ocasionada en la herida de su hombro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper oprimió la mandíbula y los puños al mismo tiempo, sintiéndose arder dentro de la hoguera terrible de su frustracción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Me gustaría mantener una conversación con usted en privado, si le parece a usted bien.- insistió Thomas, alzando la barbilla y recortando contra los claroscuros del pórtico su perfil anguloso y afilado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper, por toda respuesta inclinó la cabeza, consintiendo en traspasar el umbral que el señor Davenport le ofrecía libre a su costado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-6802472334743434545?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/6802472334743434545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=6802472334743434545&amp;isPopup=true' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/6802472334743434545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/6802472334743434545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/11/inocencia-y-perfidia-capitulo-43.html' title='&quot; INOCENCIA Y PERFIDIA&quot;. Capítulo 43'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-lI2-DhsuC1I/TsEco4mVMLI/AAAAAAAABoM/l73qmKwMsB0/s72-c/43.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-4847365633468336042</id><published>2011-11-07T15:12:00.001+01:00</published><updated>2011-11-07T18:40:51.472+01:00</updated><title type='text'>" INOCENCIA Y PERFIDIA."  Capítulo 42</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Pese a la enojosa porfía de Cooper Knoxville,- que pretendía en todo momento imponer su urgente deseo de presentarse aquella misma noche en Barton Cottage con el firme propósito de solicitar sin mayor demora la mano de la señorita Caroline,- no pudo el caballero menos que rendirse nuevamente ante la admirable prudencia, el buen juicio y la sensatez manifestada por aquella jovencita que sin duda alguna le doblaba en raciocinio, mesura y prudencia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;S&lt;/span&gt;egún las convenientes y juiciosas palabras de la joven, no resultaría muy sensato y razonable por parte del señor Knoxville presentarse abruptamente en el hogar de los Barton en un momento tan completamente&amp;nbsp;alejado del horario habitual de visitas y en una hora tan impropia, alterando así la apacibilidad familiar y la rutina de sus moradores y despreciando de un modo descarado e irrespetuoso todo lo concerniente a la requerida etiqueta y las buenas formas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Si pretendía que el señor Davenport albergara la mejor opinión posible sobre su persona y que los señores Barton lo encontraran un joven encantador y un partido aceptable y apetecible para su adorable hija pequeña, debía comportarse en todo momento como se esperaba que lo hiciera un caballero, pues aún y sin fortuna Cooper Knoxville, señor de Rosadale Abbey, no dejaba de ser un caballero por derecho de cuna y posición.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Por ello y tras haber escuchado con encomiable paciencia el razonable alegato de su adorada Caroline Barton, Cooper acabó cediendo a la súplica implícita en aquellas pupilas que albergaban el color de la niebla sobre el lago, acatando con una sonrisa condescendiente y un sinfín de besos voladores y zalameros los deseos de su damisela, concernientes todos ellos al asunto de postergar su mutua felicidad tan solo unas pocas horas más, concediéndole de ese modo tiempo suficiente a la joven para preparar un ambiente receptivo y propicio en su hogar y favoreciéndose a sí mismo al dispensarse la inspiración propia de las horas nocturnas con el fin de idear un discurso razonable y sensitivo de cara a la petición de mano que tendría lugar al día siguiente. &lt;span style="color: black;"&gt;¡Qué no habría de concederle él a aquella adorable princesita de sedosos y traviesos bucles dorados y de ojos conformados con el color de dos capullitos violetas al amanecer, si al fin y al cabo ella le había devuelto la vida anteriormente arrebatada, tan solo ella había sido capaz de restablecer en su alma la paz y la calidez conocidas durante los alejados años de infancia y que habrían sido&amp;nbsp;arrancadas de su vida&amp;nbsp;por la sobriedad de una&amp;nbsp;existencia en exceso exigente y carente de afecto, logrando devolverle tan solo con su ternura, su paciencia y su dulce afecto, la orgullosa condición masculina que había dado por perdida, alejándolo así del residuo vergonzante e indigno que había sido hasta el momento!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-UZ2A7YvPFj0/TrfjirS7XoI/AAAAAAAABmw/KlHwPyHX1to/s1600/42+1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://3.bp.blogspot.com/-UZ2A7YvPFj0/TrfjirS7XoI/AAAAAAAABmw/KlHwPyHX1to/s320/42+1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Larga y agotadora resultó aquella noche para Caroline, pues el incesante pulso emitido por el segundero del reloj lacado de su alcoba no hacía más que herir con cada metálico latido su corazón en vigilia, hinchando su pecho con la angustia y la ansiedad propias del que espera y desespera a partes iguales ante la inalcanzable visión de sus anhelos. &lt;span style="color: black;"&gt;La &lt;/span&gt;mente inflamada de mil ideas disparatadas, hijas ilegítimas al fin de las imperecederas noches en vela, azuzaba con fuerza según avanzaban las horas de oscuridad, proyectando ahora mil y una posibilidades nefastas- y hasta el momento inviables,- de cara a la obtención de la felicidad personal de ambos jóvenes, llenándole a la muchacha la cabecita y el alma de dudas y temores ante la aceptación que obtendría Cooper Knoxville por parte de su familia y martirizándola con la sentencia negativa que ya resonaba amenazante en su cabeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Se acostó de lado, aferrándose a la almohada y hundiendo la cara en ella, tratando de alejar los malos presentimientos de su cabeza mientras llamaba al sueño con la certeza de que su último pensamiento en la noche y el primero en la mañana iría para la persona de Cooper Knoxville...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Igual de eterna y pétrea resultó también la noche para Cooper Knoxville, pues en la soledad de aquella posada rural no pudo el caballero menos que pasarse las primeras horas de oscuridad mirando al techo de su alcoba mientras tejía en su cabeza las palabras idóneas con que ganarse el respeto y la aceptación de los señores Davenport y Barton respectivamente. Sabía que no resultaría una entrevista sencilla, que demasiados puntos en contra hacían de él un pretendiente sin derecho a ser tenido en cuenta, que su pobre reputación y sus arcas vacías, su ausencia de amistades y relaciones y su futuro carente de aspiraciones no podrían ofrecer ni remotamente una existencia brillante y prometedora a aquella que fuera su esposa. &lt;span style="color: black;"&gt;Sabía &lt;/span&gt;que Caroline Barton se merecía mucho más de lo que él en el momento presente podía ofrecerle y que el rancio abolengo del apellido Knoxville no serviría para calentar Rosadale Abbey en invierno o para llenar las fuentes cada día con buenos trozos de buey o faisán.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Tan solo e&lt;/span&gt;speraba, y de corazón, que en las horas venideras su habitual elocuencia y resolución de antaño no se esfumaran jugándole una mala pasada, pues si el veredicto a su petición resultaba indeseado,- tal y como él mismo temía,- no alcanzaba a hacerse cargo del inmenso dolor y la desolación en que se sumergiría entonces.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cruzó los brazos sobre la almohada y apoyó en ellos su cabeza cargada de pensamientos, mientras el sonoro e inesperado repique provocado por alguien al otro lado de la puerta lo alejaba súbitamente de sus presentes ensoñaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;A la mañana siguiente, Annabelle Castleford se presentó en Barton Cottage apenas clareando las primeras luces del alba, en una hora en exceso temprana e inusual para el horario de visita acostumbrado por los dos&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt; primos al hogar de los Barton. &lt;span style="color: black;"&gt;Horario, por cierto, tomado como modelo de corrección y buen tono entre las gentes de bien y que en modo alguno debía de ser maltratado por capricho personal del visitante.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-tVMay0sS4b4/TrfkTFHbYvI/AAAAAAAABm4/0U90PM8DNRw/s1600/42.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="179" src="http://4.bp.blogspot.com/-tVMay0sS4b4/TrfkTFHbYvI/AAAAAAAABm4/0U90PM8DNRw/s320/42.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Apareció la joven doblando el recodo con penosa dificultad entre los claroscuros del amanecer y bajo las infinitas ronchas anaranjadas que el sol arrancaba a esas horas en lo alto de la bóveda celestial, asegurando la gentil dama las faldas y las numerosas capas de enaguas de colores en un tosco nudo bajo la presión de su puño enguantado, tratando de avanzar con encomiable dignidad a través de aquel pedregoso y enlodado camino rural plagado de arbustos, zarzas y demás rústicas incomodidades. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caminaba la señorita, seguida dos pasos por detrás de su joven y remilgada doncella de cámara, mostrando en su hermosa tez aristocrática un semblante serio, sombrío y taciturno, imposible de disimular ni siquiera bajo el marco artificioso de su elegante peinado capitalino o a pesar del recargado ornamento de su bonette a la última moda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Y pese al dificultoso avance de la dama- poco o nada habituada a las rudimentarias veredas del campo- y a pesar de la hora intempestiva e inusual de su visita, hubo algo aquella mañana en la visión inesperada de su amiga que desconcertó terriblemente a la intuitiva Caroline. Algo que la joven no quisiera sopesar en ningún momento, algo que su corazón quisiera deshechar a toda costa... pero que su conciencia forzaba a considerar y a tener muy en cuenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Y es que en aquella nebulosa y agrisada mañana de fines de estío &lt;/span&gt;Anabelle Castleford apareció por vez primera en Barton Cottage completamente sola.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline, por excelencia la más madrugadora de toda la familia, divisó la incierta silueta de su amiga a través de la amplia cristalera de la cocina mientras ayudaba a Kitty a calentar un perol de leche, y salió al encuentro de la joven antes incluso de que esta pudiera alcanzar la puerta principal de la casita. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Arropada &lt;/span&gt;apenas bajo el abrazo de un ligero y deshilachado chal de algodón que la envolvía casi hasta rozar el suelo con sus extremos raídos, la joven detuvo su apresurada carrera en mitad del patio frente a la figura sombría y lívida de la joven señorita Castleford, que se aferraba a su parasol con la misma angustia con que un guerrero inexperto blandiría ante el enemigo su lanza ineficaz.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Annabelle... ¿qué ha sucedido?!- la joven Castleford bajó la vista y apretó los labios blanquecinos y gélidos hasta reducirlos apenas a una fina línea transversal.- ¿Qué le ha motivado a abandonar la calidez de la posada en horas tan tempranas e impropias y le ha conducido hasta aquí todavía entreluces?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Annabelle no respondió y se limitó a retorcer cruelmente la empuñadura de nácar de su parasol bajo la cuenca de su palma enguantada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Fíjese en su semblante; está usted lívida y pálida como un fantasma...! - Caroline pretendió tomar entre las suyas la inquieta mano de su amiga, pero Annabelle la retiró al instante con deliberada premura. Se percató entonces de que la joven se encontraba terriblemente ceñuda y fruncía los labios con desconsuelo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Se encuentra usted bien?- insistió Caroline en un temeroso susurro, abrazándose a sí misma, inquieta.- ¿Ha sucedido algo? ¿Y por qué viene usted sola? ¿Se encuentra bien el señor Auverfort?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Ante la mención de su primo, la señorita Castleford levantó la vista hacia la persona de Caroline, obsequiándola con la visión de unos ojos inyectados en sangre y completamente anegados de lágrimas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Por el amor de Dios, Annabelle... - el tono de voz de Caro se tornó trémulo ante la máscara de dolor de su amiga. El torrente fluído de sangre principió a palpitar con intensidad en las sienes- ... dígame usted algo, me está asustando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Ha venido, ¿no es cierto?- Caroline, por toda respuesta, abrió y cerró la boca varias veces sin articular palabra, como un pez arrojado violentamente fuera del agua.- El señor Knoxville está en Lambshire.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;No se trataba de una pregunta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Sabía que este momento llegaría tarde o temprano... pero jamás supuse que sus consecuencias serían las presentes.- las manos de Annabelle revolotearon rapidamente al cuello, ocultando la palpitante muestra de su angustia. &lt;span style="color: black;"&gt;Ladeó el rostro entretanto replegaba los labios hacia el interior de la boca y las lágrimas se enseñoreaban de los arcos color miel de sus pestañas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- No entiendo por qué se encuentra usted afligida de este modo, amiga, creí que llegado el momento se sentiría usted feliz por mí... - Caroline alargó el brazo intentando alcanzar la figura de la joven, pero Annabelle retrocedió varios pasos alejándose pretendidamente de ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Creí que así sería, de corazón quería que sucediera en ese modo... pero no puedo sentirme feliz cuando la vida de mi querido primo Marcus depende precisamente de la felicidad de usted, Caroline.- Annabelle mostraba el rostro lloroso y una mirada iracunda, indignada y desbordada de rabia y dolor. Jamás habría esperado Caroline que su buena y leal amiga dirigiría alguna vez una mirada así hacia su persona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¿Por qué habla usted así? ¿&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Le ha sucedido acaso algo al señor Auverfort?&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt; ¿Se encuentra bien?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-OJG6qWlfkgE/TrflD6QxUPI/AAAAAAAABnA/kcLN40Lzp28/s1600/42-.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-OJG6qWlfkgE/TrflD6QxUPI/AAAAAAAABnA/kcLN40Lzp28/s1600/42-.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡¡No, no se encuentra bien en modo alguno, Caroline!!- escupió al fin Annabelle, desbordándose en llanto y sollozos incontenibles.- ¡Marcus y yo nos enteramos anoche de la llegada del señor Knoxville a Lambshire! ¡Este maldito condado resulta demasiado pequeño como para que la novedad de un foráneo dejándose ver por sus rincones pase inadvertida!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline tragó saliva, contrita y estupefacta&amp;nbsp;tal que&amp;nbsp;si le hubiesen pegado un puñetazo en el pecho con una mano de hierro, mientras Annabelle seguía desbordándose en ríos de aflicción, llevándose las manos al rostro y doblándose sobre sí misma a causa de su infinito dolor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- No ha sido hasta hoy, cuando todavía la oscuridad vestía el cielo, que he sido informada de que mi primo envió ayer en plena noche a su criado a la posada donde el señor Knoxville estaba hospedado...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline no alcanzaba a comprender, pese a que su cabeza se esforzaba por casar ideas a marchas forzadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Por qué habría hecho una cosa así? ¿Qué pretende con eso?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Una dolorosa risotada escéptica resonó en el aire.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;¿&lt;/span&gt;Que por qué ha hecho eso? ¿Que por qué? ¿Necesita todavía preguntarlo? ¡¡Ha sido por usted, Caroline!! ¡Marcus ha desafiado al señor Knoxville con el propósito de limpiar su honor, con el propósito de reparar la afrenta de ese individuo hacia usted!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline fue consciente del segundo mismo en que su corazón cesó de latir y sus pulmones dejaron de filtrar el aire. Se tambaleó en su posición, buscando en derredor algo en qué apoyarse y encontrando en torno a sí nada más que vacío y oscuridad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;De repente dejó de ver nada, de escuchar sonido alguno, de sentir nada... tal que si se hubiese caído dentro de un inmenso y oscurecido pozo sin fondo. Balbuceó sin emitir sonido de ninguna clase a través del gélido y trémulo labio entreabierto, sintiendo cómo un frío mortal y acerado ascendía desde sus diminutos pies hasta el nacimiento mismo de su cabello, congelando a su paso el corazón y las lágrimas que osaban aún asomar al balcón de sus pupilas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- N-no... no debió haber hecho eso...- el dolor le impedía hablar con claridad, así como el velo acuoso de las lágrimas le dificultaban la visión de su ahora desconocida amiga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- He venido con la intención de que decida usted interceder... solamente usted puede parar esta insensatez... ¡Por favor, Caroline, por favor, hágalo por mí, hágalo por Marcus... ¿no hemos resultado siempre unos amigos entregados y amorosos para con usted?!- ahora Annabelle suplicaba como una niña desvalida, aferrando a Caroline por los codos y sacudiéndola a la espera de algún tipo de reacción.- ¡Por favor, vayamos en su búsqueda, no hay necesidad de que se maten entre sí, por favor...!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿&lt;span style="color: black;"&gt;Y c&lt;/span&gt;ómo los encontraríamos? ¡Quien sabe a donde habrán ido!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Annabelle inspiró profundamente antes de responder tras doloroso hálito y mirada siniestra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;Están bajo el viejo roble junto al cruce de caminos...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Marcus sonrió con indisimulada satisfacción una vez hubo ocultado la silueta insultante de aquel bribón tras el punto metálico del visor de su arma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-bFRPwxyHfxo/Trflij96_LI/AAAAAAAABnI/WAJYzNlEfws/s1600/42%252C.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="179" src="http://1.bp.blogspot.com/-bFRPwxyHfxo/Trflij96_LI/AAAAAAAABnI/WAJYzNlEfws/s320/42%252C.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Diez pasos lo separaban apenas de aquel sinvergüenza, diez pasos distaban tan solo para hacer justicia de una vez por todas y enviar a aquel tunante al infierno del que nunca debió haber salido. ¡Con qué absoluto descaro aquel canalla había dado en la flor de presentarse en Lambshire como si nada hubiese sucedido! ¿Esperaba acaso encontrar a la señorita Caroline sola e indefensa tal como él la había dejado tras su afrenta y su deshonrosa marcha? ¿Esperaba retomar su sarta de mentiras y ofensas hacia la joven e ingenua señorita Barton como si tal cosa? ¡En absoluto Caroline estaría sola, en modo alguno él consentiría en semejante desventura, y si aquel estúpido hijo de mala madre esperaba que nadie tomara cartas en el asunto estaba muy equivocado! &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Él, Marcus Auverfort, limpiaría el honor maltrecho de la joven e inocente Caroline Barton y enviaría a aquel tunante sinvergonzón a las cloacas a las que pertenecía...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper levantó la pesada arma con resolución apuntando hacia el centro mismo del pecho saturado de chorreras de aquel tipo que se alzaba compuesto y arrogante a diez pasos de él. Exhaló con templanza y un deje de indignación todo el oxígeno atrapado en su interior, aflojando con ese gesto la opresión que ceñía su pecho. La camisa, ligera, sencilla y de amplias mangas abrochadas en la muñeca, permanecía abierta al descuido permitiendo que la fresca brisa de la mañana erizara la piel de su torso lampiño y refrescara al mismo tiempo su espíritu saturado de peligrosa ardentía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Sin quererlo- ¡ni esperarlo siquiera!- había descubierto que aquel caballerete remilgado y barbilindo del tres al cuarto que  se alzaba frente a él se encontraba en poder de manifestar el inesperado derecho de cuidar y salvaguardar la reputación de su amada Caroline, atreviéndose a desafiarlo en esos momentos a un duelo de honor. ¿Un duelo de honor? ¡Pero qué cuentos chinos eran esos! ¡De qué disparatado teatro francés había huído aquel individuo para discurrir semejante despropósito! ¿Quien era aquel mequetrefe y con qué derecho se decía injuriado? ¿En calidad de qué se atrevía a desafiarlo? ¿Se trataba acaso de algún familiar, de un pretendiente ofendido...? ¡Qué diablos...!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Su vanidad resulta imperdonable, Knoxville, porque con su reiterado proceder no muestra usted esperanza alguna de curación...! - bramó Marcus entre dientes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-La suya tampoco anda a la zaga, Auverfort, inmiscuyéndose usted en asuntos ajenos y ejerciendo el papel de caballero andante cuando nadie se lo ha solicitado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Se equivoca, pero eso no resulta ninguna novedad en su existencia ¿verdad?- sonrisa mordaz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Dígamelo usted, que tanto parece saber de mí cuando yo jamás hasta el momento había tenido mención alguna de su persona. ¿&lt;span style="color: black;"&gt;De donde demonios ha salido usted ahora? ¿&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Y con qué derecho reclama una satisfacción?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Marcus oprimió las mandíbulas, amartillando sonoramente el percutor de su pistolón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;Con el derecho que me concede ser&lt;/span&gt; un buen y leal amigo de la señorita Barton, uno de los pocos que permanecieron a su lado cuando usted la dejó hundida en el abismo de su abandono. No sin paciencia he reunido los pedazos de su maltrecho corazón... ¡y por mi vida que no estoy dispuesto a que vuelva usted a destrozarlos con su arrogancia y su desfachatez! ¡Por el amor de Dios, ¿quien se cree que es, maldito arrogante, para regresar aquí y molestar con su presencia a la señorita Barton?!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- No es con usted con quien debo rendir cuentas, señor, y por Dios que no lo haré.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Marcus sonrió pérfidamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-No hará falta, pienso borrarlo a usted de la faz del mundo en este preciso momento... - guiñando un ojo para afinar la puntería, encañonó a su rival elevando el brazo hacia él con decisión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡¡Nooooooo, bastaaaaaa!!- un grito desgarrador surgido en las cercanías y entre los árboles quebró la tensión del instante, dando paso a la figura atribulada, atormentada y completamente despojada de Caroline. Tras ella, afligida aún por la carrera y sujetando con una mano el ladeado bonette, Annabelle se llevaba la mano libre al pecho tratando de recomponerse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Ambos duelistas giraron levemente el rostro hacia las recién llegadas, pero ninguno relajó el brazo de su posición amenazante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Caroline, márchese de aquí! &lt;span style="color: black;"&gt;¡Ahora mismo!&lt;/span&gt;- bramó Cooper, sin perder de vista a su rival.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡No!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Menudo cobarde, recurre a la sensibilidad de una joven para intentar ablandar a su oponente! ¿Habráse visto bajeza semejante?- dirigiéndose a las jóvenes.- ¡Annabelle, llévate de aquí a la señorita Barton, este no es asunto que concierna a las mujeres!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;No lo hará, señor Auverfort, y no me iré de aquí, por el amor de Dios, sean razonables!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Silencio. &lt;span style="color: black;"&gt;Caroline avanzó varios pasos, confiada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- He de matarlo, señorita Barton, él se ha comportado como un auténtico monstruo con usted... es probable que su noble corazón haya perdonado su ruindaz, pero ¿acaso cree que yo puedo olvidar fácilmente todas las horas en que usted ha derramado lágrimas por él? ¿Cree que puedo desterrar aquellas miradas vacías y sin expresión con que usted miraba hacia la nada muerta en vida? &lt;span style="color: black;"&gt;¡Todos esos días, esas semanas en que se marchitaba el color de sus mejillas a causa de la pena tan grande de su corazón!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline avanzó hasta situarse al lado de Cooper.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Ha sido usted un buen amigo, ha sido como un hermano para mí y estoy en deuda eterna con usted, señor Auverfort... - el llanto empañaba sus palabras- mas siempre he sido sincera con usted y con mis sentimientos. Usted sabe que jamás le ofrecí esperanza alguna con respecto a mi corazón porque éste había dejado de pertenecerme hacía mucho tiempo. Usted sabe que no le he mentido a este respecto y que no alimenté jamás su ilusión con falsas promesas o con la creencia de algún posible avance en el futuro. Usted sabe a quién pertenece mi corazón y a quién ha pertenecido durante todo este tiempo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Cállese, por favor...!- bramó Marcus, completamente herido ante la gravedad de aquellas palabras. Las lágrimas acudieron a sus ojos.- ¿&lt;span style="color: black;"&gt;No se da cuenta de que no quiero oírla, de que no puedo oírla?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Siento si le he hecho daño de algún modo, señor Auverfort, mas usted sabía que...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡¡Knoxville, es usted un maldito hijo de perra!! &lt;span style="color: black;"&gt;¡¡Púdrase en el Infierno!!&lt;/span&gt;- encañonándolo con furia y mano trémula, Marcus disparó una sola vez, sin percatarse entonces de que Caroline profería un grito desgarrador y se abalanzaba delante de Cooper.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Un monstruo desconocido la mordió con saña en el hombro, provocándole un dolor inimaginable hasta el momento. Un río carmesí brotó enseguida de la articulación dañada, empañando de un vívido tono rojo la parte delantera del vestido. Tendida en el suelo y sobre la hierba humedecida por el rocío matinal, parpadeó varias veces sin alcanzar a ver nada en realidad, percatándose tan solo de la creciente neblina blanca que se ceñía sobre ella y la devoraba hasta arrojarla al abismo del olvido y el infinito silencio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-udsISkph45Y/TrfmZ5gfKqI/AAAAAAAABnQ/C6bULL9fJEA/s1600/42..jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="174" src="http://1.bp.blogspot.com/-udsISkph45Y/TrfmZ5gfKqI/AAAAAAAABnQ/C6bULL9fJEA/s320/42..jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Antes de cerrar los ojos creyó percibir la voz angustiada de Cooper llamándola por su nombre y acunándola con desesperación contra su pecho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-4847365633468336042?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/4847365633468336042/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=4847365633468336042&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/4847365633468336042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/4847365633468336042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/11/inocencia-y-perfidia-capitulo-42.html' title='&quot; INOCENCIA Y PERFIDIA.&quot;  Capítulo 42'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-UZ2A7YvPFj0/TrfjirS7XoI/AAAAAAAABmw/KlHwPyHX1to/s72-c/42+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-5497987491438670886</id><published>2011-10-31T15:39:00.002+01:00</published><updated>2011-11-01T17:32:39.253+01:00</updated><title type='text'>" INOCENCIA Y PERFIDIA". Capítulo 41.</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Una vez se hubo desvelado la identidad del hasta entonces desconocido visitante, Caroline Barton principió a incorporarse lentamente en su posición, asomando con timidez la dorada cabecita coronada de bucles y florecillas silvestres engarzadas al descuido en cada aureado mechón por sobre la danzarina junquera junto al río.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El corazón latía con salvaje frenesí en su pecho, imitando la víscera romántica con su atropellado movimiento el brío ardoroso con que una fierecilla indomable y rebelde se revelaría contra el mundo dentro de la jaula conformada por tan bello sayo. Cada agitado latido, cada exaltada palpitación resonaba en las sienes de la señorita con tal estruendo que le semejaba impensable a la joven tan siquiera imaginar que incluso desde el otro lado del mundo pudiesen permanecer ajenos a tan violento seísmo emocional. Los espantosos truenos resultantes de una tormenta de verano no podrían siquiera compararse en sonoridad e intimidación con aquel estruendo vibrante que temblaba bajo la gasa de su pecho y en las sienes románticamente pálidas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Resultaba&lt;span style="color: black;"&gt; innegable tal certeza: en el interior de aquel delicado pecho ornado pudorosamente de gasas, seda virgen y encajes, crepitaba un auténtico volcán a punto de erupcionar, una rosa de fuego llameante deseando rasgar sus pétalos de tisú carmesí para lanzar al mundo el ardor apasionado y verdadero de sus sentimientos más íntimos... y ni el decoro más riguroso ni la prudencia más cabal semejaban suficiente grillete esta vez para contener tan apasionado fervor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La sangre golpeaba en las níveas sienes con la misma violencia con que el mar estrellaría sus olas contra los escarpados acantilados del norte, amenazando por momentos con arrebatar la cordura a su propietaria hasta hundirla en el abismo ennegrecido de los vahídos continuos y los descorazonamientos apasionados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Sin embargo y pese a la impetuosa e implacable tormenta que tenía lugar en el privado ánimo de la joven señorita Barton, nada de ello se revelaba de modo alguno en su exterior, apareciendo la joven en esos precisos momentos tan lívida y románticamente pálida que bien podría traducirse de su gesto o bien que carecía de sentimiento alguno en su interior o en su lugar que era tal el cúmulo de ellos tan atropelladamente experimentados en ese preciso instante que la inocente e inexperta alma se encontraría completamente desbordada e incapacitada para soportarlos y hacerles frente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-U4kRcuWWM6g/Tq6tAj-HUkI/AAAAAAAABlE/JCVjSU64Bz4/s1600/41%252C.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-U4kRcuWWM6g/Tq6tAj-HUkI/AAAAAAAABlE/JCVjSU64Bz4/s1600/41%252C.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper Knoxville no precisó sin embargo ni medio segundo para reconocer y asimilar al punto la adorada silueta de aquella criatura surgida con gracia en mitad del campo,- silueta hermosa y adorada que mostraba ahora la misma apariencia con que siempre la había recordado en sus sueños más íntimos-, imitando con su cabellera informalmente recogida, con la palidez de su rostro y el bello perfil de su figura adolescente la imagen de una ninfa extraviada de su propio mundo y asentada como por gracia del cielo en tan hermoso e inesperado enclave.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Y&lt;/span&gt; evidenciando el caballero una vitalidad más propia de la exaltación del momento que del hipotético raciocinio requerido en un instante como el presente,- tan rebosante de sorpresa y conmoción,- descendió de su montura deslizándose con destreza por el costado del animal, alcanzando de un ágil salto el suelo mientras se despojaba de los guantes marrones de piel de conejo con nerviosa premura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Señorita Caroline... - murmuró apenas con un hilillo de voz, avanzando varios pasos titubeantes hacia la joven.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;"... señor Knoxville... no puede ser... ¿se trata realmente de usted o es tan solo su imagen uno de mis desvaríos románticos?..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La señorita parpadeó con incredulidad varias veces y sin intermitencia al tratar de asimilar en su cabeza la conciencia de su propio nombre escapando apenas en un susurro de aquellos labios en los que tantas veces hubo deseado escucharlo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Haciendo uso de la escasa presencia de ánimo imperante entonces en su voluntad, la joven se inclinó en gentil y precipitada reverencia hacia el caballero, intentando aparecer compuesta y no flaquear ante el temblor creciente que se enseñoreaba ya de sus rodillas. &lt;span style="color: black;"&gt;El caballero, bastante desconcertado también y aturdido en apariencia, devolvió la cortesía con ademán distraído y pausado, asemejando con su conducta que hubiera olvidado los gestos y el proceder habituales requeridos en el acto de la salutación y la etiqueta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Señorita Caroline... yo... - Cooper retorcía cruelmente los guantes entre sus manos, estrangulándolos bajo la presión de sus falanges sin ningún tipo de mesura ni prudencia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Semejaba intranquilo, desconcertado, conduciéndose ante la joven como un navío sin rumbo, como un velero en ausencia de viento, como un fuego sin sus leños... y semejante novedad no podía menos que desconcertar enormemente a la joven, pues jamás ella misma hubiera sido capaz de relacionar el recuerdo de la personalidad arrolladora de Cooper Knoxville con el temperamento de alguien tan inseguro de sí mismo y vacilante como el alma que se alzaba ante sus ojos en aquellos momentos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;N&lt;/span&gt;o esperaba encontrarla a usted en este lugar,- murmuró finalmente el joven.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;"&lt;span style="color: black;"&gt;... y sin embargo no se imagina usted el tiempo que llevo esperándolo en la soledad de estos parajes..."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline percibió ahora claramente el enojoso picor que crecía en el interior de sus párpados y en la nariz, amenazando con total descaro con un desbordamiento precipitado de sus emociones más íntimas. Inclinó la cabeza, deseando que esa procura de intimidad le preservara de mostrar las perlas que principiaban a temblar en el borde aureado de sus pestañas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Estaba convencida de que no podría contener por más tiempo aquellas fuertes oleadas emocionales si el señor Knoxville continuaba expresándose en ese modo ante ella, apareciendo tan cercano y accesible por vez primera y después de tantos momentos de abatida soledad y desesperación. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Había esperado ese instante durante tanto tiempo... había soñado con ese encuentro en tantísimas ocasiones... había necesitado sentir su presencia hasta rayar incluso el delirio... escuchar el tono de su voz, percibir su característica fragancia masculina... había deseado contemplar aquellos ojos del color de la brea fundida durante tantas horas de forzada vigilia que tenerlo ahora ante ella&amp;nbsp;resultaba un obsequio del cielo y a la vez su mayor tortura, algo&amp;nbsp;equiparable tan solo al hecho de presentarle una copa del mejor licor a un ebrio regenerado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper se frotó la nuca con impaciencia, nervioso e inquieto ante aquel momento delicado que surgía cortante y gélido entre los dos. Semejaban dos extraños frente a frente, dos extraños que se hubieran encontrado por casualidad después de muchos años de ausencia, dos extraños que no tuvieran apenas nada que contarse... y no dos almas que se amaron- ¡que todavía se amaban!- con fervor hasta la extenuación y el delirio. ¡Y eso, por el amor del Cielo, era más de lo que su alma entregada y pasional estaba dispuesta a soportar!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Con dos amplias zancadas se posicionó frente a la joven, tomándola con inusitado brío de la mano y alzando tan adorada prenda hasta reposarla a la altura de su propio corazón y sobre su pecho acorazado de brocados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Señorita Barton&lt;/span&gt;... Caroline... siento haber tardado tanto, siento haberla hecho esperar y haberle causado un sufrimiento innecesario a su corazón a causa de mi absurda ausencia... !- se llevó la amada mano de nieve a los labios, besando las finas yemas de los dedos una por una y deslizándose seguidamente hasta el interior de la muñeca, besando cada latido, cada vibrante pulsación. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline no pudo soportarlo más, se llevó la mano libre a la boca y contuvo un sonoro sollozo mientras los hombros se convulsionaban entre profundos hipidos. &lt;span style="color: black;"&gt;Su voluntad, embozada bajo la falsa intención de aparecer férrea e imperturbable, se derrumbó entonces, mostrando la emoción verdadera contenida en aquel joven y amante corazón. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Así y todo, un mínimo resquicio de dignidad la obligó a ladear el rostro&amp;nbsp;ante una rendición tan evidente, intentando en vano con ese gesto ocultar el dolor y la liberación que brotaban ya sin mesura de los espejos de sus lágrimas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;Señorita Barton, Caroline... vine aquí con la esperanza de encontrar su corazón igual de sensitivo y amable que aquel que una vez hube conocido... &lt;span style="color: black;"&gt;!&lt;/span&gt; - Caroline lo observaba a través de los ojos empañados de lágrimas, consintiendo su mano diestra resguardada en el cálido nido que conformaban las del caballero y exhalando a través de los labios trémulos los violentos sollozos propios de una emoción contenida durante largo tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Caroline... he sido un estúpido, un estúpido y un imbécil sin excusa alguna por su necedad. ¿Cómo he podido siquiera suponer, tras haber sentido en mi propia alma la calidez y el afecto de su mirada durante aquellos días vividos en nuestro paraíso de Hardshire, o tras haber conocido la temblorosa ternura de sus labios, que usted se alejaría sin más, olvidando todo lo surgido entre nosotros de la noche a la mañana y continuando con su vida de una forma absolutamente impasible?- se llevó nuevamente la delicada mano a los labios, besando con arrobo la cara interna de los dedos y cada diminuto nudillo.- ¿Cómo he podido suponer que esos hermosos ojos que me miraban con innegable afecto serían tan solo la máscara de un teatro del que me negaba a formar parte?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline tragó saliva, conteniendo a duras penas los sollozos mientras las lágrimas se desbordaban ya por su rostro congestionado de rubores. &lt;span style="color: black;"&gt;Los labios ardientes, trémulos y llenos, exhalaban ahora el más afligido hálito, la angustia más innegable, el llanto más sonoro e insofocable.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Caroline, tras mi absurda conducta de estos últimos tiempos está usted en todo su derecho de alejarse de mí en este preciso instante, jamás me atrevería a censurarla por ello pues su indiferencia sería el justo castigo a mi cobardía.- &lt;span style="color: black;"&gt;Caroline ahogó tras la pantalla de su mano un doloroso gemido.-&lt;/span&gt; Pero antes de hacerlo, antes de manifestar su sentencia definitiva y antes de que tal decisión me condene a la más oscura y merecida miseria, quisiera reiterarle a usted la fuerza y la intensidad de mis sentimientos, quisiera confirmarle y asegurarle que estos se han mantenido intactos y constantes durante todo este tiempo... y que en lugar de menguar o hacerse vulnerables, se han visto intensificados a cada hora gracias al recuerdo de su imagen grabada eternamente a fuego en mi cabeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline esbozó entonces en su rostro la delicada línea de una sonrisa, mostrando a su fervoroso interlocutor una mirada velada por el llanto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;Caroline, estoy siendo del todo sincero al abrirle mi corazón y entregárselo a usted por siempre y de forma definitiva. Sé que no tengo esperanzas, que he sido un bobo influenciable, que no he sabido hacer frente a la realidad de sus sentimientos, considerándolos si cabe menos intensos y maduros que los míos propios... - alzándole el rostro en su dirección al sujetarle la barbilla con dos dedos- &lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Caroline, ¿podrá algún día perdonarme?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-j2mSoQO9BfM/Tq6vhV96AuI/AAAAAAAABlM/Fu5ViL6LXc8/s1600/41.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="199" src="http://4.bp.blogspot.com/-j2mSoQO9BfM/Tq6vhV96AuI/AAAAAAAABlM/Fu5ViL6LXc8/s320/41.png" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La sonrisa de Caroline se ensanchó en su rostro, acompañada esta vez por la felicidad que albergaban sus llorosas pupilas. Y entremezclando los sollozos con las risas nerviosas que escapaban a través de los labios enrojecidos y trémulos, excesivamente salivosos a causa del llanto profuso e imparable, Caroline asintió con la cabeza, sin dejar de sonreír y llorar a un tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Jamás he sentido la necesidad de perdonarle porque jamás&amp;nbsp;me he sentido&amp;nbsp;realmente enojada con usted... - y sin mostrar la menor prudencia, (ridícula e innecesaria del todo llegados a este punto), la joven se abalanzó a los brazos de caballero, rodeándole el cuello con su firme abrazo mientras él afianzaba una mano sobre la espaldilla de la joven y con la otra rodeaba el fino talle, atrayéndola con dolorosa necesidad hacia él. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Sobre el hombro del caballero, Caroline continuaba sofocando sus sollozos con las risas nerviosas y felices que surgían desde el fondo de su alma juvenil y vehemente, mientras el hombre cerraba los ojos y sonreía satisfecho con el rostro enterrado entre los aureados tirabuzones, aspirando al fin el ansiado aroma y sintiéndose por vez primera cobijado en buen puerto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Desciñeron su abrazo al cabo de unos buenos minutos de mutua complacencia, mirándose a los ojos y sonriéndose al unísono, como dos niños inexpertos jugando al amor, mientras Caro permanecía con sus manos reposando aún sobre los hombros de su adorado señor Knoxville. El llanto surcaba en gruesos regueros el rostro ardoroso de la joven, y Cooper trató de borrarlo con el roce afectuoso de sus dedos, sorprendiéndose agradablemente cuando Caroline, entre risas y llantos entrecortados, se acercó precipitadamente a él y cubrió los labios del caballero con los suyos propios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/--BaollijhQ0/Tq6v5t1AMfI/AAAAAAAABlU/3tjwzqxTjEY/s1600/41-.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/--BaollijhQ0/Tq6v5t1AMfI/AAAAAAAABlU/3tjwzqxTjEY/s1600/41-.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Fue un beso dulce, entregado, fruto del amor más profundo y no de un apasionamieno momentáneo. &lt;span style="color: black;"&gt;E&lt;/span&gt;nredó sus dedos de nieve entre los gruesos mechones oscuros que poblaban la nuca del caballero, mientras él acariciaba lentamente y con movimiento reiterativo la parcela perteneciente a la cintura de diecinueve pulgadas de la joven, estrechándola firmemente con cada segundo transcurrido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cuando la consciencia los devolvió lentamente a ambos a la realidad, Cooper selló los labios llenos y sonrosados de su adorada con un millar de besos alados que actuaron como colofón final de una reconciliación necesaria y esperada, tratando de eternizar su abrazo al mantenerse con las cabecitas unidas entre sí a través de las frentes ardorosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- He sufrido tanto pensando que habría despreciado usted la responsabilidad que exigía la súplica explícita en mi carta...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Jamás he recibido letra alguna de su parte, mi querida y adorada Caroline, de lo contrario ni los mismísimos demonios del Averno podrían haberme persuadido de ir en su búsqueda.- las palabras de Cooper iban acompañadas por el delicioso reseguimiento que sus labios hacían sobre el contorno de la mandíbula de la joven, deteniéndose amorosamente en cada pulgada de sedosa y nívea superficie.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;Ahora lo sé, sé que mi misiva fue vilmente interceptada, que jamás mis letras llegaron a sus manos, ahogándose mis deseos en el pozo sin fondo de nuestro mutuo desconocimiento. M&lt;/span&gt;i hermana me refirió la conversación mantenida con usted en Londres, en la que le confesaba usted su ignorancia acerca de mi inesperada partida, e incluso el señor Davenport ha considerado necesario mantener conmigo hace unos días una conversación privada a ese respecto. Todo parece haber confabulado en nuestra contra de un modo horrible y perverso, señor Knoxville, como si algún ser malvado se hubiera encargado de ir tejiendo en derredor una tela de araña capaz de enredarnos a todos en un torbellino de mentiras y confusión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Un ser malvado que tendrá su merecido, se lo aseguro, mi querida Caroline...- farfulló Cooper oprimiendo las mandíbulas hasta hacerlas restallar y separándose ligeramente de Caro, manteniendo sin embargo el contacto a través de sus manos, que sujetaban firmemente los hombros de la joven.- ¡Maldito boticario del demonio, aprenderá de una vez por todas a no inmiscuírse en asuntos ajenos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Le ruego templanza, señor; el señor Davenport posee un interés personal en dejar caer el peso de su mano justiciera él mismo y en persona sobre el señor Diggory. Se siente terriblemente traicionado en su confianza ante la afrenta del doctor, intuyo que su cólera será temible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡No necesito que sea otro el que haga justicia en mi nombre, Caroline! Me siento lo suficientemente implicado en este asunto como para defender su honor y el mío propio yo mismo y sin intermediarios.- sin ser consciente de sus actos, oprimió con cierta rudeza la mano de Caro entre las suyas, obrando con ese rudo gesto que los nudillos de la joven tornaran blancos.- &lt;span style="color: black;"&gt;La señora Davenport me puso al corriente en nuestra conversación de ciertos datos que desconocía y que me hacen hervir la sangre en las entrañas ante su simple recordatorio.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt; Sabía que ese ridículo pettimetre la miraba a usted con excesiva languidez, sobretodo después de haber presenciado aquel impropio incidente acaecido en el bosque, pero jamás supuse que su osadía rebasara incluso la moderación exigida bajo los techos del señor Davenport y ante la presencia de los señores Barton.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper semejaba realmente furioso. &lt;span style="color: black;"&gt;Furioso y peligroso. &lt;/span&gt;Los músculos maxilares palpitaban ferozmente en su rostro y las pupilas del color de la brea poseían esta vez un brillo aterrador. &lt;span style="color: black;"&gt;Aquel estúpido galeno le&amp;nbsp;asqueaba hasta alcanzar tal repugnancia límites insospechados, pero mucho más lo hacía el hecho de saberlo a ciencia cierta albergando pensamientos libidinosos e impropios hacia su hermosa y adorada Caroline. Recordaba claramente aquel momento en el bosque en que sorprendiera al enojoso galeno abordando a la joven y aferrando con condenable rudeza uno de aquellos valiosos bucles entre sus toscos dedos en presencia de la&amp;nbsp;pequeñuela de los Crawford,&amp;nbsp;mientras la observaba con el rostro brillante de lascivia e impudicia. O incluso aquel instante primero, cuando el corazón de Caroline todavía no inspiraba&amp;nbsp;la presente&amp;nbsp;calidez&amp;nbsp;en el&amp;nbsp;suyo propio, en el que presenciara divertido cómo el doctor babeaba lujuria y aduladora admiración mientras observaba a la joven Barton interpretando magistralmente un hermoso tema durante aquel baile en la residencia de los Castleford. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En aquel momento tan desigual inclinación, tan persistente cortejo le semejó incluso jocoso, ridículo, risible y caricaturesco... pero tras haber caído rendido él mismo bajo el hechizo de la hermosa&amp;nbsp;ninfa, ¿cómo podría soportar con indiferencia una pretensión tan desorbitada y tenaz? ¡Ningún hombre considerado como tal toleraría semejante molestia rondando de continuo al objeto de su deseo! &lt;/span&gt;¿&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Cómo podía aquél empalagoso siquiera imaginarse aspirando a la persona de la señorita Barton, cuando ni una sola de las almas terrenas serían merecedoras de tan seráfica presencia?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Ladeando el rostro y dibujando en su semblante una sonrisa cándida y amorosa, Caroline deslizó sus finos y alargados dedos de nieve sobre la frente del caballero, separando los mechones rebeldes que caían sobre las pobladas cejas oscuras y empañaban su mirada profunda y penetrante. Quiso la joven con ese gesto aliviar el profundo surco de su entrecejo, arrebatando entre las alas de sus dedos cualquier sombra que empañara la felicidad presente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Ante este leve contacto, Coop se sintió derretir tal que si todo él estuviera conformado de mantequilla, y una honda necesidad le obligó a sonreírle con delicadeza a aquella hermosa hechicera mientras atrapaba sus manos entre las suyas y las llenaba de ramilletes de besos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-AkqtVvFuHa8/Tq6yi9Fw35I/AAAAAAAABlc/Bk0LuKD7drE/s1600/41--.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="176" src="http://4.bp.blogspot.com/-AkqtVvFuHa8/Tq6yi9Fw35I/AAAAAAAABlc/Bk0LuKD7drE/s320/41--.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Sin embargo y bajo el marco bucólico y perfecto de aquella estampa romántica,&lt;/span&gt; quedaba todavía algo doloroso que confesar, algo que le hería el ánimo y mermaba quizás sus esperanzas futuras de ser aceptado...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;Caroline, me temo que esta vez ya no tengo nada que ofrecerle, lo he perdido todo, estoy arruinado completamente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Eso no es verdad... - Caroline deslizó su mano y la hizo reposar en el pecho del caballero, sobre el corazón y aquietando sus latidos- me ha ofrecido usted lo más valioso del mundo. Me ha ofrecido su corazón. ¿Qué bien superior podría desear una persona para ser feliz más que un corazón sinceramente entregado por aquél a quién ama?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;Pero usted parece no entender, mi dulce e ingenua Caroline...&lt;/span&gt;, me persiguen los acreedores, no tengo solvencia suficiente ni para mantener la vieja abadía familiar...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;No importa! ¡No importa!- la mirada de Caroline rebosaba amor.- Antaño apareció usted ante mí como un joven caballero altivo y arrogante, presuntuoso, vanidoso y engreído... ahora lo hace usted como un hombre juicioso, experimentado y cabal. &lt;span style="color: black;"&gt;A ambos hombres he amado hasta el delirio, pero será este, el caballero humilde y escaldado de la vida, el que me hará feliz completamente.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt; No necesito lujos, créame, soy una persona de gustos sencillos y una muy escasa vida social.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Su familia jamás me aceptará... Con mi actual reputación y sin poseer relaciones ni beneficios de ninguna clase resultará...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡Por favor!- Caroline parecía desesperarse por momentos.- &lt;span style="color: black;"&gt;¡Por favor! &lt;/span&gt;¡Deje para mí ese cáliz! La señora Davenport lo encontró a usted una persona aceptable, apasionada y sincera como ella misma gusta de buscar entre sus iguales. Puedo asegurárselo sin temor a equivocarme. Y el señor Davenport... será solo cuestión de tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Jamás me aceptará, reconózcalo, jamás he gozado de las simpatías de mi respetado vecino de propiedad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;Sin embargo y pese a su desconfianza, n&lt;/span&gt;o he encontrado indisposición alguna en sus referencias a usted durante nuestra última entrevista. Más bien percibí curiosidad y estupefacción en las palabras del señor Davenport, como si aquel caballero que le describía resultara a sus ojos un absoluto desconocido en comparación con aquel otro del que él ya tenía conocimiento. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- La curiosidad resulta sin duda una aliada peligrosa. Significa que el otro se mostrará vigilante esperando al acecho algún dato significativo y revelador que refuerce las ideas concebidas de antemano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- O quizás encuentre algo que le ayude a desechar tal idea... - cortó Caroline, impaciente. &lt;span style="color: black;"&gt;Cooper sonrió, desarmado frente a la tenaz defensa que la joven hacía de su persona.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- De todas formas no deseo en modo alguno que se aflija nuevamente por mi causa, mi querida señorita. En mi firme propósito albergo la idea de llevar a cabo una situación que resulta a estas alturas ya ineludible y con la aprobación del señor Davenport o aún sin ella nadie evitará que me dirija a su hogar para pedir su mano, mi querida Caroline. - Caroline sonrió, llevándose la mano del caballero a los labios y besando con devoción cada nudillo.- Es algo que debí hacer hace mucho tiempo, desde el primer momento en que supe que mi corazón le pertenecía a usted, y no haber actuado como un cobarde, como un furtivo, como un irresoluto pusilánime incapaz de dar la cara por un alma noble que le había entregado inocentemente sus afectos. Consentí en que su honor sufriera daños a los ojos de su familia y sus amigos por causa de mi cobardía... Caroline, después de todo lo acontecido ¿de veras podrá amarme? &lt;span style="color: black;"&gt;¿De veras querría amarme?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Con todo el alma, señor Knoxville... - y los labios de ambos jóvenes se entrelazaron por segunda vez, bebiendo el uno de la jugosa fontana del otro con dolorosa urgencia, con frenético ardor, con briosa necesidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-5497987491438670886?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/5497987491438670886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=5497987491438670886&amp;isPopup=true' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/5497987491438670886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/5497987491438670886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/10/inocencia-y-perfidia-capitulo-41.html' title='&quot; INOCENCIA Y PERFIDIA&quot;. Capítulo 41.'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-U4kRcuWWM6g/Tq6tAj-HUkI/AAAAAAAABlE/JCVjSU64Bz4/s72-c/41%252C.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-3962506034885828174</id><published>2011-10-24T15:03:00.001+02:00</published><updated>2011-10-24T18:56:33.710+02:00</updated><title type='text'>" INOCENCIA Y PERFIDIA. " Capítulo 40</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;No podría mostrarse Marcus Auverfort más complacido&amp;nbsp;ante la memorable visita de los Davenport a Barton Cottage, ni podría encontrar tan insigne pareja contertulio más dispuesto a agradar sin petulancias ni composturas, de lo que manifestaba el joven caballero en cuanto tenía ocasión.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-CvKNyz4FsOI/TqVh40YkFuI/AAAAAAAABk8/EvSBenM0bE8/s1600/hartfield1996b%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="185" src="http://1.bp.blogspot.com/-CvKNyz4FsOI/TqVh40YkFuI/AAAAAAAABk8/EvSBenM0bE8/s320/hartfield1996b%255B1%255D.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;M&lt;/span&gt;arcus, el favorito indiscutido e indiscutible de la señora Barton, pretendía en todo momento aparecer a los ojos del señor Davenport como un joven emprendedor y prudente, juicioso y responsable, sabedor- y de muy buena tinta- de que la opinión de tan insigne miembro de la familia supondría un paso adelante o hacia atrás en su empeño por alcanzar felizmente el corazón de la señorita Barton. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La cómica señora Barton se habría tomado ya la molestia de hacer partícipe al joven caballero, mostrando en infinidad de ocasiones una indisimulada lisonja y una muy imprudente conducta, del buen criterio de que gozaba el joven a los ojos de la gentil señora, concediéndole entre risas aduladoras y caídas de ojos condescendientes la certeza de que un matrimonio entre ambos jóvenes resultaría muy del agrado de la anciana pareja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Amén de todo ese conveniente asunto de la adulación moderada y prudente, no podía obviar en modo alguno el joven Auverfort el apreciable cambio que habían experimentado tanto el semblante antaño taciturno y macilento como el ánimo sombrío y melancólico de la señorita Barton una vez su hermana, su cuñado y los tres sobrinitos hubieron arrivado al pequeño y humilde condado. Era evidente que la llegada de su añorada familia había aportado nuevos y revigorizantes ánimos al sensible espíritu de la joven- tal y como era de esperar tras una separación repentina y harto dolorosa para ella- y resultaba esta asombrosa metamorfosis un merecimiento del que, por desgracia, ni Marcus Auverfort ni su querida prima Annabelle podían hacer alarde y por el que el señor Auverfort debía de estar ampliamente agradecido. &lt;span style="color: black;"&gt;Él mismo había conocido en Hardshire tiempo atrás a la más bella mariposa de elegantes tonos azulinos y&lt;/span&gt; sutil polvillo dorado ornando las diáfanas alitas, una adorable voladora que surcaba los aires siempre en silencio, evidenciando en cada cadencioso movimiento una timidez encantadora y digna de elogio mientras a su paso adornaba la atmósfera con adorables espirales imaginarias imposibles de reseguir por pupila mortal. Una mariposita frágil y fascinante, delicada como una auténtica rosa de cristal y atrayente hasta el delirio, quizás de una forma involuntaria, ignorando tal vez que su innegable poder de seducción radicaba precisamente en su ingenuidad, su candor y su inocencia. &lt;span style="color: black;"&gt;Un alma pura, hermosa y noble que él mismo había visto apagarse día a día, como la débil llama de una vela pronta a expirar, y a la que pese a sus múltiples esfuerzos no había alcanzado a insuflar un mínimo de vivacidad en su mortecina presencia de ánimo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Se trataba Caroline Barton de u&lt;/span&gt;na dulce criatura a la que, aunque inalcanzable y lejana a primera vista, él adoraba con fervor y a la que confiaba ganar en respeto y afecto con el paso de los días y haciendo un uso encomiable de paciencia y constancia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Sin embargo, en toda esa maravillosa perspectiva de futuro que el joven caballero osaba ya colorear en el lienzo todavía desnudo de sus esperanzas, una negra nube de algodonosa y densa superficie palpable amenazaba de forma funesta con truncar sus gloriosas espectativas, vomitando terribles racimos de rayos y truenos a mansalva y empañando de forma imperiosa y turbulenta el cielo despejado de su optimismo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;¿Qué acontecería si la llegada de tan nobles personajes al humilde cottage venía secundada por la simple mención o el recuerdo de aquel a quien consideraba ya su rival? ¿Qué sucedería si en algún momento el nombre de tan despreciable enemigo huía del labio imprudente de la señora Davenport, empañando entonces de forma brusca y cruel el ánimo aún convaleciente de la sensitiva Caroline? ¿Y qué podrían esperar él mismo y sus ilusiones si, aún en ausencia de mención, la simple presencia de sus parientes de Hardshire remontaba a la joven señorita a aquellos días en que su corazón fue vilmente herido y traicionado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Marcus, firmemente decidido a no dejarse arrebatar tesoro tan preciado en lucha desigual y dispuesto a no vender a bajo precio una indeseable derrota, se había forjado el firme propósito de no separarse en ningún momento de la joven señorita Barton,- para regocijo indisimulado de la señora de la casa,- mostrándose en todo instante pendiente de todos y cada uno de sus requerimientos, por muy frugales o pueriles que estos llegaran a ser, aún sin fingimiento y mesura alguna por su parte e intentando a cada minuto monopolizar su atención con conversaciones la mayor parte del tiempo triviales e intrascendentes. &lt;span style="color: black;"&gt;Así las cosas, n&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;o resultaba asunto extraño que en cualquier punto de la tarde cualquier visitante de la casa gozara del regocijo de presenciar una conversación entre el empecinado caballero y la consentida muchacha en la que el tema principal radicara en la elegante caída de las muselinas o la inferioridad del sonido de la espineta frente al del todopoderoso clavicordio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-s4YvwOmOUtY/TqVfFmUZWUI/AAAAAAAABkc/yA9vck_PpgE/s1600/Lefroy_Britfilms%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-s4YvwOmOUtY/TqVfFmUZWUI/AAAAAAAABkc/yA9vck_PpgE/s320/Lefroy_Britfilms%255B1%255D.jpg" width="263" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Y &lt;/span&gt;aunque en ocasiones la joven excusaba su presencia de forma repentina- aunque siempre correcta y elegante- levantándose con inusitado brío del asiento que ocupaba cercano al del caballero, buscando los ángulos oscuros de la estancia para cuchichear sotto vocce con su hermana asuntos de que el joven Auverfort no tenía ni el menor conocimiento,- y que debían de ser harto sabrosos a juzgar por los notables rubores y las tímidas inclinaciones de cabeza de la joven-; y otras veces permanecía aparentemente la hermosa señorita del todo abstraída y con la mirada inexpresiva perdida a través de los ventanales y en la anchurosa lejanía- con el reflejo en las pupilas de los sedientos que esperan con ansia atroz el anuncio de la llegada del aguador-, nada parecía indicar al caballero y a simple vista que la joven Caroline Barton albergara en su magín algún peligroso recuerdo de ese villano rufián de Cooper Knoxville.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cierto que su carácter y su presencia de ánimo habían mejorado ostensiblemente en los últimos días... ¿pero acaso semejante logro podría obedecer a otro asunto más que a la pintoresca visita de sus parientes?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Cierto que la curiosidad y el desánimo le carcomían las entrañas cada vez que contemplaba perplejo y resignado cómo la joven abandonaba su labor de costura a un lado- a veces de forma atropellada, como si algún espíritu extraño le susurrara extravagantes órdenes al oído- dejando el corazón del caballero tan cruelmente abandonado como el viejo bastidor de madera, para entregarse en un ángulo oscuro a discretas confidencias con su hermana mayor... ¿pero acaso tal secretismo podría atribuírse a otro asunto más que a los misterios habituales de las damas y a las controvertidas delaciones referentes a su intimidad? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Muy cierto también que secretamente había albergado el tierno deseo de acariciar ese ceño fruncido hasta el punto de difuminarlo completamente, cada vez que la joven se postraba durante eternos minutos frente a la ventana, ignorando a todos los demás convidados mientras parecía aguardar la aparición de a saber qué asuntos del otro lado de los cristales. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En ocasiones incluso, la melancólica dama se había prostrado frente a la amplia cristalera reposando las delicadas yemas sobre la diáfana superficie, resiguiendo con el tenue movimiento de sus dedos una silueta invisible mientras parecía acariciar el vidrio con nostálgico anhelo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Incluso el señor Davenport aparecía más ceñudo y reflexivo que de continuo, abandonando de tanto en cuando su posicionamiento habitual frente a la chimenea y al lado de su anciano suegro- que se entretenía sentado junto al fuego jugando a hacer espirales en la ceniza con el atizador- para situarse pensativo frente al ventanal, con las manos ocultas en ligera lazada so los pliegues posteriores de su elegante chaqueta de tafetán oscuro y la mirada perdida en el mismo punto invisible que anteriormente dejara olvidado la encantadora Caroline. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La mayoría de los integrantes de aquel colorido grupo semejaba esperar algo con gran interés, alzando la mirada expectantes cada vez que un carruaje detenía su avance en el camino que cruzaba frente a la propiedad o en el mismo momento en que la campana del portón principal anunciaba una visita. &lt;span style="color: black;"&gt;Las pupilas de la señorita Barton brillaban con un destello de ansiedad cada vez que la sirvienta asomaba a la estancia con cualquier comanda para los señores e incluso la admirable señora Davenport &lt;/span&gt;acallaba los juegos de sus pequeños con una simple mirada censora cada vez que el mozo del correo hacía sonar su campanilla en el modesto patio de la vivienda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Tan solo&lt;/span&gt; los ancianos señores Barton semejaban igual de ajenos e inconscientes en su ignorancia que los primos Castleford y Auverfort respectivamente frente a aquella hipotética espera. &lt;span style="color: black;"&gt;O quizás tal espera no existiera en absoluto más que en la exaltada imaginación del caballero, tratándose, tan solo, de la sombra de una fatal desconfianza que el ánimo celoso y posesivo de Marcus pretendía jugarle a su persona.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Tal vez la solución a tal galimatías mental por parte del caballero recayera simplemente en intentar disfrutar de la senda que principiaba a abrirse frente a sus pies y despreocuparse del resto de desventuras posibles, pues en modo alguno los fantasmas del pasado reciente semejaban pretender regresar con el ánimo de enturbiar sus propósitos, e incluso aquel molesto tunante sinvergonzón que osara ofender a la señorita Barton con su insolencia recientemente durante el transcurso de un baile, había abandonado el pueblo hacía escasos días, tal y como había oído decir al regente de la posada donde se hospedaban él y Annabelle.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Por tanto y observando con semejante viabilidad la senda libre hacia el corazón de Caroline Barton, todos sus esfuerzos debían concentrarse ahora en lograr alcanzarlo de la forma más pronta y hábil posible, desterrando a un lado todas las posibles incertezas fruto de un enamoramiento no correspondido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El sol resbalaba lentamente sobre las desnudas lomas circunvecinas, presentando el ondulado horizonte como la imagen apacible y tranquila del espinazo de un viejo monstruo aletargado y cansado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Una ligera brisa propia de finales del estío y víspera de la pronta caída de la tarde, acariciaba en cadencioso movimiento los diversos árboles que salpicaban la despejada campiña, meciendo aquellas rumorosas cabelleras al son de la susurrante canción surgida entre el follaje. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-9_7wFMQiOSA/TqVfiNO8wsI/AAAAAAAABkk/B8dxiOeqa1k/s1600/40.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-9_7wFMQiOSA/TqVfiNO8wsI/AAAAAAAABkk/B8dxiOeqa1k/s320/40.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El astro rey, sangrando sobre el horizonte ante la cercanía de su declive, cabalgaba sobre las escasas nubes imperantes de un cielo despejado y herido tan solo por la estela oscurecida de una bandada de patos que surcaba su superficie en retirado vuelo transhumante, mientras y ya en tierra firme, los rayos anaranjados y bermejos besaban con impropio descaro cada mínima parcela de infinito verdor, anhelantes y codiciosos de abrazar más y más de aquellos tonos verdes, marrones y ocres infinitos apurados ante su inminente agonía diaria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Desde algún lugar cercano y sin embargo invisible a la pupila humana, llegaban los ecos rumorosos de algún extraviado rebaño de ovejas lanudas, entremezclados con el sonido metálico y tintineante de los cencerros con que sus pastores habían ornado los abultados golletes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;En medio de tan bucólico escenario, C&lt;/span&gt;aroline permanecía sentada en la musgosa orilla de un pequeño y bullanguero riachuelo, escoltada por una legión ondulante de considerables helechos reales y sobre un lecho improvisado de espadaña y lirios de agua, rodeada por la amplia circunferencia que conformaban sus faldas de seda burdeos dispuestas como un sitial en torno a su persona. &lt;span style="color: black;"&gt;Semejaba la joven en esas horas y bajo el marco bucólico de tan armonioso escenario, una hermosa náyade ataviada con un sencillo atuendo de seda natural en tonos grana, mangas abullonadas y ribeteadas en tul blanco y taffeta de fantasía a juego en tono y bordado con el ornamento del escote, y abundante caída plisada en la falda. &lt;span style="color: black;"&gt;B&lt;/span&gt;ajo los numerosos pliegues de las enaguas de colores asomaban tímidamente diminutos zapatitos con borlas de color rosa en la puntera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-PBDn7eo4rck/TqVfsBNR0XI/AAAAAAAABks/Y5-fAGNbmG4/s1600/40--.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://2.bp.blogspot.com/-PBDn7eo4rck/TqVfsBNR0XI/AAAAAAAABks/Y5-fAGNbmG4/s320/40--.png" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Con un pie recogido bajo el cuerpo, la espalda enhiesta en aquel trono de verdura y vida y los párpados cerrados y entregados a la apacibilidad de aquella tibia tarde de fines del estío, la joven intentaba agudizar al máximo sus restantes sentidos con el propósito de disfrutar y apreciar la inmensidad y la belleza del entorno que la rodeaba. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;A su alrededor tan solo el silencio, un silencio maravilloso y admirable tan solo perturbado por el cántico despreocupado de los pajarillos silvestres que apuraban los minutos antes de recogerse a la intimidad de sus nidos; también las alborotadoras y estridentes cigarras pretendían en esas horas lanzar al mundo su incomprendida protesta, ocultas en algún lugar entre la hierba y tomando con su tonada la pulsación a la naturaleza. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Un silencio perturbado tan solo&lt;/span&gt; por el rumor inquieto y jubiloso del curso del riachuelo que en su presuroso viaje hacia el mar besaba y arrollaba los pequeños guijarros que conformaban su senda, produciendo tal contacto un sonido rumoroso y aquietado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Abrió los ojos, percibiendo en todo su ser el calor aceptable de aquellas horas, percibiendo y gozando del beso tibio de Eolo rozando apenas con sus labios de brisa los rizos áureos de su cabello recogido informalmente, sintiendo el alma inflamarse con el dorado matiz del los rayos de sol que acariciaban con creciente insolencia cada superficie de nívea piel consentida al descubierto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Y sonrió. Sonrió sinceramente por vez primera desde hacía mucho tiempo. Sonrió con templanza porque en su interior la llama que creía extinta volvía a temblar con timidez intentando recobrar su lozanía de antaño. Una llama que ella misma estaba esta vez muy persuadida a cuidar, a proteger con su propia vida si era menester, a amparar de toda posible turbulencia con el fin de mantenerla con vida hasta el momento en que su iniciador regresara a reclamarla. &lt;span style="color: black;"&gt;Sonrió, dibujando en su rostro la viva imagen de la esperanza y los sueños por cumplir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-vxUxYTgzqcU/TqVf2xX-YvI/AAAAAAAABk0/H_HiSJm0yW8/s1600/40-.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://1.bp.blogspot.com/-vxUxYTgzqcU/TqVf2xX-YvI/AAAAAAAABk0/H_HiSJm0yW8/s320/40-.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Tras de sí, en algún punto oculto tras la densa cortina de cañaveras y lirios amarillos, el sonido inconfundible y repentino del piafar inquieto de una montura la despertó de su idílico ensimismamiento, apremiándola por instinto a agazaparse en su posición y entre la espesa junquera. Se revolvió muy queda, bajándose y ocultándose más entre la espesura, apostándose sobre su torso e inclinando la cabeza casi a ras de suelo, consciente de que se encontraba sola en mitad del campo y una presencia desconocida permanecía absolutamente cercana a su emplazamiento. &lt;span style="color: black;"&gt;Empleando apenas dos dedos para separar el verde velo de juncos danzantes y otear así a través de tal hendidura, percibió cómo el corazón golpeaba su pecho y en sus sienes con una celeridad próxima a la locura. Tan rotundos sonaron en su interior aquellos mazazos que presintió la joven que la víscera madre acabaría por arrojarse por propia voluntad al exterior y a través de la boca, entretanto el labio seco se entreabría para dejar huír un hálito presuroso y agitado. Principió a sudar bajo las livianas capas de ropa mientras los diminutos iris se enseñoreaban de la azulina superficie de la pupila, encendidos y estimulados si cabe por la imagen que aparecía ante sus espejos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Porque, a escasa distancia y sentado a horcajadas sobre su impresionante corcel negro, Cooper Knoxville se alzaba arrollador en su apostura frente al improvisado refugio de Caroline Barton.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-3962506034885828174?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/3962506034885828174/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=3962506034885828174&amp;isPopup=true' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/3962506034885828174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/3962506034885828174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/10/inocencia-y-perfidia-capitulo-40.html' title='&quot; INOCENCIA Y PERFIDIA. &quot; Capítulo 40'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-CvKNyz4FsOI/TqVh40YkFuI/AAAAAAAABk8/EvSBenM0bE8/s72-c/hartfield1996b%255B1%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-2570226170562783257</id><published>2011-10-17T17:08:00.000+02:00</published><updated>2011-10-17T17:08:05.249+02:00</updated><title type='text'>" INOCENCIA Y PERFIDIA." Capítulo 39</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;La reacción que puso de manifiesto Thomas Davenport tras haber escuchado con encomiable contención el alegato de Rachelle- sintiendo la sangre de sus venas desvirtuándose en corrosivo fuego líquido a cada palabra vertida y las pupilas de obsidiana destilando oscuros y mortaraces centelleos-  no podría haber sido en modo alguno más significativa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-bh8gBWfy2MQ/TpxCM90VIzI/AAAAAAAABjU/POVEs3pLNQA/s1600/39.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-bh8gBWfy2MQ/TpxCM90VIzI/AAAAAAAABjU/POVEs3pLNQA/s1600/39.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Con un raudo movimiento de su brazo diestro barrió la totalidad de enseres y bártulos de escribanía imperantes sobre el tablero de su escritorio, levantándose a continuación de su asiento con tal violencia que la butaca donde hasta entonces permaneciera sentado hubo de estrellarse con gran estrépito contra la pared ulterior, no sin antes haber arrastrado el sumiso mueble sus cuatro apoyos contra el suelo de alabastro en cruel y lastimoso quejido, cual pequeña bestia herida y resignada a su suerte. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Apoyando las manos sobre la mesa y aferrándose al tablero con una ferocidad tal que los nudillos hubieron de tornarse blancos de inmediato, la cabeza inclinada y derrotada entre los amplios hombros cual antorcha tronchada en el cénit de su consunción y la furia mal contenida y salvaje centelleando a través de las pupilas del color de la brea, Thomas permaneció unos buenos minutos en silencio, tragando a duras penas la información que su esposa acababa de referirle con similar aprieto del que mostraría un anciano mellado tratando de alimentarse con un mendrugo de una semana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle, altiva y arrogante en su condición pareja a la del dios Tot, permaneció inalterable frente al generoso despliegue colérico de su esposo, manifestando tan solo un ínfimo ápice de debilidad femenina al permitirse cerrar los párpados ante cada arrebato violento del caballero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;No alcanzaba a discernir con certeza Thomas Davenport, soberano y señor de Daven Court y de diversas heredades colindantes, si su orgullo masculino había resultado más cruelmente herido ante la certeza de saberse burlado y estafado en su puritana rectitud por los ardices insospechados de una joven pareja de amantes, o si por contra había sido su vanidad la que habría resultado fatalmente mutilada a causa de los engaños hipócritas de aquel a quien consideraba hasta el momento un miembro respetable de su reducido círculo social. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El sarcasmo irritado de Rachelle, amén de su fulminante ironía, martilleaba todavía en sus sienes con similar furia de la que manifestaría una maza batiendo contra un cepo de madera: a base de golpes secos y rotundos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;" - &lt;em&gt;¿Acaso has estado tan ciego hasta el momento como para obviar el interés de Alfred Diggory por mi querida hermana menor? ¿Acaso no te das cuenta de que su rastrera actuación obedece a un evidente despecho por su parte al saber indiferente el corazón de la pequeña Caroline? ¿Cómo puedes ser tan inteligente y sagaz para asuntos concernientes a números y rentas y tan obtuso y ciego para asuntos de naturaleza romántica?&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;Jamás supuse por parte de Alfred Diggory una inclinación diferente a la requerida en una relación de fraternal cordialidad. Su amabilidad y deferencia por Caroline la atribuí desde un principio al respeto que merece la hermana menor de la señora de Daven Court, hospedada por su familia en su propia residencia en calidad de une très chére soeur bien-aimée! ¡Cómo suponer que su mente maquinaba un emparejamiento tan dispar y hostil para todos!&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Oooouch Thomas, no puedo creer que conozcas tan pobremente a los integrantes de tu propio sexo! Las zalamerías habituales de Diggory rozaban un insoportable almibaramiento cada vez que Caroline se encontraba cerca... ¿Cómo has podido permanecer ajeno a tales deferencias si hasta mi madre fue capaz de percibirlas en el justo momento de ser obsequiadas?&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¿Cómo&amp;nbsp;comprender la disparatada mente femenina? ¡Dicen una cosa cuando pretenden manifestar lo contrario! &lt;/span&gt;¡Pero si la &lt;span style="color: black;"&gt;misma Caroline me confesó en una ocasión y en la intimidad de este mismo despacho, su turbación y su disconformidad ante el enojoso cortejo que venía sufriendo desde hacía un tiempo por parte de un molesto pretendiente...!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;¡Y tú supusiste de antemano que se trataría semejante cortejador del joven Knoxville y no de ese ridículo pettimetre  de Diggory!! ¡Vamos mi querido y necio señor Davenport, ¿cómo podría la joven y soñadora Caroline preferir al grotesco y prehistórico Alfred Diggory antes que a un joven vigoroso e impulsivo como Cooper Knoxville?!..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ggnM2KHgfyg/TpxCwBWv0WI/AAAAAAAABjc/VrbjA32Xmbw/s1600/39-1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="282" src="http://3.bp.blogspot.com/-ggnM2KHgfyg/TpxCwBWv0WI/AAAAAAAABjc/VrbjA32Xmbw/s320/39-1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Las palabras de Rachelle resonaban en su magín una y otra vez, entremezcladas con el brillo incrédulo y punzante de la verde pupila de la dama, hiriendo sin piedad su varonil petulancia con los ecos irónicos y sarcásticos de la siempre vivaz y despierta mente femenina. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Había actuado como un pobre ciego confiado caminando a tientas por la vida, dejándose guiar de la mano por personas que una vez más habían dado un uso inapropiado y excedido a su confianza. &lt;span style="color: black;"&gt;H&lt;/span&gt;abía desatendido los intereses privados de su muy querida hermana pequeña, que a causa de una excesiva timidez y del inmenso respeto que manifestaba siempre hacia su persona, habría acatado sus deseos en silencio y aún con el corazón estrangulado, consintiendo en sepultar sus propios anhelos y pasiones a cambio de no contrariar la palabra y la ley del regio señor de Daven Court.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;"¡Dios, qué estúpido he sido! ¡Qué cruel e insensible he resultado para la pobre Caroline!"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Y pese a que Cooper Knoxville no era en absoluto santo de su devoción sino más bien un ser desangelado cuya existencia anteriormente disipada condenaba descaradamente al Infierno más irrefutable, pese a que le repugnaba hasta el punto de revolverle las entrañas la sola idea de que su dulce esposa hubiera tenido que tomar las riendas de semejante asunto evidenciando así la ineptitud de su esposo al respecto, deambulando a solas por las corrompidas callejas londinenses y frecuentando a saber qué antros en busca de semejante personaje, pese a que el solo hecho de imaginar a la suave y nívea Rachelle en peligro a causa de ese jovencito descarado e insolente le enervaba hasta sacarlo de quicio, pese a que su opinión acerca de tal caballerete no variaría de la noche a la mañana a pesar de la manifiesta constancia y de la inesperada lealtad declarada por el hombre hacia la persona de la humilde Caroline Barton... pese a todo ello e incluso mucho más, Thomas Davenport no podía menos que sentirse terriblemente atribulado y contrito en sus convicciones, sabedor de que tras haberse guiado por mal consejero había actuado de un modo muy distante de la equidad salomónica que habitualmente le caracterizaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Si bien&lt;/span&gt; la llegada de los Davenport a Lambshire había sido anunciada con la requerida antelación a través de una serie interminable de misivas saturadas de abundantes nostalgias y pintoresca prosa, una vez la feliz pareja- en compañía de sus tres vástagos y un reducido séquido doméstico- hubo arrivado felizmente a la modesta Barton Cottage todo se volvió algarabía y regocijo tanto por parte de los recién llegados como de mano de los entusiasmados anfitriones. Ni los unos podrían mostrarse más agradecidos ni devotos por la sincera y entregada hospitalidad de los convidantes, ni los otros sabrían en modo alguno expresar de una forma más afectuosa y solícita su gratitud y satisfacción tras haber sido bendecidos con tan grata y querida presencia. &lt;span style="color: black;"&gt;Abrazos entre las señoras, reverencias afectadas y corteses entre los caballeros, besos y festejos para con los más pequeños... todo Barton Cottage resplandecía en ese momento con especial fulgor fraternal, pues incluso la inmutable Kitty había asomado a sus ojos una lágrima espejo de melancolía ante la visión de su muy querida otrora señorita Barton.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle, con la perspicacia característica del sexo femenino y la minuciosidad de las hermanas mayores acusadas de un exceso de celo hacia sus hermanos más jóvenes, advirtió enseguida un notable deterioro físico en la querida Caroline, encontrándola más macilenta y lívida que de costumbre, más consumida de carnes y descolorida palidez mortal bajo el sencillo vestido de lino, evidenciando la inexistencia de aquel brillo de antaño en sus ojos azul turquís, con profundos surcos azulados ejerciendo de triste peana de sus grandes orbes y un decaimiento moral que sin duda obedecía a los males de naturaleza romántica de que ella misma había sido recientemente informada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas Davenport saludó a Caroline con una rauda y enérgica reverencia, que resultó en exceso escueta e indiferente en comparación con lo que sus pupilas del color de la brea se aventuraron a revelar. Había una calidez extraña en la mirada del caballero, un brillo compungido y lastimoso que a Caroline no le pasó desapercibido y que hubo de llegarle hasta el corazón con escandalosa diligencia. Supo entonces de algún modo la joven señorita Barton que la eterna coraza que durante años permaneciera enhiesta en pos de aquel gran hombre se había debilitado, tirando por tierra todas las barreras erigidas en torno a su persona hasta dejar al descubierto la verdadera humanidad de un hombre como otro cualquiera, igual de vulnerable y afectivo que el resto de los mortales. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Aquel mismo día, tras haber recibido las preceptivas salutaciones del vecindario hacia tan insignes visitantes y después de haber disfrutado de una reconfortante tertulia a base de té y pastas de jengibre en la intimidad familiar, Rachelle se las ingenió de algún modo para monopolizar la atención de su hermana en la hora pensativa del atardecer, justo en el hermoso instante en que el sol principia a sangrar sobre el horizonte a través de densos jirones albinos y agrisados y la tarde recoge en silencio su manto misterioso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Se alejaron las dos hermanas de la casita familiar en meditabundo paseo, prendidas amorosamente del brazo mientras las luces mitigadas del crepúsculo se cernían sobre sus cabezas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ttKutkyYNBA/TpxDJkeMdpI/AAAAAAAABjk/78CgODJk2z4/s1600/Articulo+%25281%2529%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-ttKutkyYNBA/TpxDJkeMdpI/AAAAAAAABjk/78CgODJk2z4/s320/Articulo+%25281%2529%255B1%255D.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;El pequeño sendero insinuado sobre el inmenso manto verde de la campiña y consolidado a través de las huellas olvidadas de románticos caminantes que a buen seguro hacían uso de él durante su melancólica abstracción, permanecía alegremente salpicado en sus márgenes por un sinfín de manzanos enanos que vestían sus mejores galas repletos de una fructífera prole de diminutas manzanas coloradas. Las flores silvestres- y por ello más bonitas y desenfadadas que aquellas de invernáculo- ya no reían al sol en sus capullos, sino que ahora se disponían a cerrar sus coloridos bonettes ante la inminencia de la caída de la noche, mientras a su alrededor y en peregrino vuelo ornado de sutil polvillo dorado, las mariposas revoloteaban cadenciosas en busca de las postreras luces del día. &lt;span style="color: black;"&gt;En las cercanías&lt;/span&gt;, un mirlo indignado ante una brusca invasión a su intimidad, huía en escandaloso vuelo rasante hacia un refugio oculto entre los arbustos y zarzamoras.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Dedaleras meciéndose bajo la suave brisa del atardecer, dragoncillos, jaramagos resurgiendo en la orilla del sendero y asomando curiosos entre las piedras, brezo rosado y blanco, helechos reales, lirios de agua y espadana danzando en cadenciosa coreografía sobre la insinuante humedad terrena y por todas partes hermosos, inmensos y centenarios robles deseando abrazar entre sus huesudos dedos apergaminados las almas silenciosas de las dos caminantes, cerniendo sobre ellas brazos infinitos e interminablemente vestidos de musgo hasta el punto de crear encima de sus cabezas una misteriosa y mágica bóveda boscosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Persuadida quizás por tan envolvente escenario y convencida sin duda de la intimidad que su querido y añorado Lambshire le brindaría una vez más, Rachelle habló sin variar la mirada del aquietado paisaje imperante a su alrededor, percibiendo con claridad la manita de su hermana reposando en sutil caricia sobre su antebrazo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Vas a censurarme quizás por lo que he hecho, mi querida Caroline, y te concedo razón si tras escucharme decides hacerme objeto de tal censura. Se trata de un asunto lo suficientemente delicado como para que me haya sentido inclinada a abogar en favor de mi hermana menor, y sabes que detesto aplicarme el papel de nuestra querida madre a la hora de entremeterme en asuntos ajenos.- Suspiró largamente.- No te mantendré en suspenso de una forma cruel e insensible, querida mía, con el ánimo de aquellos que pretenden constantemente ser el centro de atención. Si me concedes el beneficio de expresarme ahora, me dispongo a revelarte la totalidad de tal cuestión- inhaló lentamente por la nariz, intuyendo la mirada ceñuda e ignorante de su hermana descansando sobre ella.- He hablado con el señor Knoxville...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Los dedos de Caroline se tensaron sobre el antebrazo de su hermana y justo en ese instante se atrevería Rachelle a aventurar que el corazón de la joven que caminaba a su lado se encontraba a punto de estallar en cien mil pedazos irrecuperables, tal era la violencia de su movimiento. La joven, no obstante, manifestó un aplomo superior al que Rachelle habría podido esperar y continuó caminando, aunque esta vez su paso resultaba más vacilante y pausado que antaño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Se encuentra bien de salud el señor Knoxville?&lt;span style="color: black;"&gt;- preguntó apenas con un hilo de voz.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Todo lo bien que un joven enamorado en ausencia de la razón de sus desvelos se podría encontrar- espetó Rachelle sin subterfugio alguno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle ladeó el rostro buscando la ansiada expresión de su hermana, y la encontró dibujada en su faz en una mueca demudada mezcla de sorpresa, despiadado dolor y una felicidad insondable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Vamos Caroline, no pretendas aturullarme ahora con vanas cortesías! ¿A estas alturas preguntarme por la salud del señor Knoxville?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline pretendió seguir caminando, pero sus dificultades a la hora de enviar saliva y de mantenerse erguida con imperiosa dignidad se hacían evidentes a cada paso. Inclinó la cabeza imitando con ello la apariencia de una azucena tronchada, el trémulo labio seco y entreabierto transmitía la dolorosa respiración de quien lucha por sosegarse manteniendo los pulmones constreñidos. &lt;span style="color: black;"&gt;Sus infinitas pestañas, inclinadas sobre sus ojos como arcos de oro que ocultan el reflejo del alma, asilaban bajo su superficie el caudal previsto de un millar de lágrimas de cristal. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;M&lt;/span&gt;ientras y ante semejante visión descompuesta, Rachelle las obligaba a ambas a detener el paseo volviéndose hacia ella&amp;nbsp;con intención de&amp;nbsp;levantarle la barbilla- y el ánimo-&amp;nbsp;con dos de sus dedos de nieve.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Es eso lo que has aprendido de mí? &lt;span style="color: black;"&gt;¿Ocultar tus emociones aunque se desangre el alma por dentro?-&lt;/span&gt; el tono de la señora Davenport resultaba tan afectuoso y cómplice como Caroline recordaba que siempre había sido y la apocada joven, que había añorado a su hermana mayor, su amiga, su confidente, hasta el paroxismo del dolor en todo aquel tiempo, no pudo más que doblegarse ante la evidencia del afecto inconmensurable que profesaba a su hermana y ante esa camaradería de antaño que creía olvidada y sepultada bajo las severas obligaciones de una dama de la alta sociedad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Las lágrimas, dotadas esta vez de alas, principiaron a brotar de sus ojos de niebla con una premura desconcertante, y no importaba lo fuerte que Caroline apretara los párpados pues cuanto más se esforzaba la joven por contenerlas más violentamente manaban estas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-PKTTNVb0jBw/TpxDhKvPhwI/AAAAAAAABjs/md117qJuF2w/s1600/39..jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="249" src="http://1.bp.blogspot.com/-PKTTNVb0jBw/TpxDhKvPhwI/AAAAAAAABjs/md117qJuF2w/s320/39..jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle atrapó un aureado tirabuzón y lo recolocó cuidadosamente por detrás de la oreja nacarada de su hermana, sonriendo con condescendencia ante la rosa que principiaba a abrirse ante ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¡Qué sola has debido de sentirte, pequeña, luchando en silencio contra la tempestad que bullía en tu corazón! Enfrentándote valerosa a un aventura de que no tenías conocimiento. Caro... ¿por qué no has confiado en tu hermana? ¿Por qué padeciste en silencio las turbulencias de semejante asunto? Pero no temas, querida, ya pasó, ya estoy aquí, contigo...- acunó con su palma extendida la mejilla empapada en llanto de la joven, entretanto continuaba mirándola con los ojos empañados de ternura.- Cuéntame, abre tu corazón a esta necia que no ha sabido ver lo que resultaba evidente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Ouccchh Rache...! ¡Rache...!- pero Caroline no podía expresarse con claridad, la impetuosidad de sus hipidos y sollozos la interrumpía constantemente, haciéndole boquear ante&amp;nbsp;una acuciante&amp;nbsp;falta de oxígeno en sus pulmones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Caroline, no debes exaltarte, no te hará ningún bien. Respira y cuéntame lo que te atormenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Al cabo de dos buenos minutos de llanto contenido, bruscos gimoteos y pequeñas convulsiones incontroladas de torso y hombros, Caroline pareció recobrar de nuevo la presencia de ánimo. &lt;span style="color: black;"&gt;Sorbiendo indecorosamente por la nariz y mirando a su hermana a través del velo de sus lágrimas, habló en este modo:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Ouuuchhh Rachelle, temo que mi corazón haya resultado vilmente traicionado cuando había osado entregarse de la forma más audaz y sincera! Jamás había sentido nada semejante en mi pecho, nada tan grande y tibio como este sol que descendió del cielo para aposentarse aquí dentro- (reposando la mano sobre el corazón)- ... jamás el astro rey había brillado con similar brío, jamás los pajarillos semejaban tan felices como entonces, jamás hasta el momento había encontrado poesía en todo lo que me rodeaba...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;... no he hecho otra cosa más que dejarme llevar por esa melodía que escuchaba en mi cabeza una y otra vez y que pretendía mecerme a todas horas como una canción de cuna inolvidable e imposible de interpretar por mano mortal- una leve aunque dolorosa sonrisa adornó el rostro de la muchacha,- quizás obré mal, de forma imprudente, insensata y censurable, pero eran tan hermosas aquellas notas y tan dulces sus cadencias...- (un brusco sollozo la interrumpió)- ... y sin embargo en todo ese esplendor hubo un momento en que la oscuridad me envolvió de pronto, de forma amenazadora y cruel, de un modo en que jamás podría desvincularme de ella aunque así lo pretendiera... y entonces la música cesó de repente, ya no podía oír el cántico de los pajarillos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Hablas del señor Knoxville? &lt;span style="color: black;"&gt;¿ &lt;span style="color: black;"&gt;T&lt;/span&gt;us palabras&amp;nbsp;se refieren a su ausencia?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline asintió, acariciando inconscientemente el pequeño medallón que descansaba sobre su escote de alabastro como lo haría una rosa sobre un volcán a punto de erupcionar. Ese pequeño gesto no pasó desapercibido a la minuciosa señora Davenport.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Le escribí una carta... - sentenció Caro apenas en un susurro- ... y él jamás me respondió. En ella le solicitaba una prueba de su afecto, tan solo una mínima prueba, instándole a que si realmente mi persona valía algo para él me pidiera que me quedara en Hardshire, tan solo una palabra de sus labios me hubiera bastado, tan solo unas breves sílabas garabateadas sobre el papel... pero nunca lo hizo. Demostró así que mi porvenir le importaba muy poco y que responsabilidad semejante quedaba muy lejos de sus intenciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Me temo que él jamás recibió esa carta, querida...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline ladeó el rostro para centrarse en la visión cercana y apacible que ofrecía el semblante de su hermana, mostrándose totalmente ceñuda y contrariada. &lt;span style="color: black;"&gt;Una agobiante oleada de calor nació de su vientre para enseñorearse de su cuello y su rostro hasta el punto de arrebatarle el aliento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Cómo es eso posible?- bisbeó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Digamos que tu misiva, tu súplica desgarrada, resultó interceptada en el mismo día en que cerrabas el sobre que albergaba tus más íntimas esperanzas- acariciando la mano temblorosa y frágil de la joven.- No te apures, Thomas se ocupará de ese punto, el pobre se encuentra completamente compungido por su proceder severo e intransigente de aquellos tiempos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Interceptada? Pero ¿cómo...?- Caroline manifestaba en alta voz su turbación, como lo haría un huésped de las tinieblas arrancado súbitamente de sus desvaríos.- Entonces, ¿el señor Knoxville no fue informado a tiempo de mi partida? ¿Jamás fue consciente de mi solicitud?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle sonrió, condescendiente, acariciando con el dorso de sus dedos la mejilla acalorada y húmeda de Caro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- El mismo caballero estaba convencido de que habías sido tú quien le había abandonado sin explicación alguna. &lt;span style="color: black;"&gt;Se encontraba tan lleno de dudas y confusión ante tu partida repentina...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡Oh, ¿cómo podría ser eso posible?! ¡Cómo podría abandonarle cuando mis afectos crecían en constancia a cada hora!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Créeme que el señor Knoxville se encontraba en una condición bastante deplorable en el momento en que lo encontré. Jamás había visto un sayo en que fuera tan evidente la ausencia de alma, jamás había visto un hombre con tan poco afecto por su propia vida...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Entonces eran ciertas las palabras del señor Bosworth... - Caroline seguía murmurando en alta voz sus desvaríos, alternando en sus labios una débil sonrisa con el severo rictus de sus recientes malos recuerdos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿De quien?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline se volvió, sujetando a su hermana de las manos empleando las suyas y mirándola a los ojos con las pupilas&amp;nbsp;anegadas de esperanza. Al fin un rayo de esperanza tras la zozobra...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;El señor Bosworth... m&lt;/span&gt;e dio a entender que el señor Knoxville todavía me amaba, que por causa mía se encontraba sumido en la desesperación y muy lejos del mundo de los cuerdos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Puedo corroborar ese punto, querida, aún sin tener conocimiento de ese tal señor Bosworth-&amp;nbsp;sentenció Rachelle- Cooper Knoxville era un alma en pena cuando lo encontré solo y hundido en su miseria en una pensión de Londres. &lt;span style="color: black;"&gt;Parecía un pobre naúfrago que hubiera perdido las ganas de vivir. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Pero n&lt;/span&gt;o te aflijas, mi pequeño ruiseñor, estoy segura de que el caballero no tardará ni una semana en volar en busca de su pajarillo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Caroline sonrió, desbordada de un fulgor renovado de esperanza en sus pupilas turquí, reflejo de la quietud del lago al amanecer. Con ahínco aferró las manos de su querida hermana una vez más, llevándoselas a los labios y besando cada delicado nudillo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Volvamos a casa, querida, Thomas deseará conversar contigo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-2570226170562783257?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/2570226170562783257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=2570226170562783257&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/2570226170562783257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/2570226170562783257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/10/inocencia-y-perfidia-capitulo-39.html' title='&quot; INOCENCIA Y PERFIDIA.&quot; Capítulo 39'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-bh8gBWfy2MQ/TpxCM90VIzI/AAAAAAAABjU/POVEs3pLNQA/s72-c/39.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-5951402379736221640</id><published>2011-10-10T15:50:00.000+02:00</published><updated>2011-10-10T15:50:25.265+02:00</updated><title type='text'>" INOCENCIA Y PERFIDIA ". Capítulo 38</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Sin apenas ser consciente de sus actos, evidenciando la presente turbación de su alma a través de un leve y apenas perceptible movimiento involuntario de sus dedos que se manifestó mediante ligero chasquido, Thomas Davenport partió en dos la pluma que sostenía en su mano derecha, impregnando los dígitos de la diestra de gran cantidad de escandalosa tinta negra y mostrándose visiblemente sorprendido y pasmado del alcance de sus propios actos, ignorando quizás hasta el momento presente la potencia que, sin saberlo, habría concedido a su extremidad. Mantenía el hombre la vista fija en la plumilla destruída, con la fascinación y la fijación en las pupilas características de los lunáticos ante una revelación inesperada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-H1z33Z42FkI/TpL3JsBYKdI/AAAAAAAABjI/lOqhpMef8zE/s1600/38-3.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="285" src="http://2.bp.blogspot.com/-H1z33Z42FkI/TpL3JsBYKdI/AAAAAAAABjI/lOqhpMef8zE/s320/38-3.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Se llevó la mano libre a la cabeza, mesándose el cabello desde la raíz hasta el cogote con ahínco, inquietud y desasosiego. &lt;span style="color: black;"&gt;Semejaba incluso, tal era la violencia contenida en sus actos, que pretendiera el caballero arrancarse los mechones brunos a puñados y que al apartar la palma extendida de la cabeza y contemplar los huecos resultantes entre los dedos, el hecho de encontrarlos vacíos le sorprendiera.&lt;/span&gt; Su mirada oscura, ahora furibunda, se paseó inquieta por la estancia sin detenerse en ningún ángulo concreto, semejando en ese instante las llameantes pupilas de obsidiana el alma oscurecida de una bestia irascible y acorralada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Pero es eso posible?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¡Que los diablos se me lleven si con mis palabras falto a la verdad, señor Davenport- sentenció Emerick, el mayordomo, manteniendo frente al majestuoso escritorio de caoba y pese a los siniestros augurios imperantes un incorrompible aplomo- acabo de referirle el asunto tal y como Laurent me lo transmitió hace escasos minutos!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas oprimió la mandíbula con tal violencia que los músculos maxilares principiaron a palpitar en su rostro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Cuántos años lleva el viejo Laurent en esta casa?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Emerick inclinó la cabeza, permaneciendo sin embargo en su inalterable pose erguida, con los talones firmemente unidos y las manos ocultas tras la espalda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Más de los que cuenta de vida el señor...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Es posible que se trate de un embuste de Laurent?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Lo dudo, señor, jamás vi hombre tan sensato y juicioso al servicio de esta casa como el anciano Laurent...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Es posible que hubiera existido algún tipo de malentendido?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Dudo que Laurent tuviera a bien referirme semejante asunto si existiese al menos la probabilidad de una mínima duda por su parte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas golpeó con indisimulada furia y la palma abierta el regio tablero, obrando con su impetuoso movimiento que el mayordomo profiriera un pequeño saltito en su posición, sin duda sorprendido ante la violencia y lo inesperado del gesto repentino de su señor. El elegante tintero de hueso volcó sobre la mesa, empañando de gruesos goterones oscuros los cartapaccios y pergaminos allí expuestos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¿Por qué no se me ha informado con anterioridad? ¿Por qué he de enterarme de hechos que acontecen bajo mi propio techo muchas semanas después de que hayan sucedido?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Emerick no respondió. Al contrario, mantuvo una calma y un aplomo admirables dada su situación. El rostro enjuto y flemático del mayordomo no sufrió ningún cambio frente a la indignación que derramaba por cada poro de su piel el señor Davenport, los acuosos ojos rasgados del servil no parpadearon ni una sola vez, sus labios apretados y contraídos no mostraron ni un ápice de coloración, su voz no tembló ni lo más mínimo cuando al cabo de unos segundos se pronunció:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Permítame expresarme con toda la familiaridad que todos estos años al servicio de su familia me otorgan, señor Davenport, al solicitarle que tenga usted a bien no tomar ningún tipo de represalias contra el pobre Laurent; el hombre actuó sin duda alguna motivado por el afecto hacia la sangre de su sangre, temeroso a buen seguro de que las amenazas del señor Diggory pudieran perjudicar a su infeliz hermana. La pobre Gerta sirve desde hace años y como usted ya sabrá en el hogar de los Foster...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡No tomaré represalias contra Laurent si eso es lo que le preocupa! ¿Por quien me toma usted?- bramó Thomas, revelando las aletillas de la nariz dilatadas de viva irritación- ¡Pero ha de reconocer que acusar a alguien tan reputado como Alfred Diggory de un acto tan vil como apropiarse de correspondencia ajena es asunto que requiere palabras mayores!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Con su permiso, señor, recordará usted que personalmente nunca me ha gustado el señor Diggory...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas permaneció perplejo durante unos instantes observando al impertérrito mayordomo, y tal era la concentración y la inalterabilidad del hombrecillo que tuvo que mostrar el caballero una fuerza de voluntad encomiable para no esbozar una sonrisa pese a su monumental enfado. &lt;span style="color: black;"&gt;Contagiado quizás por la quietud que destilaba su hombre de confianza, semejó por un momento y a juzgar por el tono de sus siguientes palabras, que el caballero relajaba un ápice sus ánimos encabritados.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-J5wz56I6-JQ/TpL3Z9JXZLI/AAAAAAAABjM/m5nMXiR9LWg/s1600/38.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="89" src="http://1.bp.blogspot.com/-J5wz56I6-JQ/TpL3Z9JXZLI/AAAAAAAABjM/m5nMXiR9LWg/s320/38.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Lo sé, lo sé, siempre ha dicho usted que le recordaba con su pose y sus ademanes a un... - agitando la mano en el aire para dar mayor énfasis a sus palabras- ...¿cómo decía usted? ¿A un cuervo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-A una corneja, señor.- Thomas contuvo una sonrisa.- A una corneja coja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Eso era, recuerdo que usted dijo eso mismo en más de una ocasión!- Thomas inhaló profundamente antes de continuar, tamborileando sobre el tablero con la puntera de sus dedos.- P&lt;/span&gt;ero pese a su natural malquerencia hacia el galeno de Hardshire,  querido y leal Emerick, la sustracción de correspondencia ajena así como las amenazas implícitas a distintos miembros de mi personal resultan un asunto completamente desproporcionado, incluso a la hora de atribuírsele a una corneja coja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Emerick no alteró ni un solo músculo de su faz. Thomas ladeó el rostro, remarcando con nitidez entre los claroscuros de la estancia la arruga solitaria de su entrecejo. La sorprendente quietud del mayordomo parecía reflejar una confianza ciega por parte de este a la hora de suponer que el señor de Daven Court actuaría como se esperaba de él en semejante situación. ... Solo que Thomas Davenport se encontraba en esos momentos tan confuso, perturbado y contrariado ante la información que acababa de recibir que no sabía verdaderamente en qué modo actuar. ¡Por supuesto que no dudaba de la palabra de dos hombres sensatos y fieles como sendos san bernardos, hombres leales y de noble corazón que llevaban decenios al servicio de su familia sin haber dado jamás lugar a murmuraciones, sirviendo a su propio padre desde antes incluso de haber nacido él mismo; ... pero la reputación honorable de Alfred Diggory también caía por su propio peso! ¿Un robo? ¿Bajo su propio techo? ¿Amenazas viles y rastreras a un humilde doméstico? ¿Era eso posible? &lt;span style="color: black;"&gt;¿Perdería su cotizado tiempo y arriesgaría su reputación el galeno con semejantes absurdeces?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Y&amp;nbsp;aseguró Laurent que la misiva sustraída pertenecía a la señorita Caroline?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Así es, señor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¿Y que su destino era la vecina propiedad de Rosadale Abbey?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Ciertamente, señor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¿Qué diablos podría incumbirle entonces a Diggory tal correspondencia? ¿Qué intención podrían ocultar sus actos? ¿Qué interés podría albergar la picaresca de la juventud a un hombre tan reputado y entrado en la adultez?- rumió Thomas en baja voz.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Laurent también quiso recalcar que la señorita Caroline parecía muy inclinada a desear que el remitente recibiera esa misiva con total celeridad, tal que si algún asunto de suma importancia albergaran sus letras. &lt;span style="color: black;"&gt;La joven se la entregó completamente llorosa y con el gesto demudado, señor, Laurent se siente terriblemente afligido ante la suposición de haber causado con su imprudencia algún tipo de sufrimiento a la joven señorita.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas envió saliva, apretando los labios hasta reducirlos a una fina línea transversal. Por supuesto que intuía el posible contenido de esa carta, en la que a buen seguro una afligida y dolida Caroline solicitaría auxilio a su enamorado ante la evidencia de un destierro repentino... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Oprimió los puños bajo el tablero de caoba, experimentando una mezcla de ofensa e indignación ante la actuación furtiva de los amantes, combinada con la violencia que le infundía considerar la bajeza a que, según la confesión del leal Laurent, habría sucumbido Alfred Diggory. &lt;span style="color: black;"&gt;¡Bajo los techos de su propiedad y abusando de la confianza depositada en su persona desde hacía años! &lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Si tal asunto era cierto y tales palabras podían ser probadas... mucho tendría que trabajar Alfred Diggory en su propia defensa para limpiar su recién empañada imagen frente a la persona de Thomas Davenport.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-_2dm_4P_4jg/TpL3rMHb8dI/AAAAAAAABjQ/TX2tSRWQOfQ/s1600/38+%25282%2529.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-_2dm_4P_4jg/TpL3rMHb8dI/AAAAAAAABjQ/TX2tSRWQOfQ/s320/38+%25282%2529.jpg" width="315" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;En ese instante un liviano redoble en la puerta lo alejó de sus presentes cavilaciones, haciéndole parpadear repetidamente hasta despertar de su abstracción, como si en esos términos el velo opaco de sus pensamientos se descorriera de un solo repique ante la realidad.&lt;span style="color: black;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Antes de que el propio Emerick reaccionara a tiempo hasta el punto de atender tan inesperada solicitud, una de las hojas dobles de la puerta se abrió con suma diligencia y sin esperar respuesta, dando paso a la figura espléndida y llena de vida de una Rachelle hermosa aunque sonrojada por la precipitación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Inundó la dama los claroscuros de la estancia con los colores frescos e innatos de su belleza natural, destacando su hermoso vestido entallado al busto de gros de seda natural violeta, rico encaje al tono en cuello y puños, galón bordado en hilos de seda y aplicaciones de mostacillas de un violeta vivo sobre el fondo oscuro de la vetusta madera de nogal que conformaba la puerta y actuaba como austero y egregio telón de fondo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Conforme la dama hizo acto de presencia, la estancia se vio sumergida en una perceptible oleada de fragancia lavanda, empapándose rápidamente de ella cada átomo volátil tal que si la atmósfera allí imperante permaneciese sedienta y anhelante de tal aroma floral.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Thomas, tenemos que hablar...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-5951402379736221640?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/5951402379736221640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=5951402379736221640&amp;isPopup=true' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/5951402379736221640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/5951402379736221640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/10/inocencia-y-perfidia-capitulo-38.html' title='&quot; INOCENCIA Y PERFIDIA &quot;. Capítulo 38'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-H1z33Z42FkI/TpL3JsBYKdI/AAAAAAAABjI/lOqhpMef8zE/s72-c/38-3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-1276514918061464968</id><published>2011-10-03T15:48:00.000+02:00</published><updated>2011-10-03T15:48:42.275+02:00</updated><title type='text'>" INOCENCIA Y PERFIDIA ". Capítulo 37</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;- ¡Adelante!- la voz rotunda y grave de Thomas Davenport revoloteó por la estancia cual bandada de gavilanes cuando el caballero, otorgando a sus palabras la licencia necesaria para tal fin, consintió en permitir que aquel que acababa de ser anunciado con divertida indolencia por el anciano mayordomo traspasara los umbrales de su &lt;em&gt;sancta sanctorum &lt;/em&gt;particular. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-r2HUmBxJo7s/Tom8IGko0bI/AAAAAAAABhs/9DCLSavvZow/s1600/real-crimes-jack-el-destripador-screen1%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="263" src="http://2.bp.blogspot.com/-r2HUmBxJo7s/Tom8IGko0bI/AAAAAAAABhs/9DCLSavvZow/s320/real-crimes-jack-el-destripador-screen1%255B1%255D.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Sin embargo y pese a la reciente autorización agasajada en alta voz, el rostro del caballero y la pose fatigada de sus hombros evidenciaban un fastidio obvio ante la aborrecible interrupción que semejante consentimiento suponía a su privacidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Apenas levantó la vista el caballero de la vasta profusión de papeleo y libros de cuentas que ornaban la casi totalidad de aquel escritorio de caoba, consciente pese a todo de que cualquier esperanza de concentración y quietud resultaría una completa utopía nada más cerrase la puerta tras de sí la persona requirente. &lt;span style="color: black;"&gt;Apuró unos postreros rasgueos sobre el papel, deseoso de que la intromisión resultara lo más breve posible para poder así reanudar su actividad con total libertad. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Humedeció la pluma un par de veces en el rico tintero de hueso y observando que la puerta continuaba felizmente cerrada, se sonrió con picardía para sus adentros, empezando a alimentar la esperanza de que aquella visita inesperada resultara ser una falsa alarma.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El señor Davenport sabía que no tenía la menor necesidad de pasarse horas y horas desvelado en la penumbra de su despacho estudiando todo el papeleo vinculado a sus numerosas propiedades: albalás, recibos, facturas, gastos y solicitudes varias de los arrendatarios no deberían ser motivo de insonmio y desvelo para un caballero de su condición, máxime teniendo en cuenta que contaba el hombre en su heredad con la presencia de un administrador veterano y sumamente ducho en tal materia, amén de la sempiterna ayuda incuestionable y desinteresada de Edmund Foster, amigo de la familia y avezado hombre de leyes. Sin embargo y desde que el anciano señor Davenport falleciera dejando a su único vástago la encomiable responsabilidad de conducir con acierto y madurez todos sus imnumerables bienes y finanzas y tras haber demostrado el joven durante muchos años una admirable capacidad al respecto, Thomas Davenport había disfrutado llevando personalmente las riendas de toda aquella vasta heredad, tratando directamente y sin intermediarios con los proveedores agrícolas de la zona, atendiendo las peticiones de todos y cada uno de sus arrendatarios, facilitando la construcción de un horno público en sus dominios para evitar así a sus gentes la tarea de tener que acudir al pueblo a diario en busca del preciado pan; había participado enérgicamente en todas y cada una de las cosechas, apoyando a los aparceros en las temporadas en que la recolección había resultado más precaria y facilitando grano aquellos años en los que la economía había sido más apurada para los labriegos, incluso había consentido muchas veces en hacer la vista gorda a las numerosas faltas de pago de aquellas familias que habían atravesado dificultades económicas por diversos motivos ajenos a su realidad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas Davenport quería estar al corriente de todo lo que acontecía dentro de los límites de su propiedad y en modo alguno deseaba ser otro de tantos caballeros abotargados de puro hartazgo, perteneciente a lo más distinguido de la sociedad y que ni siquiera se molestaban por estar al tanto de lo que ocurría dentro de sus muros, ignorando el estado de las finanzas de la familia y haciendo oídos sordos al bienestar de sus arrendatarios. Él no era estúpido; sabía que aquellos que, como él, habían nacido con la fortuna de pertenecer a una clase más aventajada que el resto, vivían exclusivamente de las rentas y sin necesidad de buscarse la vida como la mayor parte de los mortales, siendo conscientes de que al final de cada año los ingresos llenarían sus arcas como caídos del cielo y sin haber tenido la necesidad de mover un dedo o despeinar uno solo de sus cabellos. Por ello resultaba imprescindible que aquellos que le proveían el sustento diario, véase sus propios y humildes arrendados, se encontraran satisfechos con su situación, pues un trabajador contento es siempre sinónimo de un amo complacido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La puerta se cerró calmosamente, &lt;em&gt;demasiado calmosamente&lt;/em&gt;, pensó el caballero, y esa parsimonia rebuscada obedecía sin duda alguna y de un modo evidente a la presencia certera e innegable de cierta persona conocida en la estancia. Una persona con la ceremonia suficiente y semejante ansia vergonzosa de adular que no dudaría en cruzar la estancia y avanzar hacia el escritorio con el sigilo de un pajarillo, evitando incluso respirar si tal cosa fuera menester, dando a entender con semejantes precauciones que jamás osaría perturbar los pensamientos del caballero con su insignificante presencia. Desconocía quizás aquel personaje que cuanto más se propone alguien pasar inadvertido en determinadas situaciones, más evidente y manifiesta resulta su presencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Señor Diggory, adelante, tome asiento - Thomas se expresó sin levantar la vista del último cargo que reposaba sobre el tablero, garabateando de vez en cuando y sobre la superficie apergaminada del papel su enfática rúbrica,&lt;em&gt; &lt;/em&gt;haciendo uso de la elegante pluma que sostenía entre los dedos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Alfred Diggory no se movió ni un ápice de su posición enfrentada al majestuoso escritorio, permaneciendo en su acostumbrada y obligada pose contrahecha mientras retorcía frenéticamente las manos y sonreía con embeleco al caballero, manteniendo la cabeza hundida entre los hombros, los ojos achicados de pura adulación y el rostro, como de continuo, encarnado y sudoroso. El cabello, ralo y en exceso graso, intentaba en vano disimular una evidente calvicie, retejando de una forma muy precaria e innecesariamente risible la creciente carencia sobre la testuz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Thomas levantó entonces la vista hacia él, arrugando el ceño ante la inquietante inmovilidad de aquel personajillo controvertido e inexpugnable. No conseguía comprender cómo un hombre en disposición de tan cuidada reputación y con unos honorarios tan gratos vestía siempre de un modo tan excesivamente arcaico, obviando los novedosos tejidos actuales y ataviándose de continuo con telas en exceso burdas y gruesas para la estación del año que imperaba. &lt;span style="color: black;"&gt;Con semejantes gustos en cuanto a estilismo n&lt;/span&gt;o era de extrañar entonces que el buen hombre apareciera siempre en público sudoroso y encarnado como un cochinillo al que hubieran horneado durante horas...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Esa cómica imagen del galeno obligó a Thomas a mostrar una sonrisa ladeada en su rostro, mientras relajaba su atlética constitución en su butaca y reposaba al fin la pluma sobre el tintero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Vamos Diggory, no se haga de rogar y tome asiento- instó de nuevo el caballero, alargando la mano hacia el butacón que permanecía desierto frente a él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- No quisiera importunar con mi humilde presencia, señor Davenport... - musitó el doctor, llevándose la mano abierta al pecho tal que si estuviera entonando con duelo el &lt;em&gt;mea culpa.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-xKt2OXbvJDo/Tom8aypd89I/AAAAAAAABhw/bqx3QoAVkhU/s1600/37-1+entonando+el+mea+culpa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="269" src="http://4.bp.blogspot.com/-xKt2OXbvJDo/Tom8aypd89I/AAAAAAAABhw/bqx3QoAVkhU/s320/37-1+entonando+el+mea+culpa.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Pues sospecho que su presencia en esta casa obedece a algún motivo concreto, Diggory, no creo que haya salvado usted la distancia que nos separa del pueblo con el simple propósito de observarme desde el lado opuesto de mi escritorio- el galeno sonrió con almibarada zalamería, retorciéndose entre complicadas muecas y un gesto de obvia adulación ante el sentido de humor del señor Davenport. Realmente semejaba un mirlo caído de su propio nido y aquejado de convulsiones imposibles, un mirlo a medio desplumar y completamente carente de la gracia de Dios mientras intentaba en todo momento agradar con artificios a su interlocutor. - Lo cierto es que se le ha echado a usted de menos últimamente, desde que los Barton abandonaran Daven Court apenas lo habíamos visto a usted por esta casa, creímos que nos había abandonado...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Gracia que me hace usted percatándose de mi ausencia, señor...- el galeno parecía sinceramente agradecido.- Lo cierto es que he estado tremendamente ocupado en el pueblo, hemos tenido un pequeño brote de fiebres estacionarias que han requerido una total entrega por mi parte. Ahora que los convalecientes se han reducido en número...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Espero que no a causa de bajas irrecuperables...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡Oh, no, no, no, señor, la mayoría se han recuperado con buena fortuna!- una sonrisa en exceso artificiosa adornó su semblante.- Pero le decía, señor, que ahora que los convalecientes se han reducido he podido al fin disponer de mi persona para visitar su noble morada. He percibido que la pequeña Jazmín sufre de un ligero sarpullido en su cuellecito y le he recetado lociones de calamina y baños de avena para aliviar el picor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Seguramente se trate de alguna alergia a causa de los juegos con sus hermanos; esos pequeños corsarios acostumbran a sacarla al jardín aprovechando el buen tiempo y se pasan las horas recolectando tesoros para ella: trozos de corteza, bellotas caídas, hojas secas, piedrecitas rodadas.. - (profundo suspiro)- cualquier día darán en la flor de agasajarla con pequeñas bestias campestres en lugar de sus juguetes de madera...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- No creo que deba usted preocuparse, señor, los niños suelen mostrarse así de inconscientes la mayor parte del tiempo que dura su infancia... de todas formas me gustaría volver a ver a la pequeña princesita en un par de días.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Me temo que eso no será posible, Diggory, en dos días partiremos hacia Lambshire.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El doctor arrugó el ceño, sin desdibujar por ello de su rostro un evidente gesto desconcertado. Ladeó la faz y ensanchó los trémulos labios en una mueca que pretendía convertirse en sonrisa, pero que no pasó de ser la estúpida máscara de una incredulidad y un temor repentinos. &lt;span style="color: black;"&gt;El sonido que la saliva ocasionó al descender por su garganta resultó audible con total nitidez.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¿A Lambshire?- balbució en baja voz y un evidente tono trémulo.- ¿Ha sucedido algo con los Barton? ¿Goza de buena salud la señorita Caroline?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La voz de una conciencia inexistente pugnaba por mantenerlo alerta, por advertirlo quizás de las posibles consecuencias de sus fechorías pasadas. Su corazón, que obedecía a ese tratamiento sólo por alusiones anatómicas y no en un aspecto sentimental, empezó a bombear con evidente precipitación, temeroso quizás de que hubiera sucedido algo lo suficientemente importante como para requerir la presencia de los Davenport en tan remoto lugar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Todos se encuentran estupendamente bien, a Dios gracias. Lo cierto es que se trata de un viaje organizado desde hace tiempo, casi desde el mismo instante en que mis suegros abandonaron este lugar. No olvide que mi esposa apenas abandonó Daven Court durante toda la gestación y que hace más de un año que no visita su pueblo natal...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Claro, resulta comprensible... - Diggory retorcía febrilmente las manos, que ahora y a simple vista lucían sudorosas y enrojecidas. &lt;span style="color: black;"&gt;Una delatora y solitaria gota de sudor descendió por su frente, cruzando el flácido rostro con lentitud perversa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Además, personalmente me gustaría mantener cierta conversación de índole privada con mi querida cuñada. Mucho me temo que quizás este que habla haya actuado con demasiada crueldad e impetuosidad hacia su persona, teniendo en cuenta que siempre ha sido una jovencita muy reservada e ingenua y de una conducta intachable. Mal que me pese creo que sus advertencias de usted me han motivado a mostrarme en exceso estricto con ella, observando quizás tenebrosos fantasmas donde tan solo había resquicios de bruma. El silencio y la calma de los tiempos posteriores me han indicado que la hoguera de la que usted me advirtió ni siquiera había llegado a alcanzar la llama y que todo se ha quedado al fin tan solo en humo, envolvente y amenazante, pero humo al fin y al cabo. Sí, considero que debería disculparme por mi precipitación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Por supuesto, señor, la señorita Caroline es una joven encantadora... - las mejillas colgaban a ambos lados del rostro flácidas y trémulas como alforjas abigarradas, confiriéndole a su propietario la apariencia poco favorable de un perro pachón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;Y a&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;unque no&lt;/span&gt; dejo de darle vueltas a aquel asunto que usted me refirió acerca de cierto pretendiente molesto que acosaba a mi joven hermana pequeña...- Thomas se repantigó en su butaca, enlazando los dedos en una pirámide unida a través de las yemas - lo cierto es que jamás se ha vuelto a saber nada acerca de tal cortejo, con la salvedad de un breve escándalo que tuvo lugar en las puertas de mi propia casa por aquel tiempo, ¿usted puede llegar a considerar semejante descaro por parte de un caballero que se precie como tal? &lt;span style="color: black;"&gt;Apasionamientos juveniles, tan efímeros e inconstantes como los fuegos fatuos al anochecer...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Nunca se sabe con estos vividores del tres al cuarto, señor...- Diggory aflojó con indisimulado aprieto el contrahecho nudo de su cravat.- Pretendo suponer que el señor jamás mencionaría a la señorita Caroline la fuente de sus informaciones...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-R3zsEcDm20A/Tom8wXyo9MI/AAAAAAAABh0/juWAsqz0k9k/s1600/37-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="252" src="http://4.bp.blogspot.com/-R3zsEcDm20A/Tom8wXyo9MI/AAAAAAAABh0/juWAsqz0k9k/s320/37-2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-No- Thomas elevó una ceja.- Aunque me temo que en el transcurso de esa conversación que pretendo mantener con la señorita quizás me vea obligado a referirla. No fue justo por mi parte haberla acusado sin presentar referencia alguna. Y no veo mal alguno en mencionar su persona cuando sus palabras fueron tan solo el reflejo de la realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Señor, preferiría que mi nombre permaneciese en la sombra...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡No sea modesto, Diggory! La señorita Barton es una criatura tan noble y en disposición de un corazón tan cálido que no podría en modo alguno sentirse molesta por su vigilancia. Al contrario, se sentirá agradecida de que otro adulto indistinto a cualquier miembro de su propia familia hubiera velado desinteresadamente por su seguridad. No me extrañaría que la joven decidiera incluso agradecerle su gesto personalmente. Es una muchachita demasiado joven e inocente como para alimentar rencores en su corazón, créame, Caroline Barton es una joven dócil, sencilla y de buen carácter. Yo mismo albergo la esperanza de que no guarde mayor resentimiento a este hermano mayor pese a su severas acciones hacia ella. Fue el temor por su seguridad, por su protección, amén de las sospechas vertidas por usted mismo, lo que me motivó a tomar tan brusca decisión de la que ahora me arrepiento, y no un exceso de celo o el ansia de evidenciar dominio ante una persona desvalida.&lt;span style="color: black;"&gt; Jamás osaría causar disgusto a sabiendas a esa chiquilla...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;" Yo no estaría tan seguro como usted de la gratitud de la muchacha hacia mi persona, señor Davenport, toda oveja mansa guarda bajo la pelliza el alma de un lobo destemido, y puedo asegurarle que la dócil Caroline Barton supo en su momento asomar sus uñitas ante mis halagos... &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;C&lt;/span&gt;iertamente no voy a negar que hubo un tiempo en que me preocupó que la boba se dispusiera a hablar y comprometer así mi posición, relatando a sus anfitriones mis inclinaciones personales, mis francos halagos, mis caricias e insinuaciones furtivas..., aunque con el paso de los días pude comprobar felizmente que su moral resultaba demasiado mojigata y su alma en exceso temerosa y pusilánime y que en modo alguno podría existir el peligro de que la muchacha relatara de sus propios labios mis inclinaciones de naturaleza íntima.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Sin embargo... si usted le refiere ahora directamente que yo mismo he sido el artífice del engaño que ocasionó su posterior destierro... ¡oh, entonces es probable que la joven hable y lo revele todo! ¡Pobre de mí, la ira del señor Davenport, del poderoso señor Davenport se cerniría entonces sobre mi persona de forma ineludible...! "&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Se encuentra bien, Diggory?- el rostro del galeno había perdido bruscamente su sonrojo habitual, tornándose ahora de una palidez mortal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Ammm... sí, tan solo acabo de recordar que debería... - sacando su reloj de bolsillo con dedos trémulos y fingiendo consultarlo sin alcanzar a ver realmente las agujas- ... creo que los Tinsdale me estarán esperando desde hace diez buenos minutos, debo sangrar a su hija menor, que sufre de porfiria, y ya llego tarde. Emmm... que tengan ustedes buen viaje, señor, y que encuentre a su familia gozosa de una buena salud.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Los saludaré de su parte, Diggory.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Y alejándose con pasitos breves y hacia atrás sin desviar su posición, con pequeñas contorsiones que un mirlo herido tomaría por suyas, el galeno abandonó la estancia mientras dedicaba a su estupefacto interlocutor sonrisas almibaradas, cerrando la puerta con ceremonia y alejándose a todo correr una vez hubo alcanzado la anhelada intimidad del corredor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-1276514918061464968?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/1276514918061464968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=1276514918061464968&amp;isPopup=true' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/1276514918061464968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/1276514918061464968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/10/inocencia-y-perfidia-capitulo-37.html' title='&quot; INOCENCIA Y PERFIDIA &quot;. Capítulo 37'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-r2HUmBxJo7s/Tom8IGko0bI/AAAAAAAABhs/9DCLSavvZow/s72-c/real-crimes-jack-el-destripador-screen1%255B1%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-5913341371399292332</id><published>2011-09-26T16:56:00.000+02:00</published><updated>2011-09-26T16:56:24.476+02:00</updated><title type='text'>" INOCENCIA Y PERFIDIA". Capítulo 36</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;El brusco y prolongado impacto del chorro de agua fría golpeando con saña su cabeza hasta obligarlo a boquear ante la acuciante falta de oxígeno que le sobrevino, despertó violentamente a Cooper de su momentáneo ensimismamiento, tal que si la nefasta realidad de sus aflicciones presentes pretendiera abofetear con inquina su faz con el solo propósito de privarlo de cualquier mínima parcela de intimidad quimérica. Semejaba como si en el elevado feudo de los espíritus seráficos alguna entrometida deidad se hubiera tomado la molestia de garantizar a sus camaradas alados que no se le concedería en modo alguno al caballero el privilegio de gozar de un ápice de relajación en su existencia, de un inmerecido segundo de placer privado, ni siquiera de un instante de necesario abstraímiento de los pesares actuales, y que cuando tal cosa aconteciera una diligente bofetada de realidad lo despertaría bruscamente de tan ingrata ilusión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-UwMF0ykVil8/ToCQreHz5lI/AAAAAAAABhY/tLZqPqAvDY8/s1600/36-.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-UwMF0ykVil8/ToCQreHz5lI/AAAAAAAABhY/tLZqPqAvDY8/s320/36-.jpg" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Con los ojos todavía cerrados bajo aquella densa cortina acuosa, recogiéndose y alisando con ambas manos y en dirección a la nuca el abundante y empapado cabello bruno, Cooper resopló ruidosamente, arrojando en torno a sí  y a través de los labios vibrantes un sinfín violento de gotas aromatizadas y gélidas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Una vez hubo cesado aquel súbito torrente helado que besó con violencia su testuz y su cuerpo al completo, permaneció el joven enteramente en cueros e inmóvil en su postura erguida, imitando con su pose la estatua de un bello Adonis desangelado, manteniéndose en el centro mismo de aquella amplia tinaja de latón mientras el servil lacayo que ayudaba en su aseo procedía a recoger en silencio los enseres del baño. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Ligeramente cargado de hombros, los brazos laxos a los costados del cuerpo, todos y cada uno de sus músculos contraídos y los puños cruelmente oprimidos a la par, el caballero principió a tiritar y castañetear los dientes dentro de aquella oscura, húmeda y austera habitación, escasamente iluminada por cabos de vela prontos a expirar y pobremente ventilada a través de un ventanuco del tamaño de una gatera que, a juzgar por las imnumerables telarañas que lo adornaban y la mugre que vestía sus vidrios, llevaba mucho tiempo sin dejar pasar la luz hacia el interior de la estancia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El fiel y laborioso valet- único miembro del servicio de Rosadale Abbey que se habría dignado a acompañar sin miramientos a su señor durante tan disipada expedición- alargó hacia su joven amo un elegante batín de seda marrón y filigrana, echándoselo diligentemente al caballero sobre los hombros humedecidos y ayudándole a continuación a vestirse hasta conseguir abrazar su cuerpo bajo la caricia del tacto sutil y refinado de la seda virgen. Abandonó el joven la bañera con cierta premura valiéndose del apoyo de su sirviente, encharcando el suelo de madera bajo sus pies ante la rauda y violenta inercia de su movimiento y cruzando sobre la cintura el lazo interminable de aquel batín.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Mientras el ayuda de cámara se esmeraba en vestir a su señor  proporcionándole los atavíos necesarios para la jornada, Cooper se dejaba hacer con evidente abandono, permaneciendo estático e impasible cual monigote inanimado frente al escarchado espejo que pendía de un clavo en la pared y colaborando muy pobremente en la ahora trabajosa tarea de cubrir su cuerpo. Cuando al cabo de unos buenos minutos la labor hubo concluído, y mientras el servil lacayo cepillaba con brío las hombreras de la chaqueta de su señor, Cooper despegó los labios con evidente languidez, tal que si ese sencillo gesto supusiera un terrible esfuerzo para él, entretanto permanecía con la mirada fija y languidecente hechizada en la joven y agotada silueta del espejo. Jamás había contemplado a un joven tan hastiado de la vida como aquel que ahora lo observaba...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Disponemos del dinero suficiente para realizar un viaje, James?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Señor?- el valet permanecía inmóvil un paso por detrás de él, con el cepillo suspendido en el aire en mitad de su recorrido y el gesto ceñudo y contrariado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Quisiera realizar un último viaje, James, ¿sería eso posible?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El ayuda, visiblemente disgustado ante la que creía una nueva desfachatez manirrota de su joven señor, reanudó su tarea bruñidora con violento esmero, haciendo por momentos tambalear en su posición al caballero ante el ímpetu brioso de sus pases. Al fin y tras un largo minuto de censor silencio, masculló con parquedad:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Señor, apenas disponemos del dinero suficiente como para saldar nuestra estadía en esta posada y arrendar un coche de punto con el que regresar a Hardshire.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper chasqueó los dientes, visiblemente contrariado, estirándose los puños y los extremos del chaleco. Semejaba en ese instante un niño al que hubieran arrebatado su última esperanza de salir a jugar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Lo hemos hecho terriblemente mal esta vez, ¿verdad James?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Ha sido pésimo, señor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper tragó saliva, mirando confuso el encharcado suelo de madera, los ennegrecidos techos, la oscuridad reptante que los envolvía a ambos, las arañas zancudas que habían hecho de los ángulos oscuros su feudo privado...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Y si descartásemos regresar a Hardshire?- volviéndose para encarar a su asombrado valet, luciendo un brillo inusual en sus pupilas obsidiana.- ¿Y si nuestra meta estuviese esta vez en un pequeño condado al sur?  Medio día, quizás un día de viaje, sin detenernos en ninguna posada a comer o descansar... ¿nos alcanzaría el dinero entonces?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Hardshire se encuentra apenas a 2o millas de aquí, señor, ¿qué necesidad hay de recorrer una distancia superior sin sentido? Con su permiso, señor, considero que esta vez lo más aconsejable sería regresar a casa y reconsiderar su presente situación. El estado de sus finanzas resulta bastante... precario tras esta última aventura, debería usted consultar con un&amp;nbsp;administrador y sopesar sus posibilidades.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper, tras un eterno segundo de abstracción frente a la oscurecida figura del espejo, se acercó a una de las desfallecidas palmatorias que cintilaban sobre el aparador de la estancia, acariciando fugazmente con la yema de los dedos la alargada y amarillenta llama. Semejaba hipnotizado, fascinado quizás por algún enajenamiento de índole privada, por algún desconocido propósito que se fraguaba en su magín y que no admitiría contradicciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Antes de todo eso resulta imperativo que realice ese viaje... mi vida entera depende de ello.- su voz sonaba extraña entonces.- Necesito saber si realmente tiene sentido que luche por una vida que quizás no merezca la pena ser vivida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El sensato ayuda de cámara, suponiendo que tal asunto de vida o muerte estaría vinculado a alguna deuda económica del señor, a asuntos de juego, contrabando, líos con mujeres de dudosa moralidad y pésima reputación, o  quizás a una exagerada e incluso pueril teatralidad en lo que a asuntos de poca importancia se refiere, meneó la cabeza reprobatoriamente, mientras anunciaba con indiferencia- e incluso una cierta irascibilidad- su intención de bajar a la cocina y solicitar fiambres variados, una pinta de cerveza y, con un poco de suerte, una porción de queso de Gales para que el señor almorzase, si es que este tenía a bien alimentarse a pesar de su presente languidez romántica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;No demoró sin embargo ni diez minutos el servil ayudante en regresar a la habitación, mostrando los hombros gachos y un gesto de sincera sorpresa y contrariedad dibujado en el rostro. Cooper, ante la falta de reacción del sirviente y encontrándolo tan notablemente pasmado, se dirigió a él con una dolorosa ironía en su voz:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Qué sucede, James? ¡Por el amor de Dios, habla! ¿Es que no tenemos ni para pagar el desayuno en esta posada de mala muerte? ¿Es que ya nos instan a que abandonemos este&amp;nbsp;antro infernal? ¡Diantres, que los demonios me lleven si no...!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Señor, una dama lo espera a usted en el hall.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper frunció el ceño, sinceramente sorprendido ante tal información.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Se trata de una broma? ¿Una dama en este antro? ¿Y buscándome a mí?- sonrió a desgana.- Como no se trate de la de alargada y oscura figura que hubiera seguido mis pasos hasta aquí... ¿Quién es la de tan censurable gusto?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Lo desconozco, señor. Oculta su rostro bajo una amplia capucha de terciopelo español, mas a juzgar por los sirvientes que la acompañan y la calidad de sus vestiduras, debe tratarse de alguien de considerable y noble posición. La posadera me comentó que había llegado hace apenas unos minutos preguntando expresamente por usted.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper cuadró los hombros, oprimiendo los puños a sus costados. &lt;em&gt;¡Maldición! ¿Quién podría requerirlo precisamente a él, ahora un pobre diablo sin alma ni beneficio, entre la marabunta que alimentaba la ciudad y en un tuburio como aquel? ¿ Quién osaría perder su tiempo si no para reclamarle o censaurarle asuntos pasados pertenecientes a una vida que se negaba a recordar? ¡Una dama! ¡Valiente intrépida desocupada, tan falta de bastidores que bordar o galletas que hornear a la sombra de una institutriz como para venir a perder su tiempo en un lugar de mala muerte y requiriendo a un hombre que resultaba ser la sombra de lo que fuera antaño!&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;De un firme soplido extinguió la palpitante llama anaranjada que hasta el momento danzaba frente a su rostro, girándose con decisión y dirigiéndose con amplias zancadas hacia la puerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Veamos de qué se trata. Quizás hasta resulte entretenido...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; --oOo--&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;En efecto, una dama misteriosa ocultaba su rostro bajo una amplia capa burdeos de fino terciopelo español exquisitamente bordada. Sentada frente a un generoso fuego, con las botinas encaradas en dirección a las mortaraces lenguas anaranjadas que chisporroteaban en su cénit y envueltas sus manos en un aparatoso &lt;em&gt;muff &lt;/em&gt;de plumas y pelo multicolor, la desconocida se mantenía erguida en su modesto asiento, denotando con su pose una indisimulable altivez aristocrática y una obvia arrogancia de carácter. En pos de su persona y a la distancia apropiada, varios lacayos jóvenes esperaban con gesto flemático y fingida humildad a ser requeridos por tan egregio personaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-MnpfYyeptRo/ToCRWJWL5uI/AAAAAAAABhc/8QGH53lzvBI/s1600/36-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="239" src="http://2.bp.blogspot.com/-MnpfYyeptRo/ToCRWJWL5uI/AAAAAAAABhc/8QGH53lzvBI/s320/36-2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Y bien, señora? Aquí está aquel a quien usted ha solicitado... - Cooper ofreció una exagerada y rancia reverencia a su interlocutora, manteniendo la vista erguida y fija en ella durante los segundos que permanecía en pose inclinada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Ante semejante salutación la dama se revolvió ligeramente en su asiento, encarándose de medio ganchete hacia su interlocutor. La capucha seguía cubriendo completamente su rostro, ocultándolo de toda posible percepción y ese pretendido desconocimiento pareció irritar al joven caballero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Teniendo en cuenta que usted sabe a quien se dirije  ¿no va a permitirme conocer el rostro de quien solicita mi presencia? Resulta un tanto inapropiado y de dudosa moralidad y me obligaría a pensar mal de antemano de su señoría...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;La dama se incoporó con inusual rapidez, tal que si semejantes palabras la hubiesen ofendido y sonado a blasfemia en sus virtuosos oídos. Retiró con calmoso movimiento- en contraste con la diligencia de aquel más reciente- la tela que ocultaba su faz, revelando al instante el semblante hermoso, maduro e impertérrito de un rostro familiar para el caballero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Usted?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Yo misma.- despojando sus manos del cálido manguito que las albergaba y dejándolo a un lado sobre la silla humildemente tapizada.- Créame que me ha costado sangre y voluntad encontrarlo en este laberinto de callejones y pasadizos sin nombre, mas al fin y con la ayuda de la santa Providencia he conseguido dar con usted en la última posada que me quedaba por visitar de toda la ciudad. Después de esto y si no conseguía dar con usted en este lugar, me vería obligada a desistir de tan infructuosa búsqueda y darme definitivamente por vencida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Usted?- Cooper se encontraba contrariado, terriblemente irritado y a la vez indignado y furioso. No podía comprender cómo aquella mujer, a la que consideraba una de sus principales enemigas y culpable indirecta- o directa tal vez- de su mal Hado, se encontraba allí plantada frente a él mientras se expresaba con total ceremonia e insultante calmosidad. ¿Cómo podía mantener y alimentar un aplomo semejante? ¿Cómo mostraba la desfachatez de aparecer allí y dirigirse a él con tal familiaridad, como si se tratasen ambos de viejos conocidos a los que tan solo la distancia hubiese separado?  Como si el hecho de procurarlo a ciegas en una ciudad como Londres resultara un asunto del todo cotidiano...  ¡Con qué admirable gracia, con qué infinita compostura se alzaba ante él en toda su arrogancia arrolladora, en toda su soberana altivez, cual diosa condescendiente frente a sus pecadores súbditos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿No piensa decir ninguna otra cosa? Después de mis esfuerzos por localizarle esperaba un poco más de emoción por su parte...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Qué pretende que le diga?- Cooper pareció despertar por fin de su momentánea descoordinación sensorial, escupiendo esta vez y sin miramientos todo el veneno guardado hasta el momento en su interior. Veneno que resultaba considerable y que emponzoñaba cruelmente la sangre de sus venas.- ¡No puede esperar que su presencia resulte grata para mí en este o en cualquier otro momento! ¡Jamás podría serlo! Mostrarme agasajado por su presencia, alegre o motivado, sería tan hipócrita por mi parte como el beso de Judas a nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Tanto desprecio le inspira mi persona, señor Knoxville?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Más desprecio me inspira su comportamiento en el pasado, señora, su proceder arcaico y plagado de prejuicios, su enardecido afán sobreprotector y esas ansias irracionales por velar por la seguridad de alguien que en modo alguno corría peligro.- las mandíbulas de Cooper rechinaron, ardientes y al límite como las prensas de un herrero. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Me acusa de un exceso de celo? ¿Se atreve a acusarme de preocuparme en exceso por la integridad y la seguridad moral de la sangre de mi sangre?- las mejillas de Rachelle brillaban de pura cólera.- ¿Cómo se atreve a enjuiciarme usted? ¿Cómo se atreve a hablarme con tanta resolución y desdén?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper relajó en su rostro su más indiferente sonrisa ladeada, y tras menear la cabeza con incredulidad se dio la vuelta, resoplando con desidia y encaminándose hacia la salida hasta el punto de dar la conversación por finalizada. No tenía el menor interés en discutir con aquella mujer, no estaba de humor como para soportar los insultos y desprecios de tan magna dama. Si al fin durante tantas semanas aquella mujer- amén de su venerado y flemático esposo- habían sido los culpables de su infortunio personal. ¡En cuántas horas había repudiado sus nombres, su sola imagen, su arrogancia y su despreciable afán celestinesco a la hora de manipular y persuadir a la joven señorita Barton en su contra! No, no iba a discutir con aquella dama, no se rebajaría aún más... tan sólo deseaba en esos momentos huír de allí y aparecer en un pequeño condado remoto al sur de Londres...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;No debiera usted dirigirse a mí en ese tono, señor, cuando de todos es bien conocido el inmenso amor que manifiesto por mi hermana!- ante la carga sentimental que estas palabras tenían para Cooper, el caballero detuvo sus pasos, volteándose nuevamente y con dolorosa lentitud de cara a aquella refinada dama que erguía altiva la barbilla frente a él. Rachelle, una vez hubo captado de nuevo la atención del caballero, se expresó esta vez con mayor suavidad.- Tan solo deseo conversar con usted, nada más...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Cooper precisó tan sólo dos zancadas para posicionarse frente a la dama, lanzando a borbotones y hacia ella toda su furia obsidiana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-s7uouMG3LQE/ToCRplj5xcI/AAAAAAAABhg/NHI5sQQjUUE/s1600/36-3.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="189" src="http://1.bp.blogspot.com/-s7uouMG3LQE/ToCRplj5xcI/AAAAAAAABhg/NHI5sQQjUUE/s320/36-3.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Lo siento mucho, señora, pero en estos momentos me encuentro muy poco o nada&amp;nbsp;inclinado a conversar con ninguno de los moradores de Daven Court.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- No somos enemigos, señor Knoxville, los Davenport no deseamos ningún mal para aquellos que muestran afabilidad hacia nuestra familia. Créame, todas nuestras acciones se rigen por la buena intención de ayudar a que la felicidad de aquellos a quienes queremos sea completa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;¡Oh vamos, señora!! ¡Quitémosnos la máscara de una vez!- Cooper soltó una terrible risotada sarcástica, haciendo estremecer a Rachelle.- ¡Permítame dudar de las buenas intenciones de su esposo, pues si bien con ellas no ha cavado la tumba de la señorita Caroline al menos sí ha iniciado el hoyo de la mía propia! ¿Buenas intenciones, dice? ¡Ya veo qué rumbo toman las buenas intenciones de ustedes! ¡Ya veo los intereses creados en torno a su buena disposición!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;No sea usted necio, mi esposo adora a Caroline! - Rachelle trató de serenizar su tono de voz, temerosa de que aquel caballero se mostrara indignado nuevamente e hiciera mutis por el foro, dejándola con la palabra en los labios.- Si se ha comportado de un modo en exceso vehemente a la hora de tomar ciertas decisiones se debe tan solo y seguramente a la predisposición negativa que crece en torno a su persona. ¿No negará usted que no puede tenérsele en modo alguno como ejemplo meritorio de moralidad y sensatez?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper oprimió dolorosamente la mandíbula hasta que sus dientes restallaron una vez más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- No me han dado la menor oportunidad de mostrar mis verdaderos sentimientos... no han deseado en modo alguno ni tan siquiera conocerme...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Eso no es cierto. Usted no ha querido darse a conocer. Ha permanecido oculto y amparado tras esa cortina de humo alzada en pos de su nefasta reputación, regocijándose en ella, alardeando ufanamente de ella... ¿acaso se ha acercado usted alguna vez a Daven Court con la intención de expresar sus inclinaciones hacia mi hermana?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;-&lt;/span&gt;¿Acaso se me hubiese permitido?- Cooper se mesó nerviosamente el cabello, aparentemente agotado.Los surcos violáceos bajo sus ojos se acentuaron esta vez y bajo aquella escasa luz.- Se me ha juzgado de antemano, señora, sin la menor posibilidad de defensa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-Mi esposo tan solo procura el bien de Caroline, no desea, ¡no deseamos!, en modo alguno que su alma y su respetabilidad sean mancilladas con falsas promesas y mentiras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- &lt;span style="color: black;"&gt;Jamás le he mentido... jamás le hubiera mentido- inhaló profundamente, tratando de insuflarse ánimos.- &lt;/span&gt;Tal vez y en lugar de ocuparse tanto de mí, debiera su querido esposo encargarse de ahuyentar a ciertos vejestorios aparentemente inofensivos que pululan ansiosos y como aves de rapiña alrededor de su incauta hermana...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle se cuadró en su posición, ladeando la cabeza y revelando con indiscutible nitidez la delatora arruguita de su entrecejo. ¿Qué acababa de decir aquel hombre? ¿Qué pretendía dar a entender con aquella especie de acertijo? A esas alturas se encontraba tan terriblemente confundida ante las palabras del señor Knoxville que sintió cómo una oleada de calor ascendía desde su cuello hasta la misma raíz de sus cabellos, encendiendo vistosamente las rosas de sus mejillas. Con mano torpe desató la lazada doble de su capa, dejando parte del císneo cuello a la vista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- No entiendo a qué se refiere usted...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡Oh, claro que no, ustedes tan solo son capaces de ver con claridad lo que quieren ver! No se dan cuenta de que entre las propias paredes de su casa y cultivando su amistad albergan el mayor peligro capaz de atentar contra la integridad moral de su hermana. Se preocupan de alejar a aquellos que consideran perniciosos permitiendo así un camino fácil a otros de carácter sin duda más reprobable que el de aquellos prejuzgados de antemano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;El gesto ignorante de Rachelle irritó sobremanera a Cooper.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¡No finja sorpresa, señora!- achicando los ojos maliciosamente.- ¿O quizás sea que realmente no lo ignoren ustedes del todo? Quizás fuera su intención desde un principio emparentarla con ese viejo lechuguino, con ese repulsivo figurín de jibosa figura y dedos avariciosos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle abrió una boca desmesurada, principiando a comprender al fin y sin ser capaz de emitir sonido alguno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Acaso sabía usted que ese maldito boticario del demonio importunaba a la señorita Caroline con sus almibarados y zalameros afectos? ¿Estaba usted al tanto de que en una ocasión hube de rescatar a su querida hermana de un asalto en pleno bosque por parte de este energúmeno pretencioso? ¡Dios no quiera revelarnos nunca lo que pudo suceder en el caso de no haber aparecido yo por fortuna en aquel preciso instante y en aquel preciso lugar! Su hermana se encontraba en tan desventajosa posición...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- Yo... mi hermana... yo...- Rachelle boqueaba como un pez arrojado fuera del agua, con las manos de nieve revoloteando alrededor de la garganta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡Dígame por Dios que desconocía este acoso deliberado, dígamelo, o de lo contrario su alma no merecería paz o redención alguna por haber consentido en semejante monstruosidad!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡Por supuesto que ignoraba semejante persecución! ¡Ambos la ignorábamos!- Rachelle se paseó inquieta por la estancia, terriblemente acalorada y nerviosa. Sus pasos eran enérgicos y cargados de una furia trepidante, asombrosa por proceder de una criatura tan frágil y delicada como aparentaba ser ella.- ¡Sabía sobradamente de las preferencias del galeno por mi hermana pequeña, pero jamás hubiera imaginado que su inclinación sobrepasara el mero apasionamiento platónico!- Rachelle parecía ahora hablar consigo misma en vez de dirigirse a su actual interlocutor.- Él es el doctor de confianza de la familia, su reputación resulta intachable...Thomas le ha confiado desde siempre la salud de los suyos, de su gente, de su sangre... se trata de un hombre mucho mayor que ella, más aventajado e instruído en los asuntos de la vida, ouch... sin embargo es una criatura tan repulsiva, obtusa, engreída, vanidosa y de gesto lascivo... y Caroline es apenas una niña... ¿cómo pude estar tan ciega?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-¡Oh, no crea que me hierve menos la sangre que a usted misma ante semejante certeza! ¡Le arrancaría el corazón con mis propias manos a ese pequeño sapo tan solo por haber albergado en su cabeza el más mínimo pensamiento indecente hacia la señorita Caroline!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle se dirigió a su primitivo asiento, todavía ceñuda y visiblemente aturdida, recogió el &lt;em&gt;muff &lt;/em&gt;con dejadez y se dispuso a ataviarse para salir. Antes de echarse la capucha sobre la cabeza se dirigió al caballero, que permanecía frente a ella con los puños cruelmente oprimidos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- ¿Por qué ha consentido usted en abandonar a mi hermana si se encontraba tan cálidamente unido a ella?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Cooper balbuceó repetidamente mudas explosiones de incredulidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-&lt;span style="color: black;"&gt;¡&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Jamás hubiera abandonado a la señorita Caroline si ella hubiera deseado que yo permaneciese a su lado! ¡Fue ella la que se alejó sin explicación alguna de mí!  Se marchó de Daven Court sin previo aviso, sin unas letras precedentes, sin la posibilidad de una explicación, de una pregunta, escudándose en el silencio y mostrando la mayor frialdad que cabría esperar en tan bello corazón... Una sola palabra suya hubiera bastado para que este infeliz hubiera volcado el cielo a sus pies...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- No entiendo el porqué de semejante comportamiento por parte de mi hermana, la verdad no me atrevo a&amp;nbsp;suponer siquiera&amp;nbsp;una posible explicación. Si bien he de decir en su defensa que la decisión de su partida fue algo demasiado repentino y completamente dependiente del dictamen de mi esposo, ajena del todo a su propios deseos... y puedo asegurarle que tal asunto me consta, si hubiera contemplado usted aquel rostro desolado y magullado por el dolor, si hubiese visto aquellos labios faltos de color, aquellas mejillas sin sangre, aquellos ojos velados por el hielo propio del más terrible sufrimiento... sin embargo supongo que de habérselo propuesto podría haberle notificado a usted tal decisión. &lt;span style="color: black;"&gt;Una simple nota bastaría entonces.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;- No lo hizo, por lo tanto, nada me cabe esperar. No hay esperanza para aquel que ha sido rechazado e ignorado vilmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Rachelle se acercó a él y reposó con familiaridad su mano de nieve en el fornido antebrazo, ante la creciente incredulidad del caballero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;-No alimente tal certeza en su corazón, señor. Conozco a Caroline y conozco la sensibilidad de su alma y la calidez de sus sentimientos y por ello me siento con fuerzas de asegurarle que mi hermana es una criatura incapaz de querer de una forma tan liviana. Si usted ha despertado sus afectos, estos no morirán en modo alguno ante la primera brisa gélida que los amenace. Hablaré con mi esposo y trataré de entender el por qué de aquella precipitada decisión por su parte, lo pondré al tanto de todo lo que usted me ha revelado hoy aquí y juntos resolveremos este entuerto... en unos días viajaremos a Lambshire, le ruego que tenga paciencia y nos permita llevar la delantera, necesito hablar con mi hermana y esclarecer ciertos asuntos antes de que usted se deje ver. Necesito sanar el alma herida de una joven niña con una promesa de esperanza. Pero por el amor de Dios, vaya usted en busca de la fontana de sus afectos, si realmente es eso lo que significa Caroline Barton para usted.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Y con tan sabias palabras vertidas por su boca, Rachelle abandonó la austera estancia, lanzándose con brío hacia la oscuridad y el bullicio pernicioso de las callejas londinenses.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Publicado por Akasha Bowman en el blog UN MINUTO DE MI ETERNIDAD. Puedes leer los comentarios de los lectores y dejar el tuyo propio en el siguiente enlace     

http://unminutodemieternidad.blogspot.com/&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36434764122286157-5913341371399292332?l=unminutodemieternidad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/feeds/5913341371399292332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36434764122286157&amp;postID=5913341371399292332&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/5913341371399292332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36434764122286157/posts/default/5913341371399292332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unminutodemieternidad.blogspot.com/2011/09/inocencia-y-perfidia-capitulo-36.html' title='&quot; INOCENCIA Y PERFIDIA&quot;. Capítulo 36'/><author><name>AKASHA  BOWMAN.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13933038240418020066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://3.bp.blogspot.com/-d5jecoIJDSI/ToyEnO9Y20I/AAAAAAAABik/SObHaAye7zk/s220/Becoming_Jane_000%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-UwMF0ykVil8/ToCQreHz5lI/AAAAAAAABhY/tLZqPqAvDY8/s72-c/36-.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36434764122286157.post-5965238600921155631</id><published>2011-09-19T12:07:00.000+02:00</published><updated>2011-09-19T12:07:01.277+02:00</updated><title type='text'>" INOCENCIA Y PERFIDIA". Capítulo 35</title><content type='html'>&lt;span style="color: black; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif; font-size: large;"&gt;Entretanto, muy lejos de allí y completamente ajena a las diversas tribulaciones acontecidas en el pequeño y distante condado de Lambshire, una nueva controversia- de similar cepa y pronto florecimiento- principiaba a fraguarse imitando el moderado y creciente borboteo de las ollas a mitad de cocción, que amenazan con rebosar y anegarlo todo de forma impía en cualquier instante y sin atender a miramientos, presta a tomar forma y ver la luz bajo los techos de las dependencias del servicio de la magna Daven Court.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Aún la oronda esfera de plata pendía con hilo argentado de la alfombra negra y aterciopelada del firmamento, cuando los domésticos de la gran mansión principiaron a arremolinarse en tan tempranas horas alrededor de la mesa de su pequeño refrectorio privado. &lt;span style="color: black;"&gt;Desde tiempos del difunto Harold Davenport, los sirvientes de tan majestuosa heredad&lt;/span&gt; se habían acostumbrado a proceder con semejante rutina, inculcando con el paso de los años el hábito adquirido a sus jóvenes descendientes que, del mismo modo que ya hicieran sus abnegados progenitores, dedicaban sus vidas desde la más ingenua pubertad al servicio de aquella magna y reputada casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Por ello y obedeciendo siempre el servil legado de sus antecesores, todos los domésticos de Daven Court- tanto externos como internos- acostumbraban a desayunar mucho antes de que las primeras luces del alba principiaran a levantar ronchas blanquecinas en el cielo, mucho antes también de la hora en que los señores habituaban a levantarse y realizar sus abluciones, obligándolos entonces a mostrarse vigilantes y atentos ante cualquier posible requerimiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Todo el elenco doméstico de la mansión se encontraba por tanto allí reunido aquella mañana; los lacayos más jóvenes- visiblemente ataviados con la informal falta de precisión y puntualidad de la juventud- terminaban todavía de ceñirse los puños de sus camisas o ajustaban con atropellada premura las lazadas de sus cravats, luciendo los unos el cabello arreglado en una pequeña cola de caballo ornada con discreta lazada o mostrando los otros un peinado pulcramente fijo e inamovible a base de diferentes afeites y lociones aromáticas. Los lacayos veteranos pulían con lánguido y flemático ensimismamiento las botonaduras metálicas de sus libreas, observando cuidadosamente que sus chalecos permaneciesen perfectamente abotonados de principio a fin mientras sus vetustas testas lucían con chocante orgullo las sempiternas pelucas empolvadas de rulo simple y tinte agrisado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-RQgpsgowhfE/TncSl8YjZrI/AAAAAAAABg4/YxX-RNMSbQo/s1600/35.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="182" src="http://2.bp.blogspot.com/-RQgpsgowhfE/TncSl8YjZrI/AAAAAAAABg4/YxX-RNMSbQo/s320/35.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Las doncellas jóvenes cuchicheaban sobre sus cosas todo lo discretamente que su impulsiva y excitable juventud- amén de un cascabeleo incesante de risas nerviosas- permitían, intentando en vano mantenerse a salvo de la regia y severa mirada represora de Emerick, el mayordomo de la casa, que presidía la cabecera de mesa como un riguroso cancerbero o como el eterno e incansable padre censor de tan díscola prole.  Emerick, el anciano y flemático Emerick, eterno ejemplo incorrompible de sobriedad y disciplina, el gallo gobernante de aquel profuso corral, el más anciano y abnegado sirviente de los Davenport desde tiempos inmemoriales, el más exigente jerarca en cuanto a limpieza, honorabilidad, moral o dedicación para con sus pacientes y sufridos subordinados. &lt;span style="color: black;"&gt;El guardián inflexible de las formas y la moralidad bajo los techos de las dependencias del servicio, siempre pendiente de todos y cada uno de los gestos allí realizados, siempre expectante como una sombra para dar el visto bueno a cada decisión tomada y que jamás podría llevarse a cabo sin su consentimiento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;A su diestra, la anciana y mansa ama de llaves permanecía enhiesta en su pose sedente, observando la agitación de la inexperiencia con la melancolía innata de los años de senectud, mientras Helen, la chiquilla encargada de los hogares de la mansión, y que rondaría muy escasamente la quincena, permanecía ruborizada en un rincón y entre las sombras observando a hurtadillas y con expresión soñadora a alguno de los jóvenes lacayos de su predilección, mientras retorcía cruelmente entre las manos el delantal tiznado con que cubría su humilde vestido y mordía con frenética pasión el labio inferior. A sus pies, los baldes y cubos de carbón y yesca con que proceder al encendido de las chimeneas cada mañana, yacían como perritos falderos dormidos, inseparables, mudos y eternos compañeros de la joven zagalilla. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Adeline, la fiel doncella personal de la señora Davenport, sentada en el extremo opuesto de la mesa y ajena a todo el bullicio que formaban sus compañeros, agradecía con sonrisa distraída el alimento que Charity, la pelirroja y pecosa cocinera de origen irlandés, dejaba sobre el tablero a disposición de todos. Se encontraba en esos momentos la joven demasiado exhausta y frustrada en su ánimo como para encontrar deleite alguno en tan aromáticas viandas a base de jamón frío, apio, huevos escalfados y gelatinas variadas que los demás en cambio se apresuraban por llevar al plato con gran bullicio y diligencia. &lt;span style="color: black;"&gt;Y pese a que la fama de Charity de disponerse excelentemente entre fogones alcanzaba de un extremo a otro de Hardshire y más allá, en aquella ocasión- como venía aconteciendo en los últimos tiempos- su apetito reiteraba en su porfía de desmerecer con su proceder tan apetecible alimento y tan sonada reputación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Georgia; font-size: large;"&gt;Hacía días que una especial desesperanza hacía mella en su presencia de ánimo; tantas continuas idas y venidas a Londres sin resultado alguno amén de la inquietud y responsabilidad de respaldar y encubrir en sus astucias a la joven señora pese al inmenso remordimiento- y aún mayor temor- que experimentaba al saberse obrando a espaldas de su señor, iban poco a poco minando su ánimo y su quietud, manteniéndola en vilo constante y en un estado de nerviosismo y vigilancia insufribles.&lt;/sp
